Ser Padres

Cómo convertir un juego con canciones en una actividad lúdica de aprendizaje

Es uno de los recursos que más se utiliza en las aulas de educación infantil y, en cambio, no suele tener tanta continuidad en casa cuando es tan positiva y beneficiosa como la lectura.

Con la música y los niños se pueden hacer maravillas. Bien lo saben los maestros y maestras de educación infantil y también aquellos papás y mamás que tienen por costumbre ponerla mucho en casa. Pocas “herramientas” conjugan como la música la diversión y el aprendizaje.
En el aula, la música es un elemento indispensable en los dos ciclos de educación infantil. Los peques la escuchan, la cantan y la crean con sus profes. El motivo por el cual son tan efectivas lo explica ‘La seño Lau’ en Instagram, donde divulga acerca de su profesión (es maestra de Educación Infantil): “Las canciones tienen ritmo, muchas presentan rimas y repeticiones”, señala. En su opinión, si se trabaja a largo plazo con ellas (un trimestre) con una serie de recursos que comparte en este post, se aprenden de rápidamente y eso hace que “resulten adecuadas para plantearles a los chicos algunas situaciones que les permiten progresar en la adquisición de la lectura y la escritura”, añade.
Muchos de los recursos que compete se pueden aplicar en casa para que hagáis vuestro propio cancionero. Sobre todo si tenéis varios peques, ya que podréis poner en común sus canciones favoritas y trabajar sobre ellas con las actividades que propone ‘La seño Lau’. Entre otras, si ya escriben, que escriban “como puedan” títulos o fragmentos de canciones que les gusten a cada un, leer la letra siguiendo un dedito, identificar rimas o, cuando las hayáis escuchado mucho, proponerles que completen una parte de la canción a través del habla o la escritura.

Esto no es más una pequeña selección de ejemplos de lo mucho que se puede con la música con niños pequeños en casa. Como decíamos, es uno de los recursos más beneficiosos: potencia su expresión artística, su comunicación verbal y no verbal, fomenta su creatividad y su capacidad memorística, y les motiva como pocas actividades lo consiguen.

También en edades superiores

La música no deja de ser un recurso educativo en las etapas posteriores. No solo porque existan asignaturas donde se estudie la música, sino porque son muchos los docentes que recurren a ella en sus clases como complemento y vehículo para conseguir motivar al alumno y que se conecte e interese a sus contenidos.
Los profes de inglés, sin ir más lejos, siguen recurriendo a canciones que gustan a las generaciones a las que enseñan para potenciar su oído y su vocabulario. Siempre fue una de las pocas maneras de conseguir que la mayoría del alumnado se interesara por el inglés, de hecho.
En cualquier caso, te animamos a que fomentes el hábito de escuchar música en tus hijos e hijas. De la misma forma que lo hacemos con la lectura desde que son pequeños, podemos hacerlo con la música. A menudo tenemos la televisión encendida en casa “como acompañamiento”. ¿Por qué no cambiarla por la banda sonora de tu altavoz o tocadiscos y que la música acompañe a tus hijos e hijas mientras juegan, pintan, leen o incluso cocinan con vosotros? Es un hábito que solo aporta cosas positivas.

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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