Cuidado con lo que comes

Esta es la dieta más recomendable en verano si estás embarazada

En realidad, no difiere tanto de la dieta del resto del año, pero como es normal tener menos hambre por el calor y, además, el cuerpo necesita más líquido, las frutas y las verduras toman si cabe una importancia mayor.

Foto: iStock
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Durante el verano, el cuerpo necesita que le hidratemos a menudo, más que cuando el termómetro no se dispara como lo hace durante estas semanas. En realidad, no importa demasiado si estás embarazada o no en este sentido: tomar alimentos ricos en agua es un consejo general para todo el mundo, igual que beber de vez en cuando, incluso sin sed.

Más allá de este hábito saludable para toda la población, se da la coincidencia de que algunos de estos alimentos, las verduras y sobre todo las frutas, son también ingredientes ricos en fibra, que es esencial para combatir uno de los grandes problemas de la gestación, el estreñimiento. También lo son las legumbres y los cereales integrales, y ambos grupos de alimentos deben ser protagonistas también en la dieta de una embarazada en verano.

Es normal que el apetito se reduzca durante el verano, pero eso no quita para que dejemos de comer, igual que no lo hacemos de beber en invierno. Un truco o consejo para seguir comiendo de forma equilibrada en verano es tener siempre en casa frutas y lácteoscomo yogur natural o queso fresco, por ejemplo. Y también es interesante tener hecho gazpacho o alguna otra crema o sopa fría, o descubrir en su defecto algún producto industrial saludable (que los hay).  Al fin y al cabo, los alimentos fríos son los que más apetecen y dentro de ellos estos son los más saludables. Lo son para la población general y también para las gestantes. 

Los alimentos más recomendados

Por otro lado, durante el embarazo hay mujeres que tienen molestias cuando pasan demasiado tiempo sin comer, y esto con el calor se puede agravar al mezclarse malestar por lo uno y por lo otro. Por ello, y porque las comidas, si son adecuadas, mantienen al organismo hidratado, los expertos recomiendan dar prioridad a hacer cinco comidas al día que a las cantidades. De hecho, es aconsejable reducir estas para que las digestiones no sean pesadas, a lo que también ayuda evitar los ingredientes muy grasos o las técnicas de cocina más pesadas, especialmente la fritura. 

Por todo ello, tomar un snack saludable -fruta, por ejemplo- a media mañana y una buena merienda a base de yogur y fruta, por ejemplo -si no tienes hambre, una tacita de gazpacho es una alternativa ideal-, son dos hábitos saludables positivos si estás embarazada, y también lo es apostar por un plato único en el que se incluyan todos los nutrientes necesarios. Un buen ejemplo son las ensaladas que incluyan fruta y queso o pollo, además de un puñadito de frutos secos. En todo caso, si cocinas porque lo tuyo son los platos calientes, centra tu mirada en el horno o en el vapor antes que en la sartén y el fuego.

Además, no te olvides de que la actividad física moderada es el complemento ideal a una dieta equilibrada, variada y saludable también durante el embarazo. Sin embargo, durante el verano, es imprescindible dejar el paseo diario o bien para la primera hora de la mañana o bien para cuando el sol empiece a bajar y la luna asome para darle relevo. Y siempre que salgas a andar, lleva contigo tu botella de agua, que durante el verano debe convertirse en tu sombra, tu mejor amiga. 

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