Temperatura correcta

Olvídate de poner la calefacción muy alta si tienes un bebé en casa

Existen varios motivos de peso para no volvernos locos con la temperatura de casa en invierno por el hecho de convivir con un bebé

Foto: Pexels
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 Es llegar un bebé a nuestro hogar y pensar en la temperatura. Igual que sufrimos la tentación de abrigarle por capas como si fuera una cebolla “porque así lo hacían con nosotros de pequeños”, sentimos la necesidad de subir la calefacción en caso de que sea invierno. Da igual que nosotros estemos en manga corta y sudando, siempre tenemos el “miedo” de que el recién nacido tenga frío.

Pues bien, nada más lejos de la realidad. De igual forma que como mucho es suficiente abrigarles con una capa de abrigo más de la que nosotros llevamos  más cuando salen a la calle (nos regulamos mejor y estamos en movimiento), en casa no es recomendable tener muy alta la calefacción si hay un recién nacido. 

Basta, como indican distintas fuentes médicas, que la temperatura en el hogar oscile entre los 20 y los 24 grados, aproximadamente. Dependerá de distintas circunstancias, como por ejemplo si es de día o de noche, pero como ves, este es un rango de temperatura recomendado que no difiere del que solemos tener los adultos en el hogar cuando no hay niños.  

Motivos por los que la temperatura excesiva es perjudicial

Uno de los motivos por los que no es recomendable tener más alta la calefacción es bien sencillo: el bebé tendrá calor y estará incómodo. Es muy poco habitual que no le tengáis abrigado en casa si es invierno porque el cuerpo y la cabeza os lo piden a gritos, de manera que si encima la temperatura es alta, lo normal es que no esté cómodo. 

El segundo motivo tiene que ver con la salud: el frío no causa enfermedades, pero los cambios de temperatura bruscos si están relacionados con la facilidad para enfermar puesto que  el organismo se desajusta y debilita lo suficiente para que los virus y bacterias tengan más fácil doblegar su escudo protector. El calor excesivo en casa, si es invierno, contrasta con el frío de la calle, y eso no es aconsejable para ninguna persona, tampoco un  bebé. 

Por último, entre las razones más importantes para no tener nunca la calefacción muy alta con el bebé, hay que destacar una tercera: aumenta el riesgo de síndrome de muerte súbita. Así lo aseguran fuentes médicas como Mayo Clinic, que citan estudios científicos que vinculan el calor excesivo con un mayor riesgo de que un recién nacido sufra este síndrome mortal cuya incidencia ocurre durante el primer año de vida mientras duerme.

Objetivo: el bienestar del bebé

Además, es evidente que si por la noche la temperatura del dormitorio es muy alta, el  bebé no dormirá a gusto. Solo tienes que pensar en lo que te ocurre a ti cuando estás en una habitación con excesivo calor. Pasa a veces en los hoteles, también en casa cuando tu pareja se empeña en dejar la calefacción puesta hasta tarde o también en viviendas con calefacción central. Si es insoportable para ti, ¿por qué va a ser placentero para el recién nacido?

Piensa en ello y verás como no tiene demasiada lógica que pensemos en un salto tan grande a nivel térmico entre un recién nacido y un niño o un adulto. Es cierto que en los primeros días de vida regulan peor la temperatura corporal, pero esto no quiere decir que tengáis que estar sudando en casa por tener la calefacción muy alta. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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