Recién nacido

¿Por qué se administra vitamina K a los niños al nacer?

No son muchas las personas que saben que el primer pinchazo que recibe una persona después del nacimiento es esta ni tampoco por que es tan importante.

Foto: Pexels
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Las vacunas son un tema de conversación recurrente para los padres de niños pequeños o aquellos que lo vayan a ser pronto. Suscitan mucho interés, como es normal, y por eso la demanda de información al respecto es tan alta. Lo curioso al respecto es que no son muchas las personas que saben responder con acierto cuál es el primer pinchazo, que no vacuna estrictamente eso si, que se pone y por que: la administración de vitamina K por vía intravenosa en las primeras horas de vida.

Tal y como explica la American Academy of Pediatrics (AAP), “La vitamina K es un nutriente vital que nuestro cuerpo necesita para que la sangre se coagule y detener el sangrado”. A lo largo de nuestra vida obtenemos este nutriente de los alimentos que comemos y también es producida por las bacterias buenas que viven en nuestros intestinos, pero nacemos con un déficit importante de ella, de ahí que las recomendaciones médicas al respecto consisten en inyectar una dosis por vía intravenosa al poco de nacer. 

El objetivo de esta medida es evitar el desarrollo de la enfermedad hemorrágica del recién nacido (EHRN), una patología rara que puede producir sangrados graves a nivel cutáneo, gastrointestinal y cerebral. La prevención de esta enfermedad, que puede aparecer en las primeras 24 horas de vida, durante la primera semana después del parto o  tras la segunda semana de vida y antes de que el recién nacido tenga tres meses, es posible gracias a la administración de la vitamina K en las primeras horas de vida. La AAP advierte que “Se estima que el riesgo del inicio tardío (presente entre los 2 a 6 meses de edad) de hemorragia por deficiencia de la vitamina K es 81 veces mayor en los bebés que no recibieron profilaxis de vitamina K durante el nacimiento”.

Cómo y cuándo se administra la vitamina K

Por todo lo descrito, tal y como se expone en el artículo médico “Uso profiláctico de la vitamina K para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido” escrito por varios pediatras españoles y difundido por la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Temprana), “Después del nacimiento se recomienda administrar a todos los recién nacidos 1 mg de vitamina K de forma profiláctica por vía intramuscular para prevenir la EHRN”. Esta cifra se ve reducida a 0,5 mg en el caso de los bebés prematuros. Así se especifica en el mismo artículo citado y también lo hacen las instituciones pediátricas de referencia como la AAP. 

La recomendación es administrar la vitamina K en todos los niños sanos, prematuros o no. Y en el caso de los recién nacidos raves, la sugerencia es  “administrar la vitamina K vía intravenosa en recién nacidos graves (término y pretérmino), que corren riesgo de inestabilizarse por la administración intramuscular y para aquellos recién nacidos con enfermedad colestática conocida”, se explica en el artículo  Uso profiláctico de la vitamina K para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido.

Los padres del recién nacido deben estar informados de que se va a administrar a sus hijos vitamina K tras el nacimiento. En concreto, se suele hacer a los 50 minutos de haberse producido el nacimiento aproximadamente para respetar el período inicial de piel con piel con la madre. “No está justificado separar al recién nacido solo para administrarle la vitamina K”, dice al respecto el artículo divulgativo que hemos utilizado como fuente primaria para elaborar esta información. “Cuando se administre la vitamina K, si se puede, el niño estará al pecho de su madre por el efecto analgésico del amamantamiento”, añade el grupo de pediatras que lo firma.

¿Se puede rechazar?

Los padres del recién nacido tienen la última palabra en este tipo de medidas, pero el consenso médico al respecto es abrumador. De hecho, se insiste desde la AAP que “Los profesionales de salud deben promover la concienciación entre las familias sobre los riesgos de la hemorragia por deficiencia de vitamina K”. 

En ello se insiste también en el artículo Uso profiláctico de la vitamina K para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido, donde se aconseja ofrecer la pauta oral de vitamina K, una alternativa a la vía intramuscular, si bien parece que no es tan eficaz como esta. 

La pauta oral consiste en tres dosis de 2 m de vitamina K oral que se le proporcionan al recién nacido al nacimiento, entre el cuarto y el sexto mes de vida y entre las cuatro y seis semanas de vida. “Si los padres se niegan a la profilaxis, un neonatólogo experimentado les explicará los riesgos reales de la ausencia de profilaxis“, concluye el artículo.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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