Protección solar

Protección solar para bebés y niños: todas las dudas resueltas

Con la subida de temperaturas ya apetece empezar la temporada de piscina y playa. Para los padres primerizos cuyos bebés van a vivir su primer verano empiezan a surgir dudas como: ¿Le puede dar el sol? ¿Qué productos debo utilizar para protegerlo del sol? Vamos a intentar resolver las dudas más frecuentes.

Con la subida de temperaturas ya apetece empezar la temporada de piscina y playa. Para los padres primerizos cuyos bebés van a vivir su primer verano empiezan a surgir dudas como: ¿Le puede dar el sol? ¿Qué productos debo utilizar para protegerlo del sol? Vamos a intentar resolver las dudas más frecuentes.

¿Le puede dar el sol?

Protección solar para bebés y niños
Foto: Istock

Pues depende. ¿De qué? Fundamentalmente de la edad. En general no se recomienda que los bebés de menos de 6 meses se expongan al sol. Muchas familias te preguntan: Y entonces, si tengo un bebé de esta edad ¿no lo puedo sacar a la calle? Si, puedes. Pero por zonas de sombra y protegido por gorro, sombrilla, ropa ligera…Y evitando las horas de más calor. Intenta que el paseo sea a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.

Os hago especial hincapié en bebés recién nacidos y menores de un mes. A este grupo de niños los pediatras los llamamos “neonatos”. Debido a su dificultad para regular la temperatura, su piel fina y extraordinariamente sensible, y la facilidad para deshidratarse se recomienda tanto evitar salir a la calle en días calurosos como evitar en lo posible la exposición solar, aunque sea indirecta.

A partir de los seis meses de vida podemos empezar a aplicar fotoprotector a los bebés. Pero cuidado. Esto no significa que tengan barra libre de sol. Las recomendaciones en cuanto a evitar la exposición solar directa y prolongada, así como las horas de más calor siguen vigentes a esta edad, y de hecho para cualquier niño, tenga la edad que tenga. De los seis meses a los tres años la recomendación es elegir fotoprotectores con filtros físicos.

Estos fotoprotectores deben aplicarse a menudo, no hace falta estar en la piscina o playa, también en la calle o para pasear por un parque. Además, ofrece agua a menudo a tu bebé y ponle ropa de colores claros de algodón o lino.

A partir de los tres años podemos usar filtros químicos, pero, ¿sabes diferenciarlos?

¿Qué son los filtros físicos? ¿Y los químicos?

Los protectores solares con filtros físicos son aquellos que contienen partículas, generalmente de origen mineral, que actúan como un espejo, de forma que reflejan la radiación solar. A diferencia de los filtros químicos no son absorbidos por la piel y ejercen su acción desde el momento de la aplicación. Al no ser absorbidos son mejor tolerados por personas con pieles sensibles, problemas cutáneos y también son los idóneos para bebés. Por el contrario, los protectores solares con filtros químicos deben aplicarse antes de la exposición solar, para ser absorbidos por la piel y actuar como un filtro, bloqueando el paso de la radiación solar.

¿Cómo distinguir unos de otros? Pues lo mejor es dejarse aconsejar por el farmacéutico. Otros trucos: generalmente los protectores solares que indican para bebés de seis meses suelen ser de filtro mineral y también suelen llevar la palabra “mineral” en el nombre del producto o en el envase. En caso contrario suelen ser filtros químicos.

Recomendaciones para proteger del sol a partir de los 3 años

A partir de tres años podemos utilizar la gran mayoría de protectores solares indicados para niños. Suelen llevar las palabras “infantil”, “para niños” o anglicismos como “kids”. Aún así, conviene cerciorarse de que, como mínimo, nos aportan un factor de protección del 30, mejor aún si es del 50.

En estas edades también es importante elegir un formato adecuado, ya que los niños van a preferir estar jugando en la orilla, haciendo castillos de arena o jugando con la pelota en la piscina, y lo último que les apetece es que los embadurnemos cada dos por tres con una crema densa. Los formatos con aplicación rápida en spray son una buena solución.

Cómo proteger al bebé y al niño del sol correctamente
Foto: Istock

Recuerda que los filtros químicos han de ser absorbidos por la piel para ejercer su acción protectora, así que aplica el producto antes de salir de casa. No vale hacerlo al llegar a la playa o piscina y además nos suele complicar la vida, ya que, al llegar al destino, los niños querrán empezar a bañarse y jugar cuanto antes. Repite la aplicación del fotoprotector al menos cada dos horas, o más frecuentemente si tu peque está continuamente entrando y saliendo del agua o rebozándose en la arena.

Al llegar a casa, una ducha para retirar sal y cloro es fundamental, seguido de la aplicación de crema hidratante, tipo after-sun, mejor si es especial para niños. Recuerda que, en caso de que tu peque tenga la piel muy delicada o dermatitis atópica, en la farmacia encontrarás productos específicos para este fin.

Puntos clave a tener en cuenta

Los bebés de menos de seis meses no deben exponerse al sol de forma directa. Para salir a la calle se deben proteger con gorro, ropa y sombrilla.

Los recién nacidos son extremadamente sensibles al calor intenso y la exposición solar. En caso de temperaturas muy cálidas, mejor en casa.

De los seis meses a los tres años se recomienda el uso de fotoprotector con filtros físicos.

De los tres años en adelante podemos usar fotoprotectores con filtros químicos.

Invierte en productos de calidad y de farmacia. Es la piel de tu bebé lo que está en juego.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

Continúa leyendo