La piel del bebé

Rosácea en el bebé y en el niño: toda la información

Aunque es común que la rosácea comience en la etapa adulta, sobre todo a partir de los 30 años de edad, en algunas ocasiones suele surgir en la infancia, pero no suele ser lo más común. Es más, cuando surge en los bebés o niños, el dermatólogo debe descartar otras afecciones cutáneas que pueden cursar con síntomas similares.

Rosácea en el bebé y en el niño: toda la información
Foto: Istock

La rosácea es considerada como una afección común de la piel que se caracteriza por ser crónica, aunque poco conocida, la cual afecta principalmente a la piel del rostro. Los síntomas más comunes suelen ser la aparición de episodios de rubor, sobre todo en aquellos momentos en los que la piel se enrojece. Además, también es posible experimentar un enrojecimiento persistente en la piel, los vasos sanguíneos de la piel tienden a volverse más visibles, y pueden surgir manchas de color rojizo.

En los casos más graves, la piel puede acabar engrosándose, y agrandarse, sobre todo tanto en la nariz como alrededor de esta. Aún cuando no existe una cura real, sí existen distintos tratamientos útiles para controlar la mayoría de sus síntomas.

Aunque suele afectar habitualmente a los adultos, e incluso puede surgir a lo largo de la gestación, lo cierto es que tanto los bebés como los niños también pueden verse afectados por esta afección cutánea. Pero no es lo más habitual. De hecho, la mayoría de expertos coinciden en señalar que, originalmente, la rosácea tiende a ser un problema cutáneo poco común en los niños; más aún en los bebés.

¿Qué es la rosácea y por qué aparece?

La rosácea es una afección que involucra al comportamiento anormal de la unidad pilosebácea (los poros), o bien una combinación del folículo piloso, la glándula sebácea y el tallo del cabello

Como conoceremos en el apartado dedicado a ello, aunque con la rosácea las lesiones que se forman suenen parecerse a granos comunes, no aparecen puntos negros (comedones). Es más, aunque en un principio puede parecerse al acné del adulto, lo cierto es que no se trata de acné

Sobre sus causas, se ha encontrado que la rosácea posee un componente genético, lo que determinará incluso si la condición será leve o más grave. Es decir, aunque se desconoce la etiología en sí de la rosácea, existen ciertos factores agravantes que influyen en individuos predispuestos.

Síntomas de la rosácea en el bebé y en el niño

Aún cuando en realidad pocos bebés, niños y adolescentes desarrollan rosácea, esto no significa que no pueda aparecer y formarse en estas etapas. De hecho, vale la pena considerarlo cuando el niño presenta algunos síntomas comunes, como:

  • Enrojecimiento de la cara, la cual tiende a ser de larga duración
  • Ojos enrojecidos y habitualmente irritados
  • Párpados hinchados y rojos, que pueden picar o tener costra
  • Orzuelos o conjuntivitis (en especial si el niño ha recibido tratamiento)

No obstante, como vemos, muchos de los síntomas que surgen suelen parecerse a otros problemas comunes en la piel del bebé y del niño, como infecciones cutáneas y reacciones alérgicas, por lo que es normal que el dermatólogo prefiera primero examinar cuidadosamente tanto la cara como los ojos del pequeño en busca de señales típicas, antes de hacer un diagnóstico.

La primera etapa de la rosácea consiste en la aparición del rubor, en el que el rostro tiende a adquirir una tonalidad rojiza brillante en respuesta a determinados estímulos.

A su vez, los episodios de eritema suelen ser más recurrentes, durando más tiempo que el enrojecimiento fisiológico normal, el cual suele desaparecer en pocos minutos incluso sin tratamiento. Las telangiectasias también pueden llegar a manifestarse con el tiempo. Y, durante esta etapa, los niños pueden quejarse de ardor, irritación o dolor.

Cómo tratar la rosácea en los bebés
Foto: Istock

No en vano, es más habitual que los niños presenten enrojecimiento facial debido a que nacen con la piel demasiado clara, la cual tiende a dañarse fácilmente por la acción de los rayos ultravioleta. En estos casos, no se trata de rosácea, sino de bebés y niños con la piel muy clara, que incluso ya ha podido experimentar algún tipo de daño solar que ha ocasionado un adelgazamiento de la piel, haciendo que los vasos sanguíneos superficiales se vuelvan más visibles. 

En cualquier caso, es común que la rosácea se diagnostique sobre todo en personas con la piel clara. Mientras que los síntomas tienden a empeorar con el paso del tiempo, especialmente cuando no son debidamente tratados.

Tratamiento de la rosácea en el bebé y en el niño

Dado que los niños con rosácea suelen tener una barrera cutánea disfuncional que tampoco es capaz de retener y mantener la hidratación naturalmente presente en la piel, es importantísimo la aplicación de productos que ayuden a reponer la hidratación, lo que proporcionará beneficios interesantes a la hora de calmar la piel inflamada.

También es importantísimo evitar productos agresivos aplicados directamente sobre la piel, lo que significa eliminar cualquier producto de higiene elaborado a base de alcohol, o cualquier crema que lo contenga.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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