¿Por qué es perjudicial?

Riesgos de abrigar en exceso a un bebé

Es cierto que los bebés deben estar siempre bien abrigados, pero eso no significa que debamos pasarnos con el abrigo, puede ser perjudicial para su salud. Mira los riesgos.

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Una de las mayores preocupaciones de los padres es que sus pequeños estén bien abrigados. Eso sí, una cosa es que no pasen frío y otra que tengan un exceso de abrigo, ya que esto podría acarrear riesgos para la propia salud de los niños. Veamos cuáles son los más comunes.

Se trata de una situación no solo común en invierno, también lo es en cualquier época del año: los padres tienen la tendencia de abrigar de más a sus bebés. Y como ya decíamos, esto es algo que se debe tener muy en cuenta porque puede implicar muchos riesgos para la salud de los niños.

Es normal que cuando haga frío los padres se encarguen de abrigar bien a sus hijos, no obstante, que un peque vaya bien abrigado no significa que cuánto más abrigo lleve sea mejor, sino que debe llevar la cantidad que sea conveniente, ni más ni menos de la que necesite en ese momento. Un exceso puede ser tan peligroso como la falta de abrigo.

Peligros de abrigar mucho a un bebé

Los riesgos de ponerle demasiadas capas a un bebé pueden ser varios. Aquí vemos los principales:

  • Para empezar, fiebre. Especialmente son los recién nacidos los que podrían ser más propensos a padecerla. Los bebés que acaban de llegar al mundo todavía no son capaces de regular su temperatura, por lo que, si los llevamos a ambientes muy calurosos o los abrigamos demasiado, pueden acabar teniendo fiebre. A partir de los 2 o 3 meses de edad lo más normal sería tener febrícula.
  • Dificultad para ganar peso. Esto sobre todo es un peligro para los bebés prematuros, ya que, si tienen una temperatura corporal por encima o por debajo de lo normal, destinarán todas sus energías en intentar equilibrarla por lo que será más complicado que ganen el peso que necesitan.
  • Sudamina o miliaria. Se trata de una erupción en la piel que aparece como consecuencia del calor. Generalmente se produce en verano, pero también puede darse en épocas de frío ante el exceso de abrigo. Se da cuando hay una retención del sudor al taponarse los conductos de las glándulas sudoríparas.
  • Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Se denomina así a la muerte de un bebé de menos de 1 añito que ocurre de manera inesperada y repentina. Uno de los factores que precisamente la pueden provocar es abrigar en exceso a un niño. Recordemos que lo más conveniente es que la habitación de encuentre entre los 20 y 22ºC.
  • Asfixia. Por último, también conviene recordar que, si los bebés tienen un exceso de capas, también podrían asfixiarse.

Consejos para abrigar a un niño

Lo primero que hay que recordar es abrigar más no es sinónimo de abrigar mejor. Hay que tener en cuenta tres factores fundamentales:

  • La edad. Por ejemplo, los recién nacidos no pueden regular aún su temperatura, y es importante abrigarlos bien, pero siempre sin pasarse. Un buen truco es vestirles con una capa más de ropa que la que lleven los adultos.
  • El lugar en el que vayan a estar. Tampoco va a ser igual estar en casa, que por la calle dando un paseo, que dentro del coche, que comprando en un supermercado o que en un parque jugando. Hay que pensar si van a moverse mucho o no.
  • El tipo de actividad que van a hacer. Si va a ver varias actividades distintas durante el día y encima el tiempo es muy cambiante lo más recomendable es usar capas, aunque estás sean ligeras, de tal modo que pueden quitarse y ponerse según la situación.
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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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