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Embarazo en verano: tips para no pasar mucho calor

¿Te preguntas qué será de ti, con tu barriga, tus pies hinchados y tu retención de líquidos propios del embarazo durante el verano? No te preocupes, te damos unos cuantos consejos para mantenerte fresca y cómoda.

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Fuente: iStock

Hemos de ser sinceros: pasar el verano en los últimos meses de embarazo puede hacerse un poquito cuesta arriba si no tienes las herramientas adecuadas para enfrentarte a las altas temperaturas de buena manera.

Los últimos meses de embarazo están protagonizados por los pies hinchados, la retención de líquidos, la cada vez mayor dificultad para moverte por la barriguita y ella, que te impide, incluso, dormir con comodidad. Y el verano lo protagonizan las altas temperaturas y el calor.

Una combinación un poco explosiva. No sabes qué ropa ponerte para estar cómoda y fresquita, cómo proteger tu piel de los incipientes rayos del sol, no sabes qué puedes tomar para refrescarte por dentro ahora que no puedes beber una gota de alcohol ni bebidas energéticas y no sabes cómo te vas a deshacer el calor.

Desde Ser Padres nos hemos propuesto demostrarte que pasar el verano embarazada no es sinónimo de martirio. Si vas a  tener un bebé a finales de verano o principios de otoño, sigue leyendo porque esto te interesa.

¿Cómo proteger tu piel del sol y mantenerla hidratada?

Esta es una de las grandes preguntas que se hacen las embarazadas en verano. Efectivamente, hay muchos productos cosméticos que no se pueden utilizar durante la gestación porque algunos de sus componentes podrían ser perjudiciales para el bebé. Por eso, tienes que tener mucho cuidado a la hora de elegir tu crema protectora para el Sol. En esta galería te dejamos una selección de las mejores para embarazadas.

Además de ello, la piel de la embarazada está mucho más sensible: la barriguita se estira y pueden aparecer estrías y, sobre todo, la del rostro puede sufrir melasma (unas manchas oscuras que aparecen debido a los cambios hormonales). Estas últimas, precisamente, son muy malas amigas del Sol, el cual las puede empeorar. Por eso es mejor que escojáis también una buena protección para el rostro, que utilicéis siempre gorra y gafas de sol y que evitéis, al máximo, exponeros directamente a los rayos solares durante el verano.

A este respecto, otros consejos que te vendrán bien:

  • Evita la exposición al sol en las horas centrales del día
  • Intenta escoger cremas y lociones que tengan vitamina D para evitar la aparición de manchas oscuras en la piel
  • Utiliza siempre gafas de sol y protección en la cabeza
  • Mejor los bañadores que los bikinis porque protegen más la zona de la barriguita

¿Qué ropa escoger para estar cómoda y fresquita?

Si te ha tocado estar embarazada en verano, los colores claros, los tejidos fresquitos y la ropa holgada serán tus mejores amigos. Aquí varios consejos:

  • Apuesta por el blanco, los colores pastel y los tonos tierra para tu ropa, ya que transpiran mejor que los oscuros
  • Vestidos largos y faldas: tus mejores amigos. Son cómodos, versátiles, fresquitos y tienen un montón de posibilidades para combinar. Además, los podrás seguir utilizando cuando nazca el bebé.
  • Escoge bien los zapatos: que sea cómodo, fresquito y que no oprima ni dificulte la circulación. Las sandalias de yoga elásticas, las que llevan la suela de corcho, por ejemplo, son buenas opciones.
  • Intenta llevar un bañador de repuesto: escojas bikini o bañador intenta llevar siempre uno seco para evitar infecciones de orina y candidiasis.

¿Cómo refrescarse?

Si tienes una piscina o una playa cerca: aprovéchate de ello. El agua fría ayudará a rebajar la hinchazón típica de pies y tobillos y, además, es el mejor remedio para paliar el calor. Aún más si estás embarazada. Los baños te vendrán genial también para hacer ejercicio dentro del agua que pueda ayudarte a paliar el dolor de lumbares, a mejorar la circulación, a evitar el estreñimiento y, por qué no, a relajarse.

Eso sí, intenta no escoger un sitio muy profundo, tener cuidado con los resbalones, no lanzarte de bomba o de cabeza y, sobre todo, intenta que los baños no sean a las horas centrales del día.

Si no tienes un sitio donde poder refrescarte, siempre te quedará una buena ducha de agua bien fresquita para seguir soportando las altas temperaturas.

A la hora de refrescarte por dentro, tienes que tener en cuenta que hay muchas bebidas que es mejor dejar de tomar durante la gestación: el alcohol o bebidas energizantes, por ejemplo.

Apuesta por las comidas fresquitas y ligeras (ensalada, gazpacho, salmorejo,…), frutas ricas en agua y, lo más importante: lleva siempre contigo una botella de agua fresca. También puedes apostar por los batidos o zumos naturales, hechos a base de fruta y verdura fresquita. Un truco: si congelas la fruta y la pasas por la batidora tendrás un helado de lo más.

Por su parte, intenta evitar las comidas demasiado picantes (que pueden contribuir a que tengas más ardores estomacales y a aumentar tu temperatura corporal), alimentos que sean pesados para la digestión y, como decimos, todos los que estén prohibidos por otras razones.

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