Salud de la embarazada

¿Es la pregorexia en el embarazo un nuevo trastorno alimenticio?

4 minutos

Se llama así a la anorexia nerviosa que padece una mujer obsesionada con no engordar durante la gestación. Y puede ser muy peligrosa.

También te puede interesar: Beneficios de la dieta mediterránea en el embarazo
pregorexia_embarazo

Con el término "pregorexia" definimos un desorden alimenticio que se padece durante el embarazo y que tiene que ver con el miedo a engordar. Sin embargo, según la ginecóloga Fulvia Mancini, responsable médica de clínicas Eva en Cataluña, "no existe un trastorno tipificado como tal en el Manual de Trastornos Mentales, ni siquiera un diagnóstico médico empleado por los especialistas". Aclara que el término ha sido acuñado por los medios de comunicación "lo que no significa que no sea real".

Estudios realizados en el Reino Unido aportan ya los primeros datos sobre su incidencia en la población: que un 7.6% de las mujeres embarazadas a las que se estudió tenía síntomas compatibles con trastornos de la conducta alimentaria, y el 23.4% estaba muy preocupada por su peso y su figura.

La propia experta añade su cifra: "se calcula que el 30% de las gestantes no aumenta de peso de forma correcta, pero sin que se pueda achacar un porcentaje exacto a la denominada pregorexia".

Así pues, parece que en la cuestión del culto obsesivo por la imagen y el temor al aumento de peso debido a la presión social , las “imias” y “exias” van por delante de su propio diagnóstico. A la bulimia y a la anorexia se vienen sumando otros desórdenes como la drunkorexia (no comer para poder tomar el alcohol que se quiera, nivelando así las calorías ingeridas) y ahora, la pregorexia. 

Síntomas para detectar la pregorexia

En este último caso, la doctora Mancini si observa unas pautas con las que identificar a las mujeres que la padecen:

  • no hablan del embarazo como si fuera real, 
  • cuentan obsesivamente las calorías, 
  • intentan siempre comer solas
  • se saltan las comidas, 
  • entrenan excesivamente,
  • pueden llegar a procurarse el vómito.

En los tres primeros meses del embarazo, estos síntomas pueden llegar a enmascararse con los propios de la gestación: nauseas y vómitos, principalmente. Algunas mujeres presentan problemas con según qué tipo de alimentos y hasta pierden el apetito.

Lo normal, añade, es que estas pacientes no reconozcan su problema y que, además, rechacen el tratamiento. Es muy raro que admitan espontáneamente que tienen un problema de conducta alimentaria.

Por eso, para la ginecóloga es muy importante que familiares y personas del entorno estén atentos a aquellas mujeres que hayan padecido anorexia y bulimia y que ante cualquier cambio en la relación con la comida, se pongan en contacto con el ginecólogo o el médico de cabecera". El doctor mismo debería sospecharlo en una paciente que no aumenta, o pierde peso, durante el embarazo.

Devastadores consecuencias para la madre y el bebé

Si no se detecta, las consecuencias pueden ser graves para la madre y muy graves para el bebé.

La madre puede desarrollar anemia, descalcificación ósea, baja producción de leche durante el postparto y caída de cabello, entre otros. 

Las consecuencias en el feto, son devastadoras: 

  • Si durante el primer trimestre si la paciente no toma suplementos vitamínicos, aumenta el riesgo de alteraciones del tubo neural como la espina bífida. También, la tasa de aborto espontáneo.
  • Durante el segundo y el tercer trimestre crece el riesgo de parto prematuro, retraso de crecimiento intrauterino, retraso mental o parálisis cerebral, malformaciones óseas, digestivas o cardiovasculares. En casos muy graves se puede llegar a la muerte intrauterina.

Aclarando mitos de peso en el embarazo

Por supuesto, durante los nueve meses de gestación no se debe comer por dos. “Hay que ganar un número de kilos apropiado para la propia masa corpórea. Si esto se hace correctamente, una vez se ha dado a luz, la pérdida de peso es rápida y fisiológica, es decir, que no habrá que hacer dietas estrictas, ni pasar hambre.“

Cada mujer debe tener un aumento de peso acorde a su constitución antes del embarazo y que controlará el ginecólogo y la matrona en las revisiones periódicas:

  • Una mujer con bajo peso es normal que gane entre 13 y 18 kg. 
  • Si estaba obesa antes de quedares embarazada, subirá como mucho entre 5 y 9 kg. 
  • Para mujeres de peso normal, el estándar son 11-16 kg.

Por supuesto estos valores cambian si el embarazo es gemelar. 

Fuente: Clínicas Eva

 

Etiquetas: alimentación en el embarazo, embarazada, embarazo, gestación

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS