Dos preocupaciones muy comunes

Mi bebé no come, mi bebé duerme mal

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Analizamos con el doctor José María Paricio las inquietudes más comunes de los padres en torno al sueño y la alimentación del bebé. ¿Son realmente preocupantes?

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Muchos padres se angustian porque creen que su bebé come poco o porque rechaza los sólidos o porque no saben si deben ofrecerle ciertos alimentos determinados mes o porque su hijo se despierta por la noche. ¿Es preocupante o es normal?

El doctor José María Paricio, pediatra en el hospital de Alcoi, presidente de APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación científica y cultural de la Lactancia Materna) y autor del libro Tú eres la mejor madre del mundo (Ediciones B) nos tranquiliza.

Mi hijo no come

Respecto a la alimentación casi todo podría resumirse en lo siguiente: si el bebé sigue creciendo y ganando peso (proporcional a su tamaño y a los genes que los padres le han donado), todo va bien.

La mayoría de los problemas reales en torno a la alimentación son generados por las acciones innecesarias que los papás ponen en marcha cuando se preocupan sin motivo porque quieren que el niño coma más de lo que él puede comer. “Con la epidemia de obesidad que hay, seguimos pensando que el bebé come poco”, apunta el doctor José María Paricio.

¿Cuándo y cómo le doy los primeros sólidos?

Se acabaron las indicaciones rígidas. “¡Qué suerte!”, reconoce Amanda. Recuerda que para ella lo peor del primer año fue confeccionar esas papillas tan milimétricamente diseñadas (con frutas, verduras o pescado) y hacer que su bebé se las comiera.

Pautar al milímetro la introducción de los alimentos es algo que está en franca recesión, pero eso a la vez puede causar al padre cierta inseguridad.

Si nadie le dice qué hacer… ¿cómo sabe que es el momento y qué debe dar al bebé?

Para José María Paricio hay 3 premisas que no se han de olvidar:

  • Dejar a un lado la rigidez.
  • Jamás obligar al niño a comer.
  • No ofrecerle porquerías sino alimentos sanos.

Y 3 condiciones fisiológicas necesarias:

  • El bebé sostiene bien el tronco por sí mismo.
  • Se lleva las manos y las cosas a la boca con facilidad, es decir, tiene buena coordinación boca-mano.
  • Empieza a mostrar interés por los alimentos cuando ve a los padres comer: se le van los ojos e incluso intenta cogerlos.

Esto no es algo que necesariamente tenga que ocurrir a los seis meses. Puede suceder a los siete, los ocho o los nueve, y no hay problema porque hasta el año el alimento principal del bebé es la leche.

Si el niño de seis meses no muestra ninguna curiosidad por la comida y los padres no se preocupan… Es que están optando por la salud familiar.

¿Triturado o en trocitos?

“Da lo mismo, podemos elegir una cosa en cada momento”, apunta el doctor Paricio:

  • Que el niño sentado a la mesa con los padres coja los alimentos y los pruebe, está bien. Lleva más tiempo y es más sucio, pero al bebé le encanta esta forma de conocer los alimentos.
  • Si un día los padres tienen prisa y le hacen una papilla, está bien.

Hay muchas formas, todas valen, lo mejor es olvidarse de la rigidez. Así de fácil. Sin cantidades, sin agobios, sin prisa.

Se despierta por la noche

“Es increíble la cantidad de manuales que encontramos en el mercado sobre el supuesto 'problema' de sueño de los bebés. El único problema la mayoría de las veces es que no sabemos que tiene unos ritmos diferentes a los nuestros y otras necesidades”, afirma José María Paricio.

No hay que enseñarles a dormir

“Los niños saben dormir muy bien, pero queremos enseñarles a dormir a nuestras horas, y para eso somos capaces de hacer cosas muy raras. Antes no se escuchaba hablar de esto”, apunta Paricio.

Cuando el bebé llora por la noche… algo quiere. Si no es comida, es contacto. Para los bebés es normal y necesario estar en contacto con su madre.

Pero claro, nuestra sociedad es complicada para los padres y los bebés. “Los queremos más que nunca, los cuidamos más que nunca, pero tenemos apretados horarios que nos obligan a levantarnos muy temprano, lo que hace que sintamos más irritación cuando él se despierta varias veces durante la noche”, ejemplifica Paricio.

Que lo haga es normal y se vuelve a dormir enseguida, forma parte de sus ciclos, que se estabilizan conforme madura. Si al día siguiente no tuviéramos nada que hacer, no sería un problema.

Los métodos para “enseñar” a dormir a los bebés, que normalmente pasan por dejarlo llorar solo para que se acostumbre a dormir no son nada recomendables y pueden generar auténticos problemas. Sí es práctico crear rituales en torno a la hora de ir a dormir y ofrecerle lo que necesita en cada momento: leche, contacto…

Etiquetas: alimentación del bebé, bebé, dieta, lactancia, sueño del bebé

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