Pecho en el embarazo

¿Cómo evitar que se me caiga el pecho durante la lactancia?

El embarazo, el posparto y la lactancia traerán cambios sobre tus pechos, que pueden tender a caerse o cambiar de aspecto. Si nunca lo habías prestado atención, es el momento de comenzar a cuidarlo como se merece.

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Fuente: iStock

Durante el embarazo y tras el parto, tu pecho experimentará cambios, aumentará de tamaño y se volverá más sensible a la aparición de grietas durante la lactancia. Si antes no le habías prestado demasiada atención, este es un buen momento para aplicar algunos cuidados. Es importante que elijas los productos adecuados y consultes en el prospecto o a tu médico qué precauciones debes tomar durante la lactancia.

 

¿Puedo prevenir la caída del pecho?

En primer lugar, debes saber que no siempre se va a producir una caída de pecho tras la lactancia. “Depende de muchos motivos. Por ejemplo, si una mujer ha hecho ejercicios específicos para pectorales, si cuando se quedó embarazada tenía el peso apropiado o si se utiliza un sujetador adecuado en cada momento del embarazo y el periodo de lactancia es de 3 a 5 meses no tiene por qué experimentar una caída”, señala la doctora Elisa Fernández, médico especializada en Obstetricia y Ginecología. Para evitarlo, la prevención y el ejercicio es el mejor aliado ya que favorece la circulación sanguínea y mantiene el tono muscular además de corregir posturas y aliviar la tensión en la espalda. “También ayuda darse duchas alternas con un poco de agua caliente y mucha fría, tanto en las mamas como en el escote”, recomienda la ginecóloga.

¿Y si aparecen grietas en el pezón?

Según explica María Garnica, de Weleda, “las grietas durante la lactancia tampoco tienen por qué aparecer, pero si lo hacen, son molestas y, en ocasiones, pueden convertir el momento tan tierno de dar de mamar en una experiencia dolorosa. Se producen por la continua humedad en la zona y porque la succión del bebé reblandece la piel del  pezón haciendo que se formen pequeñas fisuras, a veces imperceptibles, pero dolorosas. Para evitarlas, es importante mantener la zona bien hidratada, procurar que el bebé cubra toda la areola con su boca, y no solamente el pezón, y adoptar una posición correcta para amamantar”.

¿Cómo evitar las estrías?

A pesar de que algunas mujeres gozan de una piel muy elástica y con una gran capacidad de adaptación y regeneración, lo normal es que, con el aumento de peso y posterior disminución que se produce durante el embarazo y la lactancia, la piel se rompa y aparezcan las estrías. “También en este caso depende del tipo de piel. Pero si se sube mucho de peso, la mama acumula grasa y es con este gran aumento de volumen cuando se estría, aunque se percibe mejor cuando vuelve a su estado de poslactancia”, advierte la doctora Elisa Fernández. En este sentido, la aplicación de productos específicos y la buena hidratación puede ayudar a minimizar las estrías.

Una vida sana te ayuda

La dieta variada y equilibrada también puede convertirse en tu aliada para regenerar la piel del pecho, preservar la elasticidad y evitar subir demasiado de peso. Algunos alimentos como las espinacas, las zanahorias, el perejil o el aceite de hígado de bacalao son especialmente buenos para tu piel. Contienen vitamina A, responsable de la elasticidad, regeneración y capacidad de contracción de esta. La vitamina E (aceite de oliva, los cereales o las semillas germinadas) ayuda a estimular el equilibrio hormonal, refuerza el tono muscular y las paredes de los vasos sanguíneos. Y recuerda, es importante comer de todo, evitar alimentos precocinados, los dulces o las grasas trans. Dañan tu corazón y te harán engordar más.

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