Seguimiento médico

Revisiones en bebés: cuándo es cada una de ellas y qué es lo que se mide en cada una

Aunque en cada comunidad autónoma hay pequeñas variaciones en los protocolos, son al menos seis revisiones periódicas las que un recién nacido tiene que pasar en su centro de salud, la primera generalmente con la matrona y el resto con su pediatra y el personal de enfermería.

El primer año de vida de un recién nacido es el más intenso en su relación con los médicos, siempre teniendo en cuenta que hablamos de un niño sano, algo que afortunadamente es en la mayoría de los casos. Es durante los doce primeros meses iniciales de su vida, hasta que cumple y ya no queda tan clara la frontera entre bebé y niño, cuando más citas con el pediatra y el personal de enfermería se acumulan para revisar su evolución. Hasta seis en total, y eso sin contar las que tienen lugar en el hospital en las primeras horas de vida. En todas se mide y se pesa al pequeño, se evalúa su desarrollo psicomotor, se entrevista brevemente a los papás para ver qué tal marcha todo lo referente al bebé, y se le administran las vacunas correspondientes. Este es un repaso exprés por todas ellas.

A partir del cuarto día de vida

Como en el hospital el niño ha estado muy vigilado no es necesario acudir de inmediato al centro de salud. Se espera unos días y así también puede revisar la matrona a la mamá, que está en pleno posparto. De hecho, esta primera revisión la suelen hacer en muchos centro de salud las matronas tanto del bebé como de la mamá, y en ellas no solo se revisa el cordón umbilical, la piel y el estado general del bebé, sino que también suelen recibir los padres consejos sobre la lactancia materna y otros hábitos recomendables para el recién nacido.

Al mes de nacer

Puede ser un poco antes porque no todos los centros de salud funcionan igual -las competencias sanitarias son autonómicas-, por lo que son fechas aproximadas, pero será alrededor de la cuarta semana de vida cuando el pequeño y sus papás conocerán al pediatra de cabecera y al personal de enfermería infantil de su centro. En esta revisión, se le realiza una exploración física completa, incluyendo una medición de la talla, el peso, y el perímetro craneal.

A los dos meses

Nuevo reconocimiento completo al bebé aunque cambian pequeños detalles propios del desarrollo en esta edad -si responde a los estímulos, por ejemplo- y nueva medición, que aporta datos fundamentales para poder compararlos con la media y extraer así conclusiones de si el crecimiento va por buen camino. Esta revisión personal está marcada por las vacunas, que también pueden variar en función de la comunidad autónoma. Para evitar confusiones, consultar el calendario de vacunas es infalible.

A los cuatro meses

Es posible que en esta nueva revisión completa el pediatra ya anticipe toda la información sobre la alimentación complementaria, que en España no se recomienda empezar hasta los seis meses de edad. Durante la revisión, prestará especial atención a su desarrollo psicomotor y cómo reacciona a los estímulos, y se completará la visita con las nuevas dosis de las vacunas correspondientes.

A los seis meses

Una vez más, se hace una medición de todos los parámetros que ya le habían sido medidos en cada cita anterior y se le examina físicamente al completo. Además, esta es una revisión clave porque coincide con el inicio de la alimentación complementaria, por lo que es el momento indicado para resolver todas las dudas al respecto. Además, el personal sanitario también te alertará de los accidentes típicos que pueden ocurrir en el ámbito del hogar en esta edad en la que poco a poco empiezan a ganar autonomía.

Al año

Dependiendo del lugar, puede ser una visita adelantada a partir de los diez meses, pero casi siempre coincide con el año de vida. Nueva exploración a fondo, en este caso más importante si cabe porque ha pasado ya más tiempo de la visita anterior. El pediatra hará preguntas sobre la movilidad del pequeño y sobre cómo ha ido la alimentación complementaria, y resolverá nuevas dudas que tengáis. Además, os recordará qué nuevos alimentos le podéis introducir al peque a partir de su primer cumpleaños e incidirá en aquello que considere más importante recordaros de cara al futuro, ya que las visitas periódicas para las revisiones se reducen notablemente a partir del segundo año de vida. 

A los dieciocho meses tendrá nueva visita el peque a la consulta de su pediatra, y ya no volverá a tener otra hasta los dos años si todo va bien. Por lo tanto, son solo dos revisiones en los próximos doce meses, cuatro menos que durante el período de bebé.

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