Ser Padres

Estimulación, respeta su ritmo

Los padres, con buenas intenciones, nos lanzamos a “entrenar” a nuestros hijos en la adquisición de habilidades que llegarán de forma bastante natural y sin tanto coaching.

A todos los padres nos gusta que nuestro hijo vaya conquistando logros y celebramos con entusiasmo todas las señales de que su desarrollo “va hacia delante”… Las primeras palmas, el asombroso descubrimiento de que las cosas se mueven y suenan si las tocas (¡y si las tiras al suelo más aún!), sujetar la cabecita o sentarse erguido. Sin embargo, a veces este afán de superación se convierte en una pequeña obsesión que, en forma de estimulación, nos condiciona (a padres y bebés) a ir tras objetivos demasiado elevados y a olvidarnos de disfrutar por el camino.
De hecho, la diferencia entre niños muy estimulados y otros que no, a la hora de conseguir determinados logros, normalmente es cuestión de meses, así que no tiene mucho sentido el desgaste que supone para la familia entera (y principalmente para el niño) el entrenamiento en la adquisición del control temprano en estos temas.

¿Por qué es mejor dejarles a su ritmo?

Violeta Alcocer es psicóloga.
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