Gazpacho y embarazo

Si estás embarazada, mucho cuidado con beber gazpacho

El gazpacho es una de las sopas por antonomasia del verano: es refrescante, es sano y está buenísimo. Pero, si vas a tomarlo durante el embarazo hay algunos consejos que debes tener en cuenta para asegurarte de que no sea perjudicial.

Si los síntomas del embarazo son un tanto incómodos, se vuelven un poco más pesados si se producen durante el verano. Especialmente si la embarazada se encuentra en los últimos meses de gestación: la retención de líquidos se hace un poco más pesada, las altas temperaturas no coordinan del todo bien con la incipiente barriguita, ni con los dolores de lumbares y, además, a la incomodidad para dormir por el embarazo se suma también la del calor.

En fin, un cóctel explosivo para el que todas buscan soluciones prácticas. Una es, por supuesto, no sacar los pies del agua fresquita de algún río, playa o piscina (eso sí, cuidando siempre la hora a la que lo hacemos y manteniendo una correcta protección solar). Otra solución la encontramos en la alimentación, que también tiene sus hándicaps: existen alimentos de lo más refrescantes que pueden ayudar a paliar el calor, el ardor estomacal y los sudores propios de los últimos meses de gestación.

Alimentos como las ensaladas, los polos y batidos naturales y la comida por antonomasia del verano: el famoso gazpacho y el famoso salmorejo. Están hechos a base de ingredientes naturales y frescos: las verduras de temporada, por lo que, en principio, no deberían estar contraindicados para el embarazo. ¿O sí?

Gazpacho y salmorejo, mejor si son caseros

Efectivamente: son muchos los expertos que señalan al gazpacho y al salmorejo como uno de los mejores alimentos que pueden tomar las embarazadas. Especialmente en verano para paliar las altas temperaturas.

Y es que, en su elaboración no está incluido ningún componente que pudiera entorpecer el correcto desarrollo del feto: están hechos a base de verduras de temporada, que se pueden recolectar en el huerto, aceite, vinagre y sal. Con un poco de hielo, es lo mejor que puedes llevarte a la boca durante la gestación.

Eso sí, hay que tener especial cuidado con tomar gazpacho fuera de casa e, incluso, con los que compramos en el supermercado. En el segundo caso hay que leer detenidamente la etiqueta del envase y, en caso de no haber alternativa a la compra, decantarse por los más naturales que encuentres.

En el primer caso, tomar gazpacho fuera de casa, también hay que andarse con ojo y, quizás, no tomarlo directamente. ¿Por qué? Pues porque es muy complicado conocer el grado de limpieza de las verduras y las hortalizas que lleva en los ingredientes.

Las verduras y hortalizas crudas pueden tener bacterias, como la salmonella o la listeria monocytogenes, que pueden ser peligrosas si traspasan la placenta. Además, pueden llevar rastros de pesticidas que no hayan acabado de salir bien después de lavarlos.

Así que, si vas a tomar gazpacho y estás embarazada, asegúrate bien de limpiar con un desinfectante alimentario todos los ingredientes y, en caso de hacerlo fuera de casa, si no puedes cerciorarte de que se haya llevado a cabo este paso, mejor decántate por otra opción.

¿Cómo hacer un buen gazpacho?

Como decimos, es un alimento bastante sano y refrescante durante el verano. Todos sus ingredientes son de origen natural y, además, de temporada.

Para hacer un buen gazpacho andaluz necesitarás:

  • Un kilo y medio de tomates maduros
  • Dos pimientos verdes
  • Un pepino pequeño
  • Media cebolla
  • Un diente de ajo
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Jerez
  • Sal
  • Pan
  • Como opción puedes poner un huevo cocido, pero mejor evitarlo en el embarazo

Después de trocear todos los ingredientes, los trituras bien en la batidora y lo pasas por el chino para que quede más líquido, además puedes añadir bien de vinagre y sal y corregir la acidez con agua.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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