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¿Por qué no deberías esconder tus emociones durante el embarazo?

Durante el embarazo, la mujer sufrirá desajustes emocionales bastante importantes: la adaptación a esta nueva etapa, sumada a la revolución hormonal son los principales responsables. Por muy fuertes que sean, no deberías ocultarlas y estos son los motivos.

El embarazo es uno de los eventos más importantes en la vida de una mujer. Una etapa que acarrea cambios a todos los niveles. Los físicos son más que evidentes: aumenta la tripita, hinchazón, retención de líquidos, cansancio o náuseas y vómitos. Pero, si los cambios físicos son importantes, lo son más aún los cambios psicológicos y los emocionales.
Está demostrado que el cerebro de la mujer cambia radicalmente y para siempre después de dar a luz. Cuando se convierte en madre, sus prioridades cambiarán para siempre: a partir de ese momento lo más importante pasará a ser su bebé.
Pero que llegue el momento del parto, pasará unos meses de vaivenes emocionales bastante grandes: pasará de la euforia al llanto en cuestión de segundos, a veces se sentirá irritable, otras no tendrá ganas de ver a nadie y otras el miedo se apoderará de ella. Y todas son igual de válidas y de importantes. Como decimos, son muchos los estudios que han demostrado a lo largo de los años que esas emociones se producen de verdad por ‘culpa’ de los cambios en el nivel de estrógenos y progesterona, que se dispara, y que preparan a la mujer para todo lo nuevo a lo que se tendrá que enfrentar.

Las emociones que sienta la embarazada afectan al feto

“El cerebro de las madres que viven situaciones estresantes en el embarazo libera cortisol y ese cortisol le llegará al pequeño que se está desarrollando en su vientre”, contaba Rafa Guerrero a este medio hace unos meses.
“Hemos descubierto que las mujeres más ansiosas en el embarazo reducen el flujo sanguíneo que llega al bebé, y cuanto más alto es el nivel de cortisol en el líquido amniótico que rodea al bebé, más bajo es el nivel de coeficiente intelectual del bebé después”, explicaba, a propósito de una investigación, la científica perinatal Vivette Glover a Eduard Punset.
De acuerdo a a ambos profesionales se sitúa también Encarna Muñoz, licenciada en Medicina y Cirugía y Máster en Psicoanálisis, quien nos argumentaba hace un tiempo que “el feto puede presentir la hostilidad inconsciente o consciente de la madre, como también parece percibir el empuje vital que esta le proporciona con su deseo”.
Para la embarazada no hay nada más importante que la vida del bebé que crece en su interior y, por tanto, deberá vigilar su salud mental tanto como vigila su salud física durante este periodo pues, tal y como acabamos de argumentan, afecta de igual manera al feto.

El peligro de esconder las emociones

Aunque cada vez damos más importante a la salud emocional y desterramos tabúes como ir a terapia psicológica, todavía son muchas las mujeres que sienten estigmas a la hora de expresar lo que sienten. Y, sin embargo, restar importancia a las emociones es un grave error que se hace aún más grande durante la gestación.
No podemos minimizar la importancia de las emociones en el embarazo porque no estamos en posición de juzgar si tienen que ver con los cambios hormonales de la mujer y, además, porque si no fuese el caso, son igual de válidas que las que siente cualquier otra persona.
Está demostrado científicamente que ocultar las emociones somatiza y se refleja en el estado físico de las personas. Remitir ciertas emociones puede provocar dolor de cabeza, erupciones en la piel, desconcentración y ansiedad. Algo que se vuelve aún más peligroso si hablamos de una mujer embarazada.
De ahí que sea importante sacarlas a la luz, hablar de ellas, compartirlas con tus personas de apoyo y pedir ayuda psicológica en caso de ser necesario.

¿Cómo hacer frente al cambio emocional en el embarazo?

Aquí van algunos consejos para hacer frente a ese cambio emocional y, así, evitar que te afecte ni que afecte a tu bebé:
  • Compártelas con tu persona o personas de apoyo: sentirte escuchada y comprendida te ayudará a restarle importancia y, sobre todo, a lidiar con lo que estás sintiendo
  • Permítete sentir lo que estás sintiendo: como te hemos demostrado, los cambios hormonales provocan una tormenta emocional muy grande que pasará con el posparto
  • No dudes en pedir ayuda profesional si lo necesitas: si sientes que con tu entorno no te sirve, no tengas miedo en pedir ayuda profesional que te ayude a gestionar todo lo que te está pasando

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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