Todo lo que necesitas saber

¿Qué es el acné neonatal y por qué se produce?

Son las protuberancias rojas que pueden aparecer a lo largo del primer mes de vida en el rostro y el cuero cabelludo del recién nacido, cuyos síntomas son muy llamativos pero afortunadamente no revisten gravedad porque desaparecen con el tiempo.

Bebé con acné
Bebé con acné (Foto: depositphotos)

Las engordaderas es el nombre con el que se conoce vulgarmente al acné neonatal, los granitos o protuberancias rojas que les salen a los recién nacidos en la cara y el cuero cabelludo. Suelen aparecer a partir de la tercera semana de vida en uno de cada cinco pequeños, aproximadamente, y pueden ser de dos tipos: puntos blancos, cerrados, que son más habituales, o abiertos, puntos negros que son muchísimo más frecuentes en lactantes y, sobre todo, adolescentes

La ciencia no ha podido descubrir todavía con exactitud a qué se debe la apariencia del acné neonatal. Son distintas las causas estudiadas; entre ellas la transferencia placentaria de andrógenos maternos, la de algunos medicamentos por la misma vía, la proliferación de hongos comensales en la piel, y la hiperactividad de las glándulas suprarrenales en el pequeño. No existe consenso amplio en ninguno de los casos aunque distintos estudios científicos han encontrado algunas evidencias también en cada una de las causas mencionadas. 

Evolución y tratamiento

Sí lo hay en cuanto a su evolución, ya que se ha comprobado que se supera en semanas o con el paso de algunos meses, de forma espontánea. Son muy pocas las excepciones en las que el bebé requiere tratamiento por este motivo porque la evolución natural del acné es que desaparezca de manera natural. Las complicaciones suelen deberse sobre todo a infecciones derivadas con un mal manejo de los granos, como es el caso de las cicatrices. En ningún caso se debe aplicar tratamiento alguno al neonato sin consultar antes al pediatra.

De hecho, será este el que diagnostique el acné neonatal al observarlas en las primeras revisiones. Y seguramente aprovechará para calmar la preocupación en los padres en ese mismo momento, que es lógico que aparezca por las engordaderas son muy llamativas, todo lo contrario de la gravedad que conllevan, que no es tal.

Para ayudar a la absorción de las protuberancias lo antes posible, además de consultar al pediatra, el otro consejo que se debe seguir es el de tocar lo menos posible la piel del bebé donde las tenga. Besos, roces o incluso pellizcos innecesarios pueden agravar las lesiones dejando alguna cicatriz que se podría haber evitado o podría provocar también una irritación mayor en la zona. Por este motivo, aunque será el propio médico el que te avise al respecto, si detectas que tu hijo puede tener acné neonatal, es recomendable evitarlo incluso antes de acudir al pediatra a que revise si efectivamente es así.

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