Desarrollo del bebé

¿Tiene mi bebé altas capacidades? Algunas claves a tener en cuenta

Ante las capacidades excepcionales de su hijo/a, todos los padres se hacen la misma pregunta. Te descubrimos cómo detectar los signos y las señales indiscutibles de alto potencial.

A medida que el bebé crece y se desarrolla, es normal que surjan muchas dudas relacionadas con sus emociones, sentimientos y, sobre todo, expresiones. Y una de las preguntas que pueden hacerse los padres, en algún que otro momento, tiene relación con las altas capacidades y con el elevado potencial intelectual.

¿De qué forma podemos saber si nuestro hijo lo presenta? ¿Existen algunas claves, señales o síntomas que pueden ayudar en este sentido?

¿Qué es un alto potencial intelectual? ¿En qué consiste?

El alto potencial intelectual consiste en una particularidad que afecta a una pequeña parte de la población. Se trata de personas con un coeficiente intelectual (CI) superior a la media.

A menudo, estos perfiles tendrán una personalidad atípica. Dotadas de pensamiento arbóreo (una idea conduce a otra idea y, a su vez, esta otra crea ramificaciones), las personas con alto potencial intelectual también tienden a ser muy creativas.

Además, también es común encontrar cierta hipersensibilidad, que pueden requerir necesidades emocionales especiales.

Signos de precocidad: cómo reconocer a un bebé con altas capacidades de 0 a 6 meses

Desde el momento del nacimiento, es común que los bebés con altas capacidades tienden a abrir mucho los ojos y, además, suelan observar con atención todo cuanto ocurre a su alrededor. Su mirada suele ser muy expresiva, mirando fijamente a los ojos, con una intensidad que, incluso en ocasiones, puede llegar a desconcertar a los padres.

Es común que se encuentren en constante estado de alerta. Además, suelen ser bebés muy sociales, que tratan de buscar siempre el contacto con sus padres. Es más, aunque aún no habla, puede percibir casi de forma inmediata los cambios en la expresión facial de su madre o su padre.

Signos de precocidad de altas capacidades en bebés
Foto: Istock

También es posible que sea hipersensible a los colores, los sonidos, las imágenes, los olores y los sabores. La menor luz o el menor ruido que no reconoce despierta su hipervigilancia. Así, por ejemplo, cuando está alimentándose, es posible que deje de mamar, gire la cabeza hacia el ruido, y pregunte con mirada inquisitiva. Seguidamente, una vez recibe una “explicación”, se calma y continúa alimentándose.

Desde un primer momento, el niño precoz experimenta fases de despertar tranquilo que tienden a durar más allá de los 8 minutos. Es habitual que se mantenga concentrado, atento, mientras que otros bebés son capaces de fijar su atención, por ejemplo, durante 5 o 6 minutos seguidos (como mucho).

Posiblemente, tal y como señalan los expertos, esta diferencia en la capacidad de concentración sea posiblemente una de las señales de su excepcional inteligencia. Aunque, como hemos visto, no es la única.

Signos de precocidad que se podrían detectar desde los 6 meses hasta los 12 meses

Una vez el bebé ha cumplido los 6 meses de edad, el niño con alto potencial observa y trata de analizar la situación antes de emprender una determinada actividad. Por ejemplo, cuando se encuentra en la guardería, es posible que el niño primero observe con atención lo que ocurre frente a ellos.

Es habitual que exploren la escena, evalúen la situación y tengan en cuenta —incluso— los posibles riesgos, antes de participar. Alrededor de los 6 a 8 meses de edad, cuando el niño/a quiere alcanzar un objetivo, si no lo consigue de inmediato lo más probable es que surja un ataque de ira.

Suele ser impaciente, y no le gusta esperar. Además, también imita perfectamente todos los sonidos que escucha. Y es posible que su primera palabra la diga incluso antes de haber cumplido el primer año de edad.

¿Y a partir del primer año de edad?

En muchas ocasiones, es común que el niño hable antes que los demás, y que, alrededor de los 12 meses, sepa cómo nombrar las imágenes en su libro de dibujos ilustrado. Es más, alrededor de los 14-16 meses, ya pronuncia palabras y puede ser capaz de construir oraciones correctamente.

Así, a los 18 meses habla, puede repetir palabras difíciles para su edad, que tiende a utilizar de forma sabia. Y a los 24 meses es capaz de tener una “discusión” en un idioma ya dominado. No obstante, es necesario tener en cuenta que algunos niños pueden no hablar hasta la edad de 2 años, y hablan con oraciones de “sujeto verbo complemento” de una sola vez.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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