No sacudas a tu bebé

Síndrome del bebé sacudido: qué es y qué puede producir

Se trata de un síndrome que puede provocar en el niño daños irreversibles, por eso, ten en cuenta cómo puede producirse para evitarlo a toda costa.

madre e hijo
Fuente: iStock

Puede que no hayas oído hablar de él, pero se trata de una lesión que aparece después de mover a un niño pequeño bruscamente, lo que puede producir consecuencias muy graves. No está de más que conozcamos de qué trata, sus síntomas y lo que puede provocar.

El síndrome del bebé sacudido es una lesión que surge después de zarandear a un peque muy bruscamente y que puede producirle lesiones cerebrales y oculares. La mayoría de padres y cuidadores desconoce esto y es un problema porque puede ocasionar daños irreversibles.

También es conocido como síndrome del bebé zarandeado, síndrome de hiperextensión cervical y síndrome de impacto por sacudida, entre otros.

¿En qué situaciones puede darse?

Una situación en la que hay más predisposición a que ocurra es cuando los padres del niño tienen una situación laboral y económica no muy buena, porque al haber un ambiente más inestable, hay más riesgo de que pueda perderse la paciencia y se acabe zarandeando al niño.

No obstante, una persona en una circunstancia normal también puede perder los nervios y sin ser consciente, zarandear a su hijo de forma brusca sin saber que eso le puede causar repercusiones graves.

Por tanto, como decimos, el síndrome puede darse como fruto de una situación en la se “golpea” al niño de manera consciente o inconsciente, de ahí que a veces se relacione con el maltrato infantil.

Sin embargo, también puede aparecer por otras razones, por ejemplo, cuando el pequeño se atraganta o sufre una parada respiratoria, los padres pueden moverle bruscamente con el objetivo de que expulse lo que le está ocasionando daño y acabar provocándole el síndrome. Otro caso menos frecuente es como efecto de algún accidente de tráfico.

Por otro lado, por parte del niño no existe ningún factor que le predisponga a tener este síndrome, aunque eso sí, es más normal que les pueda ocurrir a los niños prematuros, a los que padezcan alguna encefalopatía o aquellos que lloren mucho. Además, también habría que considerar la edad, ya que cuanto más mayores sean, menos probabilidad hay de que lo padezcan.    

Síntomas que pueden presentarse

La sintomatología más habitual es la siguiente:

  • Se le ve pálido o con la piel de color azulado. A veces pueden verse hematomas.
  • Tiene problemas respiratorios.
  • Siente irritabilidad y agitación.
  • Le cuesta permanecer despierto.
  • No come bien y tiene vómitos.
  • Aunque no se aprecien de inmediato, puede haber sangrado del cerebro y los ojos, fracturas en las costillas, el cráneo, las piernas u otros huesos y daños en la médula espinal.
  • Puede presentar convulsiones, parálisis y coma.

¿Qué consecuencias puede producir?

Los signos de la lesión cerebral como consecuencia del zarandeo (como la falta de vitalidad o los llantos, por ejemplo) aparecen al poco tiempo, ya sea en horas o en días.

Pueden aparecer crisis epilépticas y cuando se hacen las pruebas respectivas puede detectarse un edema cerebral y, a los meses, una gran atrofia en el cerebro. Aunque no se sabe la causa exacta, la sacudida también podría dar lugar a hemorragias en las retinas ya sea como consecuencia del edema cerebral o porque la sangre venosa tendría mayor dificultad para volver al cerebro por las vías oculares.

Teniendo esto en cuenta, las complicaciones más graves serían la pérdida de visión y quizá una encefalopatía severa.

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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