Alimentación

¿Los bebés pueden tomar chuches y refrescos?

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No es conveniente que los bebés tomen sal y azúcar, alimentos que no nutren, frutos secos ni grandes platos de puré de verdura.

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Cosas que no debe comer

Se recomienda que los bebés (0-12 meses) y niños pequeños no tomen los siguientes cinco alimentos (algunos no deberían considerarse como tal porque solo tienen calorías vacías):

Espinacas, acelgas y lechuga

Al igual que el apio y la remolacha, suelen llevar nitratos, que en grandes cantidades pueden ser tóxicos. Antes del año, no conviene que el bebé coma un plato entero de acelgas o espinacas. Pero no hay problema si son cantidades pequeñas. Y, francamente, dudo que un bebé se coma un plato entero de acelgas si no le obligan.

Frutos secos enteros

La mayor parte de los cuerpos extraños en las vías respiratorias son cacahuetes. Les siguen otros frutos secos y otras cosas duras y redondeadas, como vértebras de pollo o merluza, huesos de cereza, etc. El problema es que, al intentar morderlas, saltan y se van hacia las vías aéreas. Hay que evitar los frutos secos hasta por lo menos los tres años, algunos dicen los cinco. Pero es por la forma; no habría problema con frutos secos completamente triturados, como en una tarta de Santiago.

Sal y azúcar

La sal y el azúcar no son peores a los seis meses que a los seis o a los treinta años. Son igual de malos. Si siempre se dice que no hay que dar sal y azúcar a los bebés, no es porque se vayan a intoxicar sino porque queremos crear buenos hábitos. Nos gustaría que, de mayores, no tomasen tanta sal y tanto azúcar como se suele tomar en nuestra sociedad.

La estrategia no está funcionando. Los niños toman una dieta perfecta durante seis o doce meses, y a los dos años toman refrescos, patatitas de bolsa y chuches. Para acabar así, no hacía falta empezar tan bien. Lo que influirá en la salud de tu hijo no es cuánta sal y cuánto azúcar tomó a los seis meses, sino cuánto toma a lo largo de su vida. Es mejor que los padres, ahora que sienten una nueva responsabilidad, se esfuercen por comer sano. Cocinar con muy poca sal, evitar los refrescos, las chuches, los caramelos y los aperitivos salados, tomar fruta de postre y no pasteles, desayunar pan y no galletas o bollería y el bebé podrá comer lo mismo que sus padres desde el primer día.

Dulces, golosinas y chuches dulces o saladas

Por supuesto, tu hijo comerá algún día caramelos, dulces, chuches y patatitas, y hasta beberá refrescos y puede que le añada azúcar o cacao a la leche. Pero todo eso, claro está, con moderación. Y esperas al menos a que su hijo las pida. Mientras no sepa que existan, no las va a pedir. Y no hay ningún motivo para que un bebé se entere de que existen las chuches.

Refrescos

Los “refrescos” comerciales suelen llevar una cantidad enorme de azúcar. Mira la etiqueta. Una lata lleva 36 g de azúcar, seis sobrecitos de los de la cafetería. ¿Y los refrescos light? No llevan azúcar, pero mantienen una mala costumbre. La única bebida sana es el agua.


En conclusión, como ves, la comida sana para un bebé es prácticamente la misma que para un adulto. Si tomas la decisión de comer solo cosas que puedas darle a tu hijo, y si mantienes esa dieta durante las próximas décadas, será lo mejor para la salud de toda la familia.


¿Qué pasa con los platos que llevan alcohol?

El bebé puede tomar estofados a los que se ha añadido vino durante la cocción: el alcohol se evapora antes que el agua. A propósito, no está de más recordar que el alcohol es malo para los niños y para los adultos. No hace mucho se daba vino a los niños para “abrir el apetito”, para “hacer sangre” o para merendar y a los bebés, en biberón, para que durmieran.

Etiquetas: alimentación complementaria, alimentación del bebé, carlos gonzález, dieta, nutrición infantil, primeros sólidos

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