Alimentación en el embarazo

¿Es peligroso para el embarazo ser vegana?

¿Sigues una alimentación vegana y estás embarazada? Bien planificada no tiene por qué suponer un problema.

¿Existen evidencias de que es posible ser vegetariana estricta o vegana y disfrutar así de un embarazo igual de saludable, sin ningún riesgo para el feto en desarrollo?. La respuesta corta, en un primer momento, es sí. Aún es posible obtener todos los nutrientes que la embarazada necesita, aunque esto significa que la embarazada vegana debe estar más preocupada por ello.

Por el momento no se han realizado ensayos aleatorios controlados, que se convierten en definitiva en el estándar de oro para probar, desde un punto de vista científico, la causa y el efecto con el fin de analizar cuáles serían los efectos de una dieta vegetariana estricta o vegana en el embarazo.

Sin embargo, en el año 2015 se llevó a cabo una revisión publicada en ‘BJOG’, una revista internacional especializada en obstetricia y ginecología, en la que se revisaron 22 estudios observacionales sobre embarazos veganos y vegetarianos. No se descubrió ningún aumento en defectos de nacimiento importantes, así como otros problemas graves en los bebés o en las madres. Pero incluyó únicamente a mujeres sanas (esto es, que no tenían ningún tipo de patología o enfermedad).

Por tal motivo, los autores de la revisión fueron claros al incidir en la necesidad de más investigación, con el fin de determinar si las mujeres embarazadas que tienen ciertas condiciones o problemas de salud pueden continuar, de manera segura, con una dieta vegetariana estricta o vegana durante la gestación.

Aunque algunos pueden cuestionar la seguridad de una dieta tan estricta, la realidad es que la American Journal of Clinical Nutrition indicó en un documento publicado en el año 2009 que "una dieta vegana es completamente saludable, siempre que se haga un esfuerzo para evitar las deficiencias de nutrientes".

En otro documento, esta vez publicado en el año 2016, la Academy of Nutrition and Dietetics (la organización de profesionales de alimentación y nutrición más grande del mundo), fijó su posición sobre las dietas vegetarianas. Y aunque consideró la dieta basada en plantas como saludable y nutricionalmente adecuada para las mujeres embarazadas, defendió la importancia de una planificación adecuada, dado que las mujeres embarazadas que no consumen carne podrían estar en riesgo de sufrir deficiencias de ciertos nutrientes fundamentales en la gestación, como el hierro o la vitamina B12.

Sabemos que el hierro es un micromineral fundamental en la gestación porque las mujeres aumentan el volumen de sangre durante el embarazo, de manera que una deficiencia puede conducir a la anemia, lo que aumentaría el riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer, además de aumentar el riesgo de parto prematuro.

De acuerdo a The American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), las mujeres embarazadas necesitan el doble de hierro que una mujer que no lo está. De ahí que, durante el embarazo, tanto las vegetarianas como las veganas deben tener especial cuidado y tratar de comer alimentos ricos en hierro en las cantidades adecuadas, como las judías, los guisantes secos o los cereales fortificados. Y como el hierro procedente de los alimentos de origen vegetal no es tan fácil de absorber como el procedente de la carne, es necesario cocinar y remojar bien los alimentos, además de comerlos con alimentos ricos en vitamina C, para así aumentar y mejorar su absorción.

Muchos nutricionistas recomiendan no solo tomar las vitaminas prenatales aconsejadas médicamente, sino también concentrarse en alimentos ricos en hierro como las espinacas, lentejas, remolacha, uvas pasas, judías y guisantes secos o el jugo de ciruela.

Las vitaminas del complejo B, entre las que se encuentran la vitamina B12 y el ácido fólico, son igualmente esenciales en la gestación. Y aunque no encontramos B12 en las plantas, sí está presente en algunos alimentos comunes en la dieta vegana, como el tofu, la leche de soja, la levadura nutricional y algunos cereales.

El ácido fólico también es esencial, al prevenir defectos del tubo neural en la columna vertebral y el cerebro, sobre todo durante el primer mes de embarazo. En este caso, seas o no vegana, la recomendación principal es la de que cualquier mujer en edad fértil tome un suplemento diario de ácido fólico que aporte, al menos, 400 microgramos.

Por otro lado, parece que no comer carne durante la gestación podría tener incluso ciertas ventajas. Así lo mostró un estudio de 2010, que encontró que seguir una dieta vegetariana en el primer trimestre se relacionaba con un menor riesgo de aumento excesivo de peso durante el embarazo.

Es más, las dietas maternas ricas en alimentos vegetales podrían reducir el riesgo de complicaciones relacionadas habitualmente con el embarazo, incluyendo la diabetes gestacional. Esto incluiría tanto a las vegetarianas como a las embarazadas que consumen carne pero también muchos vegetales durante la gestación.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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