Alimentación en el embarazo

¿Es posible comer alimentos picantes en el embarazo?

Si te apasiona la comida mexicana o india es posible que también te guste la comida picante. Si es así, y tiendes a consumirla a menudo, es normal que te preguntes si supone o no algún problema para el embarazo.

Es normal que, cuando estás embarazada, te cuestiones si todo lo que comes cada día es, o no, recomendable tanto para la gestación, como para tu propio bebé. Así, si te apasiona la comida mexicana, o incluso te encanta la comida picante, y además te acabas de enterar que estás esperando la llegada de un pequeño retoño, es común que te plantees hasta qué punto puede ser o no recomendable continuar consumiéndola.

Lo cierto es que, como puedes suponer e imaginar, la dieta que sigas a lo largo de la gestación es de vital importancia, no solo porque te alimentas, sino porque también alimentas y nutres al bebé en desarrollo. De hecho, como tu dieta se convierte en la única fuente de alimento para el feto en crecimiento, es importantísimo que la alimentación esté bien equilibrada.

De ahí que sea fundamental tener especial cuidado a la hora de incluir únicamente aquellos alimentos que no dañen a la madre o al bebé.

En el caso particular de la comida picante, la realidad es que los alimentos picantes no afectan ni al embarazo en general ni al bebé en particular. Sin embargo, esto no significa que no puedan acabar causando ciertos estragos en tu salud digestiva. 

Particularmente si sufres de indigestión, acidez estomacal o reflujo gastroesofágico, dado que la comida picante suele aumentar el riesgo de padecer este tipo de afecciones digestivas, o incluso hacer que sus síntomas se acaben volviendo aún más molestos.

Por trimestres, durante el primer trimestre de embarazo el consumo de alimentos picantes es considerado como total y completamente seguro, no afectando en absoluto al desarrollo normal del bebé. 

Dado que el riesgo por una pérdida temprana del embarazo es muchísimo más elevado durante este trimestre, es posible que estés preocupada acerca de los efectos secundarios del consumo de alimentos picantes durante las primeras semanas de embarazo. Pero debes estar tranquila: a no ser que exista algún tipo de contraindicación (la cual puede estar directa o indirectamente relacionada con problemas digestivos o estomacales), comer picante es seguro.

No obstante, no ocurre lo mismo durante el segundo y el tercer trimestre, ya que durante este período aumentan las posibilidades de experimentar reflujo gastroesofágico y acidez estomacal.

Este problema puede incluso aumentar enormemente durante la última etapa del embarazo, puesto que el tamaño del bebé puede hacer que los ácidos del estómago vuelvan al esófago con mayor facilidad. Por tanto, consumir alimentos picantes puede agravar aún más este problema.

¿Cuáles son los principales efectos secundarios de comer alimentos picantes durante el embarazo?

Partiendo de la base de que no existe ningún tipo de evidencia científica que indique que consumir comida picante pueda ser peligroso o suponer un riesgo para la mamá o para el bebé durante el embarazo, sí es cierto que puede causar ciertos efectos secundarios. A continuación te descubrimos cuáles tienden a ser los más comunes:

  • Mayor acidez estomacal y reflujo gastroesofágico. Las posibilidades de experimentar tanto acidez estomacal como reflujo gastroesofágico (así como otros problemas digestivos relacionados) son mucho más elevados durante el embarazo. Se sabe que la comida picante puede aumentar el reflujo gastroesofágico, y agravar la acidez estomacal, sobre todo durante los últimos meses de embarazo.
  • Náuseas matutinas. Las náuseas matutinas son muy comunes durante el embarazo, sobre todo durante las primeras semanas, especialmente como consecuencia de los cambios en los distintos niveles hormonales. El consumo de alimentos picantes pueden agravar las náuseas matutinas.
  • Útero irritable. En algunas mujeres, la comida picante puede causar la irritación de los intestinos, o la presencia de un útero irritable. Incluso pueden causar gases y diarrea. Uno de los síntomas más comunes del útero irritable son las contracciones irregulares en los músculos uterinos, o calambres en la parte inferior del abdomen. Si surgen estos síntomas cuando se tienen menos de 37 semanas de embarazo se debe consultar al médico de inmediato.

Si deseas aventurarte a comer picante durante el embarazo, aún cuando tienes acidez de estómago o náuseas matutinas, algunos expertos aconsejan combinarlos con un vaso de leche (lo que ayudaría a minimizar la acidez estomacal), o bien optar por un poco de miel, en especial consumida después de haber tomado un plato picante.

No obstante, es necesario tener en cuenta que no existe ningún tipo de evidencia científica que avalen estas recomendaciones populares.

Algunos consejos útiles a la hora de comer picante durante el embarazo

Es aconsejable ser cautelosa y seleccionar de forma cuidadosa qué alimentos picantes vas a consumir durante el embarazo. Es recomendable limitar los platos picantes a uno por comida, y dar preferencia a aquellos alimentos cocinados en casa, puesto que es más sencillo regular tanto la calidad como la cantidad de especias utilizadas en su elaboración.

Por otro lado, existen algunas preparaciones que pueden ser seguras, como por ejemplo podría ser el caso de la salsa de curry (una maravillosa combinación de chile, ajo, cebolla y otras especias), la salsa piri-piri (mezcla de tomate, ajo, cebolla y chile africano), el wasabi o las salsas populares de Medio Oriente, que se caracterizan por ser dulces y se elaboran a base de cilantro, tomate, chiles verdes y cebolla negra.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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