Bebés

Mi bebé acaba de nacer, ¿es malo tener perro en casa?

¿Estás embarazada y tienes perro en casa? ¿Qué deberías tener en cuenta tras el nacimiento del bebé? Te respondemos a todas las dudas que puedas tener al respecto.

Es posible que descubras que estás embarazada y tengas perro en casa. Quizá te preocupe si debes tomar alguna precaución especial o como reaccionará tu mascota ante la presencia del bebé. Tranquila, siguiendo unos consejos básicos no tiene porqué haber ningún problema.

Antes de la llegada del bebé

Perro y bebé en casa
Foto: Istock

Ya antes del nacimiento del bebé puedes tener en cuenta algunas recomendaciones. Lo primero: acude al veterinario, hazle una revisión a tu perro y comprueba si tiene todas las vacunas al día. También es conveniente que esté desparasitado.

Puedes aprovechar esa visita para preguntar al veterinario aquello que te preocupe, por ejemplo, cómo puede reaccionar tu perro ante la llegada del bebé. Esto es muy variable según su raza, su entorno o su carácter.

La mayoría de los perros aceptarán al recién nacido con mimos, pero si por cualquier motivo, crees que el tuyo puede sentirse “desplazado” o incluso celoso es buen momento para consultar con un adiestrador. También es buena idea hacer una visita justo antes del nacimiento para cortarle o limarle las uñas a la mascota.

Mantén el espacio de tu perro

Lo más probable es que tengas en casa una zona donde están el bebedero y el comedero del perro y también una zona con una manta o colchón donde descansa. Intenta no modificar estos espacios, ya que la mascota se ha acostumbrado a acudir a ellas para encontrar descanso y alimento.

De la misma manera, evita que el perro se eche o se tumbe encima de la cuna o colchón del bebé cuando preparéis la habitación, o apoye las patas en el cambiador, ya que podría coger esta costumbre y repetirlo cuando el bebé esté acostado.

Revisa las rutinas

Fíjate en lo que haces con tu perro en un día normal y piensa como afectarán estas actividades a la llegada del bebé y, si hay algo que quieras cambiar, no lo hagas cuando el niño ya esté aquí, sino antes. Por ejemplo, si tu perro duerme en tu habitación, y quieres evitarlo cuando tengas al bebé, enséñalo desde ya a dormir fuera, para que no se sienta desplazado ante la presencia del recién nacido.

Los perros suelen tener un horario establecido, a base de comidas y paseos. Aunque es complicado, intenta mantener estas rutinas. Podéis turnaros para encargaros del bebé y de la mascota y, si veis que no podéis, pedid ayuda o buscad a alguien que pasee al perro.

No lo dejes solo

El estado emocional de tu perro puede verse afectado si lo dejamos demasiadas horas solo. Es muy probable que estéis en el hospital de dos a tres días cuando seáis papás y no vale con ir a casa rápidamente, echarle de comer, darle un paseo de cinco minutos y volver a dejarlo solo.

Una buena opción es dejarlo en casa de un amigo o familiar o decirles que vayan a tu casa a jugar con el perro con regularidad.

El bebé ya está aquí

Algo muy recomendable es que el perro olfatee ropa del recién nacido para que se vaya acostumbrando al olor. Dile a tu pareja que se adelante a tu llegada o dale algo de ropa usada por el niño a un familiar para que se la dé a oler a tu perro.

Cuando lleguéis a casa, por muy cansados que estéis, haced un pequeño esfuerzo extra y saludad a vuestro perro con efusividad. Lleva mucho tiempo sin veros y es normal que reaccione con mucha energía. Cuando el perro se haya tranquilizado podéis dejar que huela al bebé, dejad que lo olfatee, para ellos es fundamental, es su carta de presentación. Hacedlo despacio, uno se encarga del perro y otro sostiene al bebé.

Es aconsejable acariciar al perro mientras tanto para que lo relacione con algo positivo. No debéis forzar el encuentro, el perro se acercará de forma natural para “chequear” al recién nacido como hace con todas las visitas.  Lo habitual es que el can reaccione moviendo el rabo de felicidad y quizá se le escape algún lametón. 

¿Tendrá celos del bebé?

Celos del perro y el bebé
Foto: Istock

Al inicio de la convivencia estaréis volcados en el bebé. Para evitar que el perro sienta celos lo fundamental es mantener los cuidados que la mascota ya disfrutaba previamente, es decir, sus paseos y juegos. Si el perro ve que no ha perdido nada de lo que ya tenía, aceptará al bebé sin problema.

¿El perro puede contagiar al bebé alguna enfermedad?

Si el perro tiene todas sus vacunas, está desparasitado y con sus controles por parte del veterinario esto es muy improbable. Al inicio vigila sobre todo que no haga daño al bebé sin querer, con sus patas y sus uñas.

En la boca de los perros hay muchas bacterias, así que evita que esté todo el día lamiendo al niño, sobre todo en las manos que luego este se llevará a la boca. Puedes dejar que tu perro dé algún que otro lametón en los pies o la cabecita justo antes de bañar al bebé, momento que aprovecharemos para asear a nuestro peque.

¿Pueden dormir juntos?

Si, pero no revueltos. Es posible que cuando tu bebé pase a su propia habitación el perro quiera dormir con él o permanezca toda la noche en la puerta del cuarto del pequeño, esto es algo muy habitual, es el instinto natural de proteger a su manada.

No pasa nada porque el perro duerma en la misma habitación, pero nunca dentro de la cuna de un bebé menor de un año, ya que con su peso y calor podría aplastar al bebé o aumentar el riesgo de muerte súbita. Con niños más mayores no hay problema y, aunque debemos extremar la higiene, es muy probable que tanto niño como perro amanezcan juntos en la cama.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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