Ser Padres

¿Qué podemos hacer los padres para gestionar las rabietas de nuestros hijos?

Es una etapa compleja para los padres, porque sienten que su hijo ha cambiado, que ha empezado a expresar su descontento de una forma tan explosiva, que ellos mismos terminan perdiendo los nervios, y sintiendo también rabia y frustración.

Autor: Vídeo: Jesús Nicolás y Pablo Cantudo Texto: Olivia Szinetar
Hay que tener en cuenta que esta es una etapa normal y muy importante para el desarrollo psicoemocional del niño y que por tanto, no la debemos reprimir, por lo contrario, debemos intentar construir un espacio que le permita al niño expresar, poco a poco, lo que está sintiendo de una forma menos agresiva. Hablamos con Olivia Szinetar, psicóloga y psicoterapeuta de Sens Centro de Atención Psicológica quien nos da las claves en este vídeo sobre cómo actuar:
1. INTENTA DARLE PALABRAS. A esta edad, el niño, está apenas comenzando a hablar, usa los recursos que tiene a la mano para expresar sus deseos: por eso grita, llora y patalea. Que los padres puedan darle palabras como “Entiendo que estás molesto...” “Lo que te pasa es que tienes sueño” o incluso, ayudarle a decir: “me siento enfadado” o “estoy cansado” es de las mejores cosas que los padres pueden hacer, de esta manera están ayudando a que el niño pueda pensar, que la rabieta no sólo sea una explosión de angustia, sino que sea una oportunidad para que el niño pueda a partir de las palabras dichas por los padres, reconocer lo que está sintiendo.

2. ACOMPAÑALO Y AYUDALO A CONTENER sus impulsos. Si imaginamos que la rabieta es un chorro de agua libre y suelto, nosotros los padres, somos los encargados de construir el canal para que ese chorro de agua esté contenido, no se derrame y logremos que vaya hacia una dirección. Por ejemplo, se le puede decir al niño: ”No se pueden romper cosas o golpear, pero entiendo que quieras llorar” y en ese llorar se le puede acompañar. Estar con ellos en la frustración que sienten por no poder hacer todo lo que desean es una forma de ayudarlos y que sepan que no están solos en este proceso de crecer.

3. NO IMPIDAS QUE EL NIÑO EXPRESE SUS SENTIMIENTOS, la idea es que el niño pueda aprender a expresarse y no que deje de hacerlo. Intentar desaprobar la forma en la que lo hace, pero no a él. Que sepa que entendemos que se siente  enfadado o frustrado pero que esa no es la mejor forma y que existen otras opciones para expresar su rabia.  Siempre tener presente que debemos desaprobar la respuesta y no al niño.
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