Alimentación en el embarazo

¿Se puede beber cerveza sin alcohol durante el embarazo?

Ya sabemos que el alcohol está contraindicado durante el embarazo, además de no ser adecuado en ninguna etapa de la vida, ni a ninguna edad. Sin embargo, ¿las embarazadas pueden tomar cerveza sin alcohol?

Hay muchas prohibiciones durante el embarazo. Desde embutidos a sushi, pasando por los quesos de leche cruda. Y, por supuesto, el alcohol es uno de los productos que encabeza esta lista.

Evidentemente, a la hora del aperitivo, si el consumo de vino está formalmente prohibido para las mujeres embarazadas, es normal que en algún momento puntual pueda resultar apetecible optar por una cerveza sin alcohol. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿es este tipo de cerveza un posible sustituto? ¿Es una opción adecuada?

Los riesgos de tomar alcohol durante el embarazo

Entre los elementos prohibidos durante la gestación, el alcohol está especialmente contraindicado por los daños que puede acabar causando al feto. Ya sabemos que el consumo excesivo de alcohol durante el embarazo puede originar un retraso en el crecimiento del bebé.

Pero también puede producir daños en el sistema nervioso central, además de malformaciones.

Además, el peligro más serio durante la gestación es el desarrollo del síndrome alcohólico fetal, que se refiere a todas las repercusiones (físicas, cognitivas y conductuales) relacionadas con la exposición al alcohol durante el embarazo, al poder conducir a graves malformaciones para el bebé y su desarrollo.

Dado que la cantidad mínima de alcohol relacionada con el desarrollo del síndrome alcohólico fetal no está claramente definida, es esencial abstenerse de todo consumo de alcohol durante el embarazo, independientemente de que se trate de una copa de vino o de una bebida de baja graduación alcohólica, como la cerveza tradicional.

¿La cerveza sin alcohol es una opción adecuada?

Llegados a este punto, es normal preguntarse si las cervezas sin alcohol pueden sustituir a las cervezas tradicionales. Como regla general, la respuesta debe ser negativa. Es decir, la cerveza sin alcohol tampoco es una opción adecuada durante el embarazo.

¿Por qué? Debemos tener en cuenta que buena parte de las cervezas sin alcohol en realidad contienen una pequeña parte de alcohol, que a menudo se sitúa entre 0,3 y 0,5% de alcohol

Cerveza sin alcohol en el embarazo
Foto: Istock

De ahí que, por precaución, la cerveza sin alcohol no sea recomendada durante el embarazo. En este sentido, la clave está en revisar el etiquetado de la bebida sin alcohol que se vaya a consumir, para comprobar si, realmente, tiene alguna cantidad de alcohol, aunque se encuentre presente en un porcentaje pequeño.

Por tanto, si la cerveza sin alcohol contiene alcohol, aunque sea un 0,1%, no sería una opción aconsejable.

¿Y las cervezas 0,0? ¿Son adecuadas?

Desde hace algunos años es normal encontrar en los supermercados una nueva variedad de cerveza sin alcohol, la cual ha sido bautizada con el nombre de cerveza 0,0, lo que es un indicativo de que se trata de una cerveza cien por cien libre de alcohol.

Son cervezas en las que se reduce el contenido en alcohol de forma completa, habitualmente mediante un método de ósmosis o microtostación, consistente en pasar la cerveza a presión a través de una membrana para separar las moléculas de alcohol del resto de la bebida. 

Aunque también existen otros métodos útiles, este suele ser el más común. Y el resultado es una cerveza con un sabor tostado similar a la bebida tradicional, pero sin alcohol.

Eso sí, independientemente de que no contengan alcohol, existen otros factores que pueden hacer que el consumo de cervezas sin alcohol o 0,0 siga sin ser aconsejable durante el embarazo. Es el caso de las embarazadas que tienen un problema de alcoholismo.

Además, las cervezas sin alcohol contienen una gran cantidad de azúcar, por lo que también se debe evitar el consumo de cervezas 0,0 si se tiene diabetes gestacional.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

Continúa leyendo