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Náuseas en el embarazo

Té de jengibre: receta y beneficios útiles en el embarazo

El jengibre ha demostrado ser un remedio natural eficaz a la hora de aliviar las náuseas y los vómitos durante el embarazo. Y el té de jengibre es una opción fácil y sencilla para disfrutar de sus cualidades.

Suele decirse que las náuseas matutinas se convierten en una señal de embarazo sano y saludable. Es más, son un síntoma común del embarazo, y por lo general, se caracterizan por la aparición de náuseas y vómitos, los cuales tienden a ser en realidad más bien ocasionales. De hecho, aunque erróneamente son denominadas como “náuseas matutinas”, pueden causar molestias -y aparecer- en prácticamente cualquier momento del día.

Por ejemplo, hay mujeres que las sufren por la mañana (por lo que, efectivamente, nos encontramos ante unas auténticas náuseas matutinas), y otras que las padecen a media tarde.

Sea como fuere, lo que sí es cierto es que a menudo se convierten en uno de los primeros síntomas de embarazo, ya que generalmente ocurren dentro de los primeros cuatro meses de gestación.

Por suerte, existen varias formas de aliviar las náuseas matutinas, y uno de los más socorridos es optar por el jengibre, una maravillosa raíz llena de cualidades medicinales únicas, que de acuerdo a una amplia variedad de estudios, podría ser verdaderamente útil como remedio natural contra las náuseas (y no solo durante el embarazo). Además de ser segura, sin prácticamente efectos adversos, siempre y cuando sea consumida en dosis normales, y nunca excesivas.

¿Cuáles son los beneficios del té de jengibre en el embarazo?

Tomado con moderación, el té de jengibre se considera una bebida saludable y útil durante el embarazo, especialmente a lo largo del primer trimestre, cuando actúa como un remedio natural muy interesante a la hora de aliviar las incómodas y molestas náuseas matutinas. Y, concretamente, ¿qué beneficios ofrece?

No hay duda que uno de los principales usos del jengibre en el embarazo es su efecto positivo contra las náuseas y vómitos. Consumir té de jengibre a primera hora, inmediatamente después de levantarte (o antes de acostarte), puede ayudar a controlar mejor las náuseas matutinas. 

Una revisión publicada en el año 2016 sobre la efectividad del jengibre en la prevención de las náuseas y vómitos durante el embarazo, encontró que se convierte en un tratamiento efectivo y económico para las náuseas y los vómitos, y además, es seguro. 

Otro estudio encontró que aquellas mujeres que tomaron 1.000 mg de jengibre en cápsulas al día alrededor de las 13 semanas de embarazo observaban una reducción de las náuseas y los vómitos de forma significativa.

Mientras que, al menos durante el embarazo, la investigación ha indicado que consumir hasta 1 gramo de jengibre por día parece ser seguro, siempre y cuando se utilice como tratamiento para las náuseas y los vómitos.

En casos extremadamente raros algunas mujeres pueden volverse alérgicas a esta especia durante la gestación, aunque es algo bastante extraño. Al contrario, siempre y cuando no se consuman más de 1 gramo de jengibre por día, se considera un alimento bastante seguro. No obstante, es aconsejable preguntar a tu médico antes de añadir jengibre fresco a tu dieta.

Cómo hacer té de jengibre

Elaborar té de jengibre (para aliviar las náuseas matutinas o para disfrutar de sus distintas cualidades en general), es sumamente sencillo y fácil. A continuación te explicamos qué ingredientes necesitas y los pasos a seguir:

  • Ingredientes: 2 cucharadas de raíz de jengibre (fresca y cruda), 2 tazas de agua y 1 a 2 cucharadas de miel (opcional).
  • Preparación: Empezaremos preparando el jengibre fresco. Después de pelarlo, lo cortaremos en rodajas finas. Pon el agua en una cacerola al fuego, y cuando empiece a hervir añade el jengibre cortado. Deja que hierva durante al menos 10 minutos. Retíralo del fuego, sirve en tazas y, si lo deseas, endulza con un poco de miel. 

También si lo prefieres puedes añadir una o dos rodajas de limón fresco recién cortado. Se convierte, de hecho, en una opción excelente durante los meses de otoño o invierno, en especial cuando se toma aún caliente.

El secreto para obtener un delicioso té de jengibre es utilizar la raíz fresca, recién cortada o rallada, evitando en la medida de lo posible el jengibre seco. Además, es aconsejable cocinarlo a fuego lento durante el tiempo indicado, lo que permite resaltar el sabor.

¿Y si te sobra raíz de jengibre? Puedes congelarla para usarla más tarde. Efectivamente, la raíz en sí misma no perderá cualidades.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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