SMSL

¿Podría ser la genética el origen de la Muerte Súbita del Lactante?

Una nueva investigación ha llegado a la conclusión de que, en al menos un 20% de los casos de Muerte Súbita del Lactante, las causas genéticas han tenido algo que ver.

La Asociación Española de Pediatría define el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) como “fallecimiento inesperado y repentino de un menor de un año de edad, aparentemente sano, al que no se encuentra explicación después de una investigación minuciosa, incluyendo autopsia, examen del lugar del fallecimiento y revisión de sus antecedentes clínicos”.

Una de las principales causas de preocupación en familias con niños mejores de un año de edad.

síndrome muerte súbita del lactante
Fuente: iStock

Con el paso de los años, la ciencia ha tratado de buscar explicación a esta muerte repentina que, si bien se sigue dando de forma muy aislada en nuestro país, representa la muerte de uno de cada 1000 nacimientos. “Aunque es raro, supone una de las causas principales de mortalidad en los niños durante el primer año de vida en España y en el resto del mundo desarrollado”, explica en nota de prensa la doctora María Valverde Gómez, cardióloga especialista en enfermedades cardíacas hereditarias de Health in Code.

Sí que se ha logrado demostrar algunas cosas que podrían interferir en ese correcto bienestar del bebé, pero nunca la causa exacta para poderla evitar. Por lo menos, no hasta ahora.

¿Tiene relación la genética con la Muerte Súbita del Lactante?

“En alrededor de un 20% de los casos de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante se identifica una mutación casual”, argumenta el doctor Juan Pablo Ochoa, director de Cardiología de Health in Code.

La afirmación no es baladí: está apoyada por diferentes estudios científicos que se han llevado a cabo sobre este tema. En concreto, en el ámbito de las patologías congénitas del corazón, con respecto a las cuales se ha investigado más sobre este tema.

En 2016 se llevó a cabo un estudio, en el que participó el doctor Juan Jiménez Jaimez, cardiólogo electrofisiológico en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, en el que se llegó a la conclusión que una proteína codificada por el gen CALM2, era responsable de procesos muy importantes a nivel celular cardíaco. El grupo de investigación en concreto logró identificar, a raíz de un análisis por un brote de muerte súbita producido en Granada, que una anomalía en ese gen podría ser responsable de episodios de este tipo.

El estudio se llevó a cabo después de comprobar cómo los padres de los niños que habían sufrido MSL en Granada estaban sanos y, sin embargo, los hijos sufrían, con frecuencia, eventos trágicos a edades muy tempranas en forma de arritminas ventriculares graves. “Se decidió secuenciar genéticamente muestras de ADN de tres niños afectados para analizar genes codificantes de proteínas involucradas, explica el centro en nota de prensa.

Pero, ¿si los padres estaban sanos, cómo es posible que los niños sufrieran esa anomalía en el gen CALM2? “En algunos casos observamos que el patrón de herencia de las familias es que uno de los padres no está afectado pero porta la mutación en su línea de ADN, transmitiendo la enfermedad a alguno de sus hijos”, argumenta el doctor Jiménez Jaimez.

¿Se puede prevenir la Muerte Súbita del Lactante de alguna manera?

No podríamos hablar de prevención al 100%, pero sí hay evidencia científica de las prácticas que podrían interferir en ese correcto bienestar del bebé.

Siguiendo con el estudio que confirma la genética como una de las causas, sería posible hacer estudios genéticos previos para identificar posibles mutaciones en los padres.

Pero, además de ello, en la práctica los padres pueden tener en cuenta algunas consideraciones apoyadas por la Asociación Española de Pediatría. “Se conocen factores de riesgo cuya modificación ha reducido la incidencia un 50%”, explica la AEAP en un documento público:

  • Que el niño duerma boca arriba, al menos, hasta los seis meses de edad
  • No fumar ni antes, ni durante ni después del embarazo
  • La lactancia materna
  • Aconsejado el uso de chupete durante el primer año de vida
  • Evitar arropar excesivamente al menor
  • Evitar dormir en la misma cama con el bebé, al menos, hasta los seis meses de edad: si va a dormir dentro de la habitación de los padres (aconsejado hasta los seis meses después del nacimiento) que lo hagan dentro de su cuna, un moisés o cuna de colecho
  • No dormir con el bebé en el sofá, ni siquiera un ratito de siesta: debe dormir sobre una superficie rígida y firme
Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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