Cafeína

Evita la cafeína si estás embarazada o buscas un bebé

Un grupo de expertos sugiere que la cafeína es una sustancia psicoactiva asociada con efectos negativos durante la gestación y que no existe un nivel seguro de consumo de cafeína, por lo que los médicos deben informar a las mujeres embarazadas de que eviten su consumo.

¿Quién necesita un café para empezar el día?

La cafeína es, con mucha probabilidad, la sustancia psicoactiva más consumida en la historia y muchas personas, incluidas las mujeres embarazadas, la consumen a diario.

Aunque saben que no tiene ningún valor nutricional, las mujeres embarazadas creen que consumir una pequeña cantidad de cafeína al día no dañará a su bebé. Y así lo creen porque es lo que les ha dicho su médico especialista, lo que han escuchado en la televisión o han leído en las revistas y artículos especializados. De hecho, el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) entre otros organismos nacionales e internacionales oficiales, establecen el nivel seguro de consumo de cafeína en 200 mg, que equivale a dos tazas de café de concentración moderada al día.

Sin embargo, un nuevo estudio de la Universidad de Reykjavik, en Islandia, dirigido por el profesor titulado Jack James, y publicado en la revista de divulgación científica 'BMJ Evidence Based Medicine', determina que este "nivel seguro de consumo recomendado" no tiene ninguna base sólida.

El estudio del equipo de James analizó la literatura científica sobre la relación entre cafeína y embarazo para evaluar la evidencia actual sobre los resultados del embarazo relacionados con la ingesta de cafeína y determinar si las recomendaciones actuales sobre el consumo de cafeína en la gestación están bien respaldadas por la investigación. En concreto, se centraron en analizar publicaciones publicadas en reconocidas bases de datos durante los últimos 20 años.

Tras el cuidadoso análisis de cada uno de estos estudios, el profesor James constató que existe suficiente "evidencia acumulada sustancial" de una asociación entre el consumo de cafeína materna y diversos resultados negativos del embarazo. En concreto hablan de: aborto espontáneo, mortinato (cuando el bebé nace muerto), bajo peso al nacer o pequeño para la edad gestacional, leucemia aguda infantil y sobrepeso y obesidad infantil. Eso sí, no encontraron evidencias que alertarse de un parto prematuro.

La cafeína aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca

James lo tiene muy claro, "la exposición crónica a cualquier sustancia química durante el embarazo es motivo de preocupación. No debería haber ninguna excepción simplemente porque esa sustancia química (la cafeína) se consuma habitualmente".

El problema de consumir cafeína en el embarazo es su gran poder para atravesar fácilmente la placenta y exponer, de esta manera, al feto a la sustancia. El feto es incapaz de metabolizar la cafeína, ya que esta es una capacidad que se desarrolla durante el primer año de vida.

El estudio del que hablamos no es, ni mucho menos, el único que ha alertado sobre las consecuencias de tomar café en el embarazo. Otros demostraban que la cafeína puede interferir con la función cardíaca fetal y la oxigenación.

Y es que, los problemas cardíacos son una de las principales consecuencias negativas del consumo de cafeína también para los adultos puesto que según informa también James en el estudio, beber seis cafés al día aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca hasta un 22%.

Los investigadores destacan la importancia de informar a las mujeres que están embarazadas o que intentan concebir un bebé sobre los riesgos futuros para que eviten el consumo de cafeína ya que no existe un nivel seguro de consumo.

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