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Afecciones íntimas en niñas

Sinequia vulvar: una afección común en niñas que puede tratarse con una pomada

Es uno de los problemas ginecológicos más comunes en niñas. También conocido como ‘sinequia de los labios menores’ es benigno y, a menudo, se resuelve con unas sencillas medidas de higiene.

sinequia
Fuente: iStock

Cualquier anomalía que los padres veamos en alguna parte del cuerpo de nuestros pequeños enciende todas nuestras alarmas. ¿Qué le pasará? ¿Será algo malo? Por eso, desde Ser Padres siempre recordamos la importancia de consultar con el pediatra cualquier cosa que pueda ser síntoma de alarma o alerta. Sobre todo si, además de observarlo, vemos que el niño se queja, llora o sufre dolor en esa zona del cuerpo.

Hoy queremos hablar de las afecciones de los órganos genitales que pueden sufrir los niños antes de llegar a la pubertad. En ellos, podemos hablar de la balanitis, una inflamación del pene que puede producir enrojecimiento y secreción; o la fimosis (el estrechamiento de la apertura del prepucio); también las hernias inguinales o las inflamaciones testiculares.

En ellas, una de las afecciones más frecuentes puede ser la vulvitis, la infección de orina y, la más frecuente de todas, la  sinequia de las menores o sinequia vulvar.

¿Qué es la sinequia vulvar y cómo podemos saber que nuestra hija la sufre?

Esta afección se produce cuando los labios menores se sellan debido al bajo nivel de estrógenos en los genitales de las niñas antes de la pubertad. Otras de las causas puede ser el uso exclusivo de toallitas húmedas para la higiene o la dermatitis del pañal.

Según informa la Asociación Española de Pediatría (AEP) las sinequias pueden ser totales o parciales (esta última es la más habitual) y, generalmente, se producen sin síntomas. “Se detectan en las exploraciones rutinarias por el pediatra”, aseguran.

De producir algún síntoma, podría ser la dificultad para orinar o el goteo después de hacerlo, así como alguna molestias vaginales e, de forma muy rara, infección de orina.

Como decimos, suelen ser asintomáticas, así que suelen detectarse en una exploración rutinaria en la consulta del pediatra. También podría ser que nosotros, como padres, se lo observáramos: si ves que los labios menores parecen ‘pegados’. En dicho caso, convendría que lo consultases con el pediatra para ver si, efectivamente, se trata de un sinequia.

¿Cuál es el tratamiento?

Como decíamos al principio del artículo, esta afección es benigna y su tratamiento es prácticamente indoloro para la menor. Existen diferentes opciones, que detalla la Asociación Española de Pediatría en su página web:

  • Ningún tratamiento. Si la niña no tiene síntomas, el pediatra puede indicar que los padres vigilen la evolución de esa sinequia para, en caso de ser necesario, administrar un tratamiento.
  • Tratamiento con pomadas: en algunos casos el pediatra puede indicar que apliquemos vaselina pura, algún preparado de vitamina A+D, una crema cortioide o una pomada de estrógenos separando suavemente los labios (seguro que el pediatra os indicará pautas).
  • “Liberar la sinequia”: cuando estamos ante una sinequia vulvar, el pediatra o el cirujano pediátrico pueden considerar separar los labios de manera manual en la consulta. Es un procedimiento sencillo, corto y poco traumático para la pequeña aunque, por si hubiera alguna molestia, puede aplicarse una pomada anestésica en la zona.

En caso de que haya que tratar la sinequia, bien sea de manera manual, bien a través de pomadas u otros preparados, conviene tener presentes una serie de cuidados posteriores que detalla la AEP. Entre ellos se incluyen:

  • Evitar irritantes locales
  • Utilizar para la higiene un jabón pH neutro
  • Limpiar el culito siempre de delante hacia atrás para evitar que la vulva y la vagina se contaminen
Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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