El sueño del bebé

Mi bebe duerme poco: ¿cuáles son las causas?

¿Tu bebé duerme poco y te preocupa su descanso? Debes saber que cuando es pequeño es normal que tenga despertares nocturnos, pero el problema llega cuando no es capaz de volver a conciliar el sueño. Si quieres saber las principales causas que podrían estar provocando esto, te las contamos aquí.

Efectivamente, una de las mayores preocupaciones para todos los padres es el sueño de su bebé. Y ver que el pequeño no descansa como debería es algo que angustia a muchos, lo que suele conllevar dolores de cabeza y tiempo de descanso perdido

Aunque todos los bebés se despiertan en mitad de la noche, la mayoría vuelve a dormirse sin ayuda, sin embargo, otros suelen tener más problemas para conciliar de nuevo el sueño

¿Por qué sucede esto?

La razón principal que hace que los niños no duerman mal es porque tienen unos malos hábitos de sueño. Estos hacen que no descansen todo lo que deberían, se despierten varias veces a lo largo de la noche y no sepan volver a dormirse

Aunque cada bebé es un mundo, en general existen unas pautas que los padres son los encargados de brindarles para que llegada la hora de dormir sepan dormirse solitos, lo hagan a ser posible de un tirón, en su cuna o cama, sin llamar a nadie y sin llorar. En definitiva, sin despertares nocturnos

Algo que hay que considerar es que cada uno adquirirá los hábitos en un momento dado, unos a los pocos meses y otros casi a los dos años de edad. Esto significa que ante todo debemos ser pacientes y comprensivos

 

Causas que hacen que el bebé no duerma bien

Como decimos, es importante que los bebés adquieran unos buenos hábitos, los que quizá no se están cumpliendo por algunos motivos como los siguientes

  • Dormirse fuera de su cama. Hay bebés que solo se logran dormir en otro lugar que no sea su cuna o su cama porque han asociado otros lugares a la hora del descanso como por ejemplo la cama de sus padres.
  • Tomas diarias con mucha frecuencia. Es importante no confundir el llanto nocturno con el hambre del bebé, se acostumbrará a recibir pequeñas cantidades de comida de manera habitual por lo que durante la noche y en cualquier momento también las querrá.
  • Amamantarlo para que empiece a dormirse. Esto suele ser un error bastante común y no es recomendable puesto que el pequeño asociará el dormir con comer.
  • Entretenimiento a la hora de dormir. Si el bebé acaba entendiendo que despertarse y ponerse a llorar significa alguna ventaja como jugar con él o acunarle, al final puede buscar esto en todo momento.  
  • Angustia de separación. El miedo a separarse y no ver a sus padres es una angustia que tienen muchos pequeños durante el día y que puede acentuarse por la noche a la hora de ir a su cama.
  • Nerviosismo. Como cualquier persona, si se trata de un bebé más activo o nervioso, probablemente le costará mucho más dormir que a uno tranquilo. Lo mejor es establecer una rutina relajada antes del sueño, como un baño caliente, un masaje en la tripa o cantarle alguna canción.
  • Excesivas siestas durante el día. Es totalmente humano que un bebé necesite dormir muchas horas. Eso sí, las horas de sueño durante el día debes ser menores que las nocturnas, si no, es probable que no quiera dormir por la noche.
  • Mala postura para dormir. Aunque parezca sencillo, al fin y al cabo, es posible que su cuerpito no esté del todo bien colocado y tengo una postura incómoda para él. Esto hará que no consiga conciliar el sueño correctamente.

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