Salud en el embarazo

Cómo evitar la indigestión y la hinchazón en el embarazo: consejos útiles

Tanto la indigestión como la hinchazón son dos problemas digestivos muy comunes durante la gestación. ¿El culpable? Las hormonas propias del embarazo, cuyos niveles elevados tienden a relajar el cuerpo en general y el sistema digestivo en particular, ralentizando la digestión.

Las hormonas son esenciales no solo para el comienzo del embarazo, sino en definitiva para la buena marcha de la gestación. Aunque es cierto que las más conocidas tienden a ser la progesterona, el estrógeno y la gonadotropina coriónica humana (hCG), la realidad es que también existen otras que son igual de esenciales, como ocurre con la prolactina y la relaxina. 

Entre otros interesantes e importantes aspectos, permiten la creación de un ambiente mucho más propicio para un desarrollo normal del embrión (por ejemplo, preparan el revestimiento del útero para que el óvulo pueda implantarse), evitan que el útero se contraiga hasta el comienzo del parto, o mantienen el revestimiento endometrial, entre otras funciones.

Sin embargo, también tienen o presentan algunos aspectos negativos: son las “culpables” de algunas molestias y síntomas no tan deseados, especialmente en las primeras semanas de embarazo, ya que los niveles elevados de hormonas, sobre todo al principio de la gestación, hacen que los músculos de todo el cuerpo se relajen, lo que incluye, a su vez, al propio sistema digestivo. 

Esta relajación ralentiza el proceso de la digestión, de tal manera que, después de cada comida, la indigestión puede ser una molestia bastante frecuente, la cual puede estar acompañada con otros síntomas comunes, como hinchazón abdominal, acidez, plenitud (sensación de sentirse llena incluso cuando no se han ingerido grandes cantidades de comida), y reflujo ácido, que ocurre cuando el ácido del estómago sube a la garganta (esófago).

Consejos útiles para evitar la indigestión en el embarazo
Foto: Istock

Debemos tener en cuenta que la indigestión o la hinchazón no suponen ningún tipo de problema para la salud del bebé. Al contrario, algunos expertos consideran incluso que podría ser beneficioso para el pequeño, dado que le brinda al cuerpo mucho más tiempo para que los diferentes nutrientes puedan pasar mejor a través de la placenta.

A pesar de ello, sí puede acabar siendo sumamente incómodo -y en ocasiones doloroso- para la futura mamá, por lo que es conveniente, al menos, intentar hacer todo lo posible a la hora de reducir al máximo aquellas causas que pueden influir en su aparición. Y es que, aunque es muy probable que se tenga que vivir con algo de indigestión a lo largo de la gestación, existen algunas pautas básicas que pueden ser de mucha ayuda a la hora de aliviar o prevenir algunos de los síntomas más desagradables.

Cómo prevenir la indigestión y la hinchazón durante el embarazo

Lo cierto es que muchos de los consejos útiles a la hora de aliviar la indigestión y la hinchazón son también sumamente adecuados e interesantes para prevenir que aparezcan. De hecho, una de las principales recomendaciones consiste en mantenerse alejada de aquellos alimentos y situaciones que podrían causarlo. Además de seguir algunos de los consejos que te proponemos a continuación:

  • Opta siempre por realizar comidas pequeñas. De esta forma, conseguirás que el estómago pueda trabajar menos y tenga más tiempo para digerir mejor los alimentos. También es fundamental comer despacio, y en cantidades pequeñas (las comidas copiosas pueden influir muchísimo en la aparición de la indigestión).
  • Evita aquellos alimentos que contengan mucho ácido, como por ejemplo es el caso de los tomates o los cítricos.
  • La cafeína también puede influir, por lo que es adecuado reducir o evitar no solo las bebidas que contengan cafeína, sino también los alimentos.
  • Trata de disfrutar al máximo del embarazo, y aléjate del estrés y la ansiedad. ¿Lo mejor? Optar por técnicas de relajación.
  • Evita utilizar ropa ajustada, puesto que podría ejercer presión adicional sobre el estómago. 

Por otro lado, es fundamental no acostarse inmediatamente después de haber comido. Y, durante la noche, intentar esperar al menos entre 3 a 4 horas después de la última comida, sobre todo antes de acostarte.

¿Qué hacer para aliviar la indigestión?

Si muchas de las pautas y trucos que te hemos ofrecido en el apartado anterior no han servido de mucha ayuda, y finalmente sufres los síntomas comúnmente asociados a la indigestión o a la propia hinchazón, a continuación, te descubrimos algunos consejos básicos útiles para aliviar la indigestión fácilmente. Toma nota:

Evita la presión adicional

No es conveniente ejercer presión adicional sobre el estómago, especialmente durante el proceso digestivo, inmediatamente después de haber comido. Lo más adecuado es tratar de sentarse derecha, y esperar al menos una hora después de cada comida para acostarse en la cama. 

De hecho, inclinarse puede acabar empeorando los síntomas, por lo que en caso de tener que agacharse es más recomendable tratar de doblar las rodillas, en lugar de la cintura (con lo que se previene a su vez ejercer esa presión adicional).

Cómo aliviar la indigestión en el embarazo
Foto: Istock

Comer varias veces y en pequeñas cantidades

Consumir varias comidas pequeñas a lo largo de todo el día es mucho más adecuado durante la gestación que optar únicamente por tres comidas abundantes. Además, se deben evitar las comidas copiosas, que pueden afectar todavía más al ya de por sí lento sistema digestivo.

Evita determinados alimentos

Es fundamental mantenerse alejada de aquellos alimentos que puedan ser una causa directa de indigestión o hinchazón. Aunque es cierto que cada alimento puede afectar de manera diferente a cada persona, sí existen algunos comunes que deberían eliminarse por completo, o al menos reducirse. 

Es el caso de los alimentos muy grasos y picantes, los jugos de frutas y el chocolate. También se deben evitar las bebidas que contengan alcohol (especialmente importante durante el embarazo) y cafeína, puesto que podrían agravar la indigestión.

Cuidado con la hora de la cena

Aunque puede aparecer en cualquier momento del día, por la noche la indigestión también suele ser bastante común. En caso de ser así, es mejor tratar de cenar de forma ligera y hacerlo al menos tres horas antes de irte a la cama.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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