Cardiopatías Congénitas

Menudos Corazones inaugura una nueva casa para los niños con cardiopatías congénitas y sus familias

Con motivo del Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas la Fundación Menudos Corazones ha presentado en Madrid su nueva casa, un alojamiento cerca de los hospitales para ayudar a las familias con hijos con cardiopatías congénitas que, viviendo fuera de la Comunidad de Madrid, tienen que desplazarse hasta la capital de España.

Hoy 14 de febrero, además de San Valentín, se celebra una efeméride tan importante como especial: el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, una malformación del corazón o de los grandes vasos sanguíneos presente en el feto y en el recién nacido. Hablamos de la patología congénita con mayor incidencia en España, ya que se estima que afecta a alrededor de ocho de cada mil niños nacidos, lo que dadas las tasas de natalidad actuales suponen unos 4.000 nuevos diagnósticos cada año.

Y si alguien sabe de cardiopatías congénitas es la Fundación Menudos Corazones, fundada en 2003 para ayudar a los casi 10 niños y sus familias que nacen cada día en España con problemas de corazón. Menudos Corazones promueve la investigación en el ámbito de las cardiopatías congénitas y ayuda a las familias durante las hospitalizaciones de sus hijos, en el día a día con esta dolencia y en el periodo de duelo que sucede a la pérdida (afortunadamente cada vez menos habitual) de un hijo.

En esa ayuda a las familias, precisamente, se enmarca la nueva casa Menudos Corazones que la fundación ha presentado esta mañana en Madrid. Se trata de una vivienda de tres plantas y 240 metros cuadrados que consta de 9 habitaciones dobles con baño y espacios comunes, en cuya rehabilitación la fundación lleva un año trabajando. La casa, construida originariamente en 1930, está perfectamente comunicada por transporte público con los hospitales de referencia en cardiopatías congénitas de Madrid y ya ha empezado a alojar gratuitamente a familias con hijas e hijos con cardiopatías congénitas hospitalizados durante este mes de febrero.

La Fundación Menudos Corazones ofrece este servicio de alojamiento cerca de los hospitales (para lo que cuenta con otros pisos y convenios con Hoteles) para ayudar a las familias con hijos con cardiopatías congénitas que, viviendo fuera de la Comunidad de Madrid, tienen que desplazarse hasta la capital de España por periodos de tiempo indeterminado para que su hija o hijo puede recibir el tratamiento necesario. Se trata, como decimos, de habitaciones en un hotel o en viviendas de uso común, donde las familias pueden descansar, preparar comidas, lavar la ropa y, además, compartir su situación, sus miedos, inseguridades y alegrías con otros padres y madres que pasan por el mismo trance y que también están allí alojados.

Un proyecto posible gracias a la solidaridad

María Escudero, presidenta de Menudos Corazones, ha señalado que la apertura de la nueva casa Menudos Corazones es un momento “realmente emocionante”, ya que el proyecto ha sido fruto del trabajo de la fundación y “de la solidaridad” de quienes les han apoyado, entre los que se encuentran muchas personas y más de 40 empresas.

“Con este nuevo espacio, acogedor y cómodo, las familias podrán reconstruir parte de la normalidad que han perdido al abandonar su hogar y su rutina por la hospitalización de su hijo o hija con cardiopatía congénita”, ha añadido.

En la inauguración también ha estado presente la actriz Belén Rueda, presidenta de honor de la Fundación, que perdió a su hija mediana, María, precisamente por una cardiopatía congénita. La actriz, que se ha volcado con la fundación y el proyecto, ha destacado los muchos logros que se han logrado desde la Fundación en las últimas dos décadas: “Hace 20 años, muchos de los logros que hemos conseguido nos parecían inalcanzables. Pero esta Casa Menudos Corazones… es que ni entraba dentro de nuestros sueños y ¡ya es una realidad!”.

Adrián Cordelllat

Adrián Cordellat

Soy periodista freelance. Escribo sobre maternidad/paternidad, educación y salud. Soy un apasionado de la literatura y un enamorado de la literatura infantil y de los álbumes ilustrados. También soy papá en prácticas, así que todo lo anterior lo hago con las ojeras puestas.

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