Salud del bebé

Mi bebé tiene displasia de cadera

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Entre tres y cinco de cada mil recién nacidos tiene displasia de cadera, una alteración que se corrige con facilidad si se detecta pronto.

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Clic de cadera

La displasia de cadera es una alteración de la estabilidad de la articulación relativamente frecuente en los bebés: afecta a entre tres y cinco de cada mil recién nacidos. Si se trata desde el primer momento, suele corregirse con facilidad.

Detección precoz

Lo más importante es la detección precoz, ya que el tratamiento temprano es la mejor manera de evitar secuelas. En las primeras revisiones, el pediatra realiza unas maniobras de exploración (llamadas de Ortolani y Barlow) con las piernas del bebé para buscar posibles anomalías. Cuando se detecta un problema o hay dudas, interviene el traumatólogo.

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Tratamiento

Si la inestabilidad persiste, se pone al bebé un arnés ortopédico que debe llevar durante un mínimo de tres meses. Sus tirantes mantienen los huesos de la cadera en la posición óptima y la estabilizan.

Los recién nacidos son muy flexibles, así que ni la displasia ni el arnés les resultan dolorosos o molestos. Lo importante es no quitárselo nunca, ni siquiera para el baño. Nos citarán cada semana o cada dos semanas para revisar la evolución, asegurarse de que el aparato está bien puesto y tensar los tirantes, que suelen aflojarse con el uso.

Pasados tres meses se hace una ecografía o una radiografía (en función de la edad) y, si la cadera está en su sitio, se establecen revisiones periódicas hasta que el niño comienza a andar. Si se comprueba que todo está bien, se le da el alta definitiva.

Descartar un problema

En cualquiera de estos tres casos, conviene consultar al pediatra:

  • Cuando se sujetan las rodillas del bebé juntas, con las piernas en flexión, una es más corta que la otra.
  • Al separarle las piernas para cambiar el pañal, podemos abrir una sin problemas, pero la otra se queda a la mitad, con una especie de bloqueo.
  • Oímos un “clic” en la zona al mover las extremidades del niño. Ese sonido a veces proviene de otra zona, como las rodillas, puede ser difícil distinguirlo.

Asesor: Dr. Enrique Puchol, jefe del Servicio de Ortopedia Infantil del Hospital La Fe de Valencia y miembro de la Sociedad Española de Ortopedia Pediátrica (SEOP) y la Asociación Española de Pediatría (AEP).

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