Sal de dudas

Manchitas naranjas en el pañal: ¿qué son?

Aunque la mayoría de padres se alarman asociándolas a la sangre, se deben a la presencia de uratos de ácido úrico en la orina del recién nacido.

Foto: Pexels
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En los primeros días de vida, el desconocimiento y la incertidumbre lógica de muchos papás y mamás, sobre todo de los primerizos, hace que tengan el nivel de atención muy afinado, lo cual es bueno por otra parte. No se les escapa cuando algo no es como creen que debería ser o, al menos, como era hasta ese momento. Detalles como las manchitas naranjas en el pañal, un fenómeno relativamente frecuente que tiene que ver con el color de la orina. 

Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), “Es relativamente frecuente que los padres acudan por este motivo a las consultas de pediatría, creyendo que este color es debido a la presencia de sangre en la orina de su hijo”. Pero lo cierto es que las manchas naranjas en el pañal tienen que ver con el color de la orina del bebé. El motivo por el cual es así, casi siempre, es por la presencia de uratos amorfos en ella.

 La diferencia en el color de la mancha cuando la sangre se saca y cuando lo hacen los uratos es que la primera sigue siendo intensa mientras que la de los uratos, “cuando la orina se enfría, la mancha adquiere un aspecto de arenilla color teja que al tacto se deshace entre los dedos”, indican desde la asociación.

Qué son los uratos y por qué aparecen en la orina de un bebé

Los uratos “Son concentrados de sales de urato (sodio, potasio, calcio y magnesio) que forman cristales de urato de ácido úrico, que dan ese color rojizo o anaranjado a la orina”, explican desde la AEPap. Por lo tanto, tiene que ver con el ácido úrico, que como probablemente sepas se forma principalmente en el hígado “como resultado del metabolismo de la dieta y otros ácidos”, añaden desde la AEPap.

En concreto, desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria señalan dos motivos distintos por los que aparecen los uratos en la orina de un recién nacido. Por un lado, porque “en los primeros días de vida del bebé (sobre todo los 2-3 primeros días) los recién nacidos hacen gran cantidad de orina respecto a los líquidos que toman”, lo cual produce “cierta deshidratación que lleva a una mayor concentración de la orina, que es más oscura y escasa”. Ocurre más a menudo en los bebés lactantes.

El segundo motivo indicado por la AEPap como causante de la presencia de uratos en la orina de un recién nacido afecta solo a los lactantes, precisamente, porque está relacionado con la toma del calostro en el comienzo de la lactancia materna. “Este tipo de leche acidifica la orina y hace que el ácido úrico de la orina precipite y forme estos cristales de urato”, aseguran desde la asociación especializada en salud infantil, referente dentro del sector a nivel nacional.

Dado que suele relacionarse más con la deshidratación, el primero de los dos motivos mencionados, hay gente (ya sabemos que durante la crianza todo el mundo opina) que se alarma avisando de dicha deshidratación, pero si el bebé se está alimentando bien no hay mayor problema en la mayoría de los casos ya que no está relacionada con la presencia de ninguna enfermedad. De hecho, se suele solucionar por sí solo.

Evidentemente, hay excepciones en las que la deshidratación puede ser mayor y entonces sí conviene ponerlo en conocimiento del pediatra rápidamente. La American Academy of Pediatrics da un primer consejo para saber cuándo la presencia de uratos pueda estar ocasionando un problema de salud: “Siempre que el bebé moje, al menos, cuatro pañales al día, probablemente no exista un motivo para preocuparse. Sin embargo, si las manchas rosadas continúan, consulte con su pediatra”, recomiendan.  En este sentido, desde la AEPap añaden que “No es raro además que el pequeño se encuentre algo más irritable o muy dormido, que esté varias horas sin mojar el pañal o no haga deposición, que tenga los labios secos o que pierda o no gane peso”. Si es así, entonces es recomendable aumentar la ingesta de leche materna y ponerlo en conocimiento del pediatra.  

De todos modos, como en los primeros días de vida es habitual visitar a menudo a la matrona y el pediatra respectivamente, es aconsejable comunicarles la presencia de los uratos y, por ende, de las manchas naranjas en el pañal, para que lo tengan en cuenta. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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