Vitaminas en el embarazo

Por qué el ácido fólico es tan importante antes y durante el embarazo

El ácido fólico es esencial no solo durante el embarazo, sino incluso meses antes de la concepción, al ayudar a prevenir defectos del tubo neural y otros problemas congénitos.

El ácido fólico es una vitamina del grupo B que encontramos en una serie de alimentos fortificados, y sobre todo, en una amplia diversidad de suplementos. Consiste básicamente en la forma sintética del folato. Es necesario para el crecimiento y desarrollo normal a lo largo de toda la vida, aunque durante la gestación es tan imprescindible como fundamental.

El ácido fólico es esencial para un correcto desarrollo de los órganos del bebé. De hecho, las investigaciones muestran que tomar ácido fólico no solo durante el embarazo, sino sobre todo antes de que la gestación se produzca, ayuda a la hora de prevenir defectos de nacimiento, incluyendo defectos graves del tubo neural, como espina bífida, anencefalia o encefalocele.

¿Sabes qué es el ácido fólico?

El ácido fólico es la forma sintética del folato, un tipo de vitamina B. O, lo que es lo mismo, se trata de la forma artificial de esta vitamina.

El folato desempeña un papel importantísimo en la producción de los glóbulos rojos. Además, ayuda a que el tubo neural del feto se convierta en lo que posteriormente, y a medida que la gestación avanza, será su cerebro y la médula espinal.

Encontramos folato naturalmente en vegetales de color verde oscuro y en los cítricos. Mientras que las mejores fuentes alimenticias de ácido fólico son principalmente los cereales fortificados.

¿Qué defectos produce la deficiencia de ácido fólico en el embarazo?

Se estima que, cada año, entre 2.500 a 3.000 bebés nacen con defectos del tubo neural en Estados Unidos, de los cuales al menos 1.500 nacen con espina bífida. Normalmente, 28 días después de la concepción a partir del tubo neural se desarrolla tanto la médula espinal como el cerebro.

Sin embargo, si el tubo neural no se cierra de forma correcta se producen defectos en el mismo. De ahí que sea fundamental tomar ácido fólico no solo desde el momento en el que la mujer sabe que está embarazada, sino a ser posible desde mucho tiempo antes (por ejemplo, porque está buscando la concepción y el embarazo es planificado, o incluso aunque no lo esté buscando pero sí mantenga relaciones íntimas sin ningún tipo de protección anticonceptiva).

Y, en caso de no cerrarse correctamente, puede dar lugar a alguna de las siguientes malformaciones o defectos:

  • Espina bífida: Es un defecto relativamente común que literalmente significa “columna vertebral dividida”, la cual surge cuando la columna vertebral, que protege la médula espinal, no se forma o no se cierra como debería. Suele ser evidente en el nacimiento, pudiendo aparecer en cualquier zona a lo largo de la columna. Puede provocar discapacidades tanto físicas como intelectuales, que van de leves a graves en función del tamaño y localización de la abertura, y si parte de la médula espinal y/o los nervios también están afectados.
  • Anencefalia: Es una condición en la cual el cerebro no se desarrolla adecuadamente. Aquellos bebés que nacen con anencefalia no pueden sobrevivir, por lo que se considera un defecto grave de nacimiento ya que el bebé nace sin partes del encéfalo (el cual se encuentra formado por cerebro, cerebelo y tallo) y el cráneo.
  • Encefalocele: Se trata de un defecto de nacimiento más bien raro, el cual afecta al encéfalo. Consiste en un bulto o protrusión en forma de saco formado por la salida del encéfalo y las membranas que lo recubren, a través de una abertura que se forma en el cráneo.

¿Cuáles son los beneficios para la salud de tomar ácido fólico en el embarazo?

De acuerdo a una revisión de estudios llevada a cabo en el año 2015 la suplementación con ácido fólico durante el embarazo ayuda a disminuir de manera significativa el riesgo de defectos cardíacos congénitos, los cuales suceden en 8 de cada 1.000 nacimientos en Estados Unidos.

Estos defectos ocurren cuando el corazón o los vasos sanguíneos no crecen con normalidad antes del nacimiento, pudiendo afectar a las paredes internas del corazón, las válvulas cardíacas, las arterias o las venas del corazón.

Además, otra investigación demostró que la suplementación con ácido fólico durante el embarazo sobre todo antes de que la concepción se produzca puede ayudar a prevenir el labio leporino y el paladar hendido.

Estos defectos de nacimiento se producen si las partes de la boca y de los labios no se fusionan correctamente durante las primeras 6 a 10 semanas de embarazo. Por lo general, cuando esto no ocurre, es necesaria una o más cirugías para corregir el problema.

¿Cuánto ácido fólico es necesario?

La Sociedad Española de Ginecología recomienda una ingesta diaria de ácido fólico en mujeres de 200 microgramos (mcg) por día, mientras que si están embarazadas se recomienda entre 400 y 800 mcg/día.

Durante la lactancia materna el ácido fólico es también fundamental, ya que es necesaria para generar glóbulos blancos y glóbulos rojos. Durante esta etapa se aconseja tomar 300 mcg/día.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo