Salud en el embarazo

¿Es normal tener fiebre en el embarazo?

La temperatura corporal de las embarazadas suele aumentar por los cambios hormonales y metabólicos que experimenta su cuerpo. Sin embargo, cuando la febrícula –hasta los 38 grados- da paso a la fiebre hay que consultar con un médico para evitar problemas en la madre y el futuro bebé.

Una de las muchas cosas que cambian en el cuerpo de una mujer cuando se queda embarazada es su temperatura corporal. Lo normal es que aumente entre 0,3 y 0,4 grados de media, según explica a Ser Padres el doctor Manuel Segura Menéndez, de EGOM –Ginecología y Obstetricia. ¿La causa? Los cambios hormonales y metabólicos que experimentan las embarazadas, recuerda el facultativo.

Aunque el aumento de la temperatura corporal es muy frecuente en las embarazadas, el también miembro de Top Doctors explica que lo normal es que la embarazada tenga febrícula, es decir, una temperatura inferior a los 38 grados. Una temperatura que podría estar un poco por encima de ese nivel en función de cuál sea la temperatura normal (la temperatura basal) de la mujer sin estar embarazada (que suele oscilar entre los 36,6 y los 37 grados).

En el caso de que la embarazada presente fiebre, el doctor Segura recuerda que ésa “no es una situación que nos deba inquietar”. Y es que según apunta, en la inmensa mayoría de los casos, la fiebre es un síntoma más de un proceso infeccioso banal, ya sea vírico o bacteriano”. Un proceso que puede responder al nombre de faringitis, otitis, gastroenteritis, etc y no tiene por qué afectar al desarrollo normal del embarazo. Eso sí, el doctor consultado, sostiene que “hay que ser cauto y actuar con premura cuando aparece fiebre sin causa aparente”.

¿Cómo se trata la fiebre en el embarazo?

En caso de que la fiebre de la embarazada responda a una causa vírica la mujer será tratada con antitérmicos, como paracetamol de un gramo cada ocho horas. Mientras, si la fiebre responde a una causa bacteriana la paciente será tratada con antibióticos ya que “muchos de ellos se pueden tomar sin problemas durante el embarazo siempre y cuando hayan sido prescritos previamente por el médico”, recuerda Segura.

Ahora bien, “en caso de mínima duda hay que consultar con el médico, pues una fiebre alta sin foco aparente puede ser señal de una patología más seria que podría tener repercusiones en el desarrollo normal del embarazo”, apostilla nuestro experto.

Riesgos y síntomas

Y es que si la temperatura alta se mantiene durante más de 24 horas ésta puede causar daños en el futuro bebé como problemas de cardiopatía, defectos del tubo neuronal, alteraciones gastrointestinales o labio leporino. La fiebre persistente también aumenta la posibilidad de aborto espontáneo.

Si estás embarazada y estás leyendo este artículo, no te alarmes en absoluto porque la fiebre se detecta y podrás acudir a un especialista para que te diagnostique a qué es debido y cómo tratarla. Lo más normal es que si tienes fiebre sientas que aumenta tu frecuencia de pulso y de ritmo respiratorio. Tampoco es extraño que tengas dolor de cabeza, sientas escalofríos, sensación de calor, enrojecimiento del rostro, sequedad de la piel, mucha sed, dolores musculares, inquietud o insomnio.

Ten muy presente que durante los meses de embarazo debes evitar exponerte durante largos ratos al sol para no sufrir insolaciones ni quemaduras. Ambas podrían provocarte deshidratación además de elevar tu temperatura corporal causándote fiebre. Esto no significa que ahora que llega el verano no puedas acudir a la piscina o a la playa. Por supuesto que puedes. Sólo es necesario que te protejas y no te expongas largos ratos al sol.

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Gema Boiza

Madrileña de corazón, mamá de un bebé hispano-francés y periodista. Soy curiosa, amante de los viajes, de mi familia y de mis amigos. Me gusta descubrir personas, lugares y emociones, y contar a través de mi profesión todos esos descubrimientos. Desde Ser Padres espero poder contaros muchos de ellos!

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