Alimentación en el embarazo

Cuáles son los beneficios que ofrece el marisco en el embarazo

Ostras, cigalas, langostas, mejillones, gambas… Como muchas futuras mamás, si te gusta el marisco es normal que te preguntes si es una opción adecuada en el embarazo. Si es así, ¿qué beneficios ofrece?

Aunque son muy ricos en proteínas, minerales, oligoelementos, vitamina B12 y omega 3, nutrientes esenciales tanto para la futura mamá como para el correcto desarrollo del feto, ya sabemos que los mariscos deben ser consumidos con moderación durante esta importante etapa de la vida.

Esto se debe, por un lado, a que el consumo de mariscos crudos se asocia con un riesgo mayor de listeriosis, una infección grave, que se transmite a través de los alimentos, que puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro, además de una infección neonatal o, en casos mucho más graves, incluso la muerte del recién nacido.

Por otro lado, la falta de frescura, o mala conservación de los mariscos, también pueden provocar salmonelosis, que se manifiesta principalmente como gastroenteritis. Aunque en la mayoría de las ocasiones, la gastroenteritis tiende a ser leve, durante el embarazo el riesgo suele ser mayor. Es más, también hay formas graves, que pueden cursar con sepsis y compromiso multiorgánico.

Algunos mariscos también pueden estar contaminados con el virus de la hepatitis A, que se encuentra en el agua. Si la mamá se infecta, la hepatitis A aguda en embarazadas está asociada con el riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro. 

Pero otra preocupación añadida tiene relación con la presencia de metales pesados (como el mercurio), que pueden actuar como disruptores endocrinos, por lo que es de vital importancia no consumirlos en exceso ni con demasiada regularidad.

Comiendo marisco en el embarazo
Foto: Istock

A pesar de todo ello, los mariscos bien cocinados son seguros durante el embarazo, siempre y cuando sean consumidos con moderación. Esto significa que hay muchísimos mariscos admitidos durante la gestación, como el cangrejo, gambas, cigalas, langostas, langostinos, cigalas, ostras, mejillones, vieiras y almejas, entre otros.

Eso sí, en el caso de las ostras, que suelen consumirse crudos, están absolutamente prohibidas, excepto cuando se comen muy bien cocidas (por ejemplo, gratinadas al horno o cocinadas a la plancha bien fritas son deliciosas).

¿Qué beneficios ofrecen los mariscos durante el embarazo?

Lo cierto es que consumir mariscos durante el embarazo presenta muchas ventajas, especialmente desde un punto de vista nutritivo.

En primer lugar, son alimentos muy ricos en minerales, destacando sobre todo su contenido en calcio, hierro y magnesio. Todos estos minerales son esenciales para la salud del cerebro, los huesos y el organismo en general, los cuales pasan luego al feto en desarrollo. 

Si tenemos en cuenta, por ejemplo, que durante el embarazo muchas mujeres tienden a carecer de estos nutrientes (motivo por el cual se recomienda la prescripción de tabletas de hierro o calcio siempre que sea necesario), incluir alimentos ricos en ellos es una muy buena idea.

Los mariscos también contienen una gran cantidad de oligoelementos, como por ejemplo es el caso del yodo. Las necesidades de la embarazada se ven notablemente aumentadas, debido a que buena parte las transmite al feto. En este sentido, el yodo es fundamental para el buen funcionamiento de la tiroides, y contribuye al desarrollo del cerebro del feto, por lo que también es imprescindible.

En segundo lugar, determinados mariscos, como es el caso del cangrejo o la langosta, también destacan por su alto contenido en proteínas. Y, en su mayoría, todos son bajos en grasas, por lo que son opciones nutritivas adecuadas, siempre y cuando se presenten bien cocinados y se consuman con moderación.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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