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Invierno, estación de pico de bronquiolitis: ¿qué hago si mi bebé la tiene?

La bronquiolitis es una infección respiratoria producida por virus en la que se inflaman los bronquios y los bronquiolos, que son las vías aéreas o conductos más pequeños que llevan el aire dentro del pulmón. Afecta principalmente a los niños menores de 2 años, sobre todo a los menores de 6 meses. La bronquiolitis puede darse en cualquier momento del año, sin embargo, entre noviembre y marzo, es cuando es más frecuente. El invierno es la estación de pico de la bronquiolitis, por eso, hay que extremar las precauciones y tener la máxima información posible para saber afrontar esta enfermedad. ¿Qué podemos hacer los padres una vez que nuestros hijos la tienen?

bronquiolitis

Las infecciones respiratorias ocupan buena parte de las urgencias pediátricas durante el invierno. La bronquiolitis, junto con la bronquitis y el asma bronquial, son algunas de las enfermedades más comunes entre los niños durante los meses de frío. 

De las mencionadas anteriormente, nos vamos a centrar en una de las dolencias que más preocupa a todos los padres: la bronquiolitis, una enfermedad respiratoria causada principalmente por el virus respiratorio sincitial (VRS), como explicamos en este artículo sobre la bronquiolitis y lo que se debe saber. De hecho, es una de las causas principales de la hospitalización en niños menores de un año en España y en el mundo, y la mayoría de estos ingresos, al menos en nuestro país, suelen darse en los meses de diciembre y enero, época del año en la que se produce más del 60% de los ingresos totales del año. Como la bronquiolitis se produce durante los primeros años de vida de los niños y especialmente en invierno os contamos cómo aliviarla, sus síntomas y tratamientos. 

Síntomas de la bronquiolitis

Es necesario acudir al pediatra cuando aparecen determinados síntomas de la bronquiolitis como: la tos, la fiebre y la inapetencia, que además provoca que el niño se debilite. Además, también debes acudir al pediatra si tu hijo presenta fatiga, respiración rápida o sibilante, problemas al respirar o si cuando inhala se le hunden los músculos de las costillas. En los casos más graves, se le puede poner la piel, los labios y las uñas azuladas.

Tratamiento de la bronquiolitis

No existe medicación específica para la infección por el virus respiratorio sincitial, y los antibióticos y otros medicamentos no son útiles, por lo tanto se realiza un tratamiento de soporte para minimizar los síntomas.

Si tiene fiebre, el antipirético habitual aliviará sus molestias. Algunos lactantes, por lo general prematuros y menores de tres meses, necesitan ingreso hospitalario, ya sea por la dificultad respiratoria, por no tolerar líquidos por la boca o por deshidratación.

Es importante prestar especial atención si sucede durante el primer mes de vida o en niños prematuros o que tuvieron problemas respiratorios después del parto.

Medidas para prevenir la infección por VRS

Para mayor información sobre medidas preventivas por VRS, consulta al pediatra, pero básicamente.

  • Se recomienda la lactancia materna ya que estos niños están más protegidos frente a la bronquiolitis
  • Lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia ya que son el primer vehículo para la transmisión de gérmenes y bacterias. Sobre todo durante el periodo epidémico antes de tocar al bebé.
  • Evitar totalmente la exposición del bebé al humo del tabaco durante y después de la gestación, y evitar los ambientes cargados de humo.
  • Evitar entornos cerrados y potencialmente contagiosos (aglomeraciones).
  • Utilizar pañuelos desechables y tirar inmediatamente los usados.
  • Evitar el contacto físico del bebé con personas con síntomas respiratorios o fiebre.
  • Limpiar los juguetes sobre todo después de que los hayan utilizado otros bebes o mayores enfermos.
  • Lavar bien platos y biberones.
  • Utilizar material de higiene específico, distinto al de los mayores.
  • Su médico puede considerar la administración de un tratamiento farmacológico preventivo para los niños más vulnerables

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