Ser Padres

Ser padre, desde el principio

Ser papá es divertido. Sobre todo, si participas activamente en el embarazo y en el parto. Para saber cómo hacerlo y cómo apoyar a tu pareja, sigue leyendo.

¿Acabas de enterarte de que vas a ser padre y tienes un montón de sentimientos encontrados? Entonces, también te interesa este artículo.
Cuanto más se acerque la fecha del parto, más preguntas se plantean los hombres sobre el futuro. ¿Me entenderé con el bebé? ¿Quién se levantará cuando llore por las noches?

Los hombres también se preparan para el parto

En los cursos de preparación al parto se toman muy en serio las preguntas y los sentimientos de los futuros papás. Además, los hombres pueden aprender a realizar masajes para aliviar los dolores de su pareja y las técnicas de respiración y relajación que hacen las contracciones más soportables.

El parto no es ningún drama

Está claro que los hombres no están obligados a ir al paritorio, pero los expertos afirman que vivir el parto juntos proporciona una cercanía muy valiosa a la pareja. Además, quienes lo presencian pueden hablar de ello no solo con amigos y familiares, sino también con la madre.
Así, años más tarde reaccionarán de forma más sensible y constructiva a frases como '¡No tienes ni idea de lo que sufro con el niño!“ . Además, si estuvieron allí podrán ayudar a las madres a recordar cómo fue. Puede que ellas estuvieran tan exhaustas por el parto que no lo vivieran todo con exactitud. ¿Cómo movió Ana los puños al principio? ¡Eso solo lo vio papá!
Estar ahí, hablar con la madre y que ella pueda llamarles: esas son las tres tareas principales de los padres en el paritorio. No es tan dramático, ¿verdad? Además, con un par de detalles pueden ayudar a crear un ambiente positivo:

Ser padre, de lleno

¡Ya está aquí el bebé! Ahora es cuando los padres lo comprueban realmente: lo que antes era una bola tranquila en el cuerpo de la madre es ahora un bebé vivo. El padre debe pasar tiempo con el recién nacido, cogerlo, cambiarle los pañales y encargarse de que expulse los gases de vez en cuando.
Además, es importante que el padre juegue con el niño desde el primer día. De este modo, cada vez se sentirá más seguro, los cogerá en alzas y será “más salvaje” con el pequeño, lo que favorece su desarrollo intelectual y motriz.
Asimismo, es importante que esté muy pendiente de su pareja, porque todo lo que el padre ayude a la madre repercutirá en el bebé. Ninguna mujer puede trabajar sin descanso sin que lo sufra su familia.
También es importante que el padre cuide él solo de vez en cuando del bebé, a fin de que construyan una relación positiva e independiente. Y en lugar de envidiar el vínculo mamá-bebé, puede contribuir al buen ambiente familiar con gestos inteligentes:
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