Sal de dudas

Té rojo y embarazo, ¿puedo tomarlo?

Aclaramos cómo es este tipo de té tan peculiar, repasamos lo que dice la ciencia al respecto y tratamos de resolver tu duda al respecto.

Hace pocos días, hablando con una amiga embarazada de varios meses, me expresaba lo difícil que sigue siendo poder resolver algunas dudas concretas sobre el embarazo pese a que los medios especializados intentamos profundizar en todas ellas. 

No la creía, lo reconozco. Pensaba que muy pocas cuestiones quedarían por tratar, pero me puso un ejemplo que captó mi atención: el consumo de té rojo durante la gestación.

Se ha escrito y dicho mucho acerca del consumo de hierbas aromáticas, también del café y de las infusiones, pero lo cierto es que sigue siendo muy difícil llegar a una conclusión definitiva en torno al té rojo. 

Lo curioso acerca del té rojo es que ni siquiera todo el mundo tiene claro lo que. Es decir, en una conversación sobre este producto se puede estar hablando de dos tipos de infusiones de tés a la vez. Por eso, conviene primero aclarar que el té rojo es el conocido como té pu-erh, un producto que solo se puede producir en la región china de Yunnan, donde las condiciones climatológicas le aportan su matices inconfundibles. 

Tipo de té

La confusión viene por el adjetivo, ya que como explican desde la tienda especializada Teacup, “en China denominan a los distintos tés por el color del caldo y no de la hebra como en Europa”. Por este motivo, el té rojo es en realidad negro u oscuro, mientras que el té que si es de color rojo en origen es el que se conoce mayoritariamente como te negro.   

En el caso del té rojo, cuyas particularidades se deben también a que es sometido a un proceso de fermentación en barrica de bambú durante un tiempo que puede variar entre 2 y 60 años, “las hebras son de color rojo terroso y dan un caldo oscuro que no tiene que ver con el color del rooibos o del té de Jamaica”, apuntan desde Teacup. Estos últimos son infusiones, no tes, los cuales provienen todos del mismo árbol, Camellia Sinensis.

¿Se puede tomar si estás embarazada?

Una vez aclarada esta cuestión de índole gastronómica, retomamos la pregunta que nos hacemos en el titular de esta pieza, si se puede tomar té rojo durante el embarazo. 

La respuesta es que existen tantas dudas y opiniones diversas al respecto que lo mejor a día de hoy, ante la falta de evidencias científicas concluyentes y de la ausencia de consenso al respecto, es aconsejable no tomarlo o hacerlo con mucha moderación, de manera muy limitada. 

La Doctora Cecilia Parrell, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Manises, recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que durante el embarazo se consuma menos de 200 mg al día de cafeína, y los tés tienen cafeína. Generalmente se habla de teína, pero esta no es más que el nombre de la molécula de cafeína cuando se encuentra en el té.  

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la cantidad varía en función de los tés, pero también hay que añadir el factor humano, ya que dentro de la misma variedad se pueden encontrar distintas cantidades de cafeína. La EFSA dice, por ejemplo, que el té negro contiene 22 mg/100 ml, mientras que en el verde baja a 15 mg/100 ml. En el caso del té rojo, hay fuentes que cifran en 35 mg por cada taza su cantidad de teína, por lo que seguiría estando por debajo de la recomendación de OMS para las mujeres embarazadas. 

Sin embargo, no hay institución médica o especialista en nutrición, al menos que hayamos encontrado en nuestra extensa fase de documentación, que recomiende el consumo de té rojo a la población estante. Más bien todo lo contrario; se insiste en la prudencia, la moderación y la limitación de este tipo de productos. Asi lo asegura, por ejemplo,  Mar Santamaria, farmacéutica de PromoFarma: “Su contenido en cafeína puede no resultar idóneo (el té negro es el que tiene mayor concentración de esta sustancia estimulante). Si lo tomas, que sea con mucha moderación”, señala. 

En otros casos, como por ejemplo las infusiones de poleo menta o las que llevan salvia, el consenso es total: no se deben consumir bajo ningún concepto durante el embarazo.

De todos modos, ante la duda, que en este caso se mantiene porque la ciencia no es definitiva al respecto, lo aconsejable es siempre consultar a tu ginecólogo.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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