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Mi hijo ha tenido bronquiolitis: ¿qué seguimiento de control debe seguir?

La bronquiolitis en niños y bebés es una enfermedad respiratoria aguda, frecuente en los primeros años de vida, en la que se afectan los bronquíolos, la parte terminal de los bronquios.

hospital

Hasta un 70% de todos los niños se infectan por VRS durante su primer año de vida y un 22% desarrolla síntomas. Aproximadamente un 13% de los niños presentan una bronquiolitis aguda durante el primer año de vida, según datos de Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda del Ministerio de Sanidad y Política Social. Sin embargo, solo precisan ingreso por bronquiolitis aguda en el primer año de vida un 2-5% de los niños. 

La duración habitual de los síntomas es de 12 días (aunque un 9% puede seguir presentándolos a los 28 días) pero con una duración de la dificultad respiratoria y la dificultad para la alimentación entre 6-7 días. En aquellos que ingresan se describe una duración media de la hospitalización de aproximadamente 3 días, con una duración media de la oxigenoterapia de 56 horas. 

 A tu hijo le habrán dado el alta por bronquiolitis cuando:

• la frecuencia respiratoria sea adecuada a la edad del paciente, sin evidencia clínica de distrés respiratorio en aumento 

• la saturación sea 94% en aire ambiente

• la ingesta sea adecuada

• los cuidadores sean capaces de hacer limpieza de la vía aérea

• los recursos del entorno sean adecuados (padres informados correctamente de la evolución y motivos de retorno, padres conformes con el alta y posibilidad de seguimiento adecuado).

Consejos y dudas sobre la bronquiolitis en niños y bebés

Otra de las medidas que los pediatras aconsejan, una vez cumplido el tratamiento, es posponer la vuelta a la guardería del niño para evitar nuevas infecciones, ya que parece demostrada una mayor susceptibilidad si la reincorporación es inmediata.

En los pacientes con bronquiolitis aguda, ¿es útil la administración de mucolíticos, antitusígenos y descongestionantes nasales para mejorar la clínica y la evolución? ¿Qué otros tratamientos se han ensayado en los pacientes con bronquiolitis aguda y con qué resultados? Según la Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda (GPCBA): "no se recomienda el uso de mucolíticos, antitusígenos o descongestionantes nasales para el tratamiento de la bronquiolitis aguda. No se recomienda el uso de los antihistamínicos, los descongestionantes orales, los vasoconstrictores nasales, el vapor y las terapias alternativas como la homeopatía en los pacientes con bronquiolitis aguda. La evidencia es insuficiente para recomendar el uso de surfactante".

En los pacientes con bronquiolitis aguda, ¿es útil la fisioterapia respiratoria para mejorar la clínica o la evolución? Según la GPCBA de 2010: "No se recomienda la fisioterapia respiratoria en pacientes con bronquiolitis aguda".

Los niños con bronquiolitis aguda, ¿tienen mayor riesgo de desarrollar sibilantes recurrentes o asma? Los pacientes con bronquiolitis aguda pueden presentar sibilantes recurrentes, según informan en dicha guía. Los sibilantes recurrentes son más frecuentes hasta los 5 años, su incidencia disminuye con el tiempo. No se conoce si los sibilantes recurrentes son secundarios al daño causado por la infección que provoca la bronquiolitis aguda, o si existe una predisposición genética o ambiental previa.

 

Medidas para evitar la transmisión a otros niños o hermanos

  • Se recomienda informar a los cuidadores sobre la utilidad del lavado de manos para evitar el contagio de los virus respiratorios y recomendarles su realización frecuente.
  • Se recomienda limitar el número de visitas, especialmente en aquellos niños más pequeños y prematuros.
  • Se recomienda evitar el contacto con personas con síntomas respiratorios y evitar los ambientes con alto riesgo de contagio.
  • Se recomienda evitar la exposición al tabaco. Se recomienda informar a los cuidadores que incluso sin fumar en el entorno del niño las partículas del tabaco adheridas a la ropa pueden perjudicarle.

¿Cómo puedo prevenir la bronquiolitis?

La bronquiolitis se transmite de persona a persona, por lo que las personas que presenten una infección respiratoria, aunque sea un simple catarro, deben lavarse las manos frecuentemente, especialmente antes y después de tocar al niño o alguno de los objetos que él utiliza.

Es también importante evitar los lugares concurridos, especialmente donde haya muchos niños (como guarderías y parques infantiles).

Se debe evitar totalmente la exposición al humo de tabaco.

Se recomienda la lactancia materna, ya que los niños que la toman están más protegidos contra la bronquiolitis.

Hasta el momento no existe una vacuna para prevenir la enfermedad, aunque está en estudio y desarrollo.

Es conveniente consultar con el médico sobre las medidas profilácticas existentes para proteger a los bebés más vulnerables.  

Bronquiolitis y niños prematuros

Cada 17 de noviembre se celebra El Día Mundial del Niño Prematuro y creemos conveniente hacer hincapié en que la bronquiolitis es más grave en los bebés prematuros, ya que tienen mayor riesgo de necesitar tratamiento hospitalario y de que la infección se complique más, debido, entre otras cosas, a que sus vías aéreas son más pequeñas. Los recién nacidos (menores de un mes), niños que padezcan cardiopatías congénitas, tengan enfermedades pulmonares, enfermedades neuromusculares o  Síndrome de Down, entre otros, también son más vulnerables a sufrir una bronquolitis de mayor gravedad. 

Por eso, queremos hacer un llamamiento a los padres para que amplíen sus conocimientos sobre la bronquiolitis, consulten cualquier duda con el médico y, sobre todo, para que refuercen las medidas de prevención si sus hijos se encuentran en los grupos de riesgo citados anteriormente. 

 

Fuentes: Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda del Ministerio de Sanidad y Política Social. Edición de 2010 y, por ello, debido a que tiene más de 5 años está pendiente de actualización, por lo que el Ministerio de Sanidad recomienda que todo lo vertido en la guía debe tomarse con precaución y, por tanto, ante cualquier duda acudir a la consulta del pediatra lo antes posible.

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