La dosis adecuada

Acido fólico y embarazo: todo lo que debes saber

Durante el embarazo y en los meses previos a estarlo, esta vitamina es importante que esté presente en tu organismo porque está especialmente relacionada con el correcto desarrollo del bebé.

Ácido fólico en el embarazo (Foto: depositphotos)
Ácido fólico en el embarazo (Foto: depositphotos)

Son muchos los cuidados que debes tener en cuenta no solo durante el embarazo sino también en los meses previos a estarlo si es que estás intentando tener un hijo. Una de ellas es la de tomar ácido fólico. Esta vitamina está especialmente relacionada con el desarrollo del bebé, y es por ello muy importante que se tome incluso antes de la concepción para que el cuerpo de la mujer esté bien nutricionalmente preparado para la llegada del bebé.

Ya se sabe que las primeras doce semanas de embarazo pueden ser las de mayor riesgo, entre otras cosas porque es cuando pueden producirse alteraciones neuronales en el feto, y es aquí donde el ácido fólico tiene la función de actuar como elemento de prevención. Dos de las malformaciones congénitas más comunes, como son, por ejemplo, la espina bífida o el labio leporino, vienen producidas por defectos del tubo neural que pueden deberse a múltiples factores, siendo uno de ellos la carencia de micronutrientes por parte de la madre. Según advierten desde la Organización Mundial de la Salud, son muchos los estudios que indican que la administración correcta de suplementos de ácido fólico en el periodo periconceptivo, ya sean solos o combinados con otras vitaminas y minerales, puede impedir que el desenlace del desarrollo y crecimiento fetal sea negativo.

La suplementación

La suplementación de la madre en este aspecto es por tanto fundamental desde que se está planeando el embarazo -unos dos meses antes- hasta, al menos, la entrada en el segundo trimestre. Serán las circunstancias de cada madre las que marquen cuando es conveniente dejar tomarlo. La recomendación es que la mujer que esté esperando un hijo siga una alimentación en la que predominen alimentos ricos en ácido fólico como las legumbres, las verduras de hoja verde o los cereales, pero lo más frecuente es que el ginecólogo le recete también alguna pastilla de 400 microgramos de ácido fólico como suplemento desde el primer momento que deberá tomar por las mañanas para garantizar su correcta absorción.

Embarazos de riesgo

En el caso de que la madre entre el grupo de embarazo de riesgo o sufra alguna enfermedad como la diabetes, esta cantidad puede variar a una dosis mayor si el médico lo considera oportuno por lo que, como siempre, es importante dejar que sean los profesionales quienes determinen qué es lo mejor para ti y tu bebé en todo momento.

Por otro lado, aquellas mujeres que ya hayan dado a luz a un niño previamente diagnosticado de algún defecto del tubo neural deben tener especial cuidado en este aspecto porque pueden tener aún más riesgo de que vuelva a suceder lo mismo en un segundo embarazo por lo que, por norma general, suelen ser recetadas suplementaciones en este sentido en dosis elevadas de 5 mg al día.

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