Ejercicio en el embarazo

Los beneficios de hacer ejercicio físico en el embarazo

El ejercicio físico es fundamental en cualquier momento y etapa de la vida, y en el embarazo es igualmente importante, gracias a que proporciona excelentes cualidades para la salud tanto de la mamá como del bebé.

La práctica de ejercicio físico, en cualquier momento de la vida, es siempre beneficiosa. Pero, además, durante el embarazo aporta una serie de beneficios sumamente útiles. Por ejemplo, ayuda a reducir las probabilidades de que se puedan producir complicaciones, a la vez que es útil para mejorar el sueño.

Por tanto, existen muchísimas razones para hacer ejercicio durante los tres trimestres del embarazo. Y, además, estas cualidades no son solo importantes para la futura mamá, sino también para el bebé.

Es bastante probable que ya sepas que hacer ejercicio, se trate una clase de yoga, andar en bicicleta, nadar o correr, puede ser especialmente útil no solo a la hora de perder peso y prevenir enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2. También es útil a la hora de mantener en buen estado las articulaciones y músculos, sentirnos mejor… 

Durante el embarazo, de hecho, existen aún más razones para continuar en movimiento, incluso cuando antes de quedarte embarazada no mantenías una rutina de ejercicio, y no practicabas ningún tipo de deporte o actividad física.

¿Cuáles son los beneficios de hacer ejercicio en el embarazo?

Se ha descubierto que hacer ejercicio a lo largo del embarazo proporciona los siguientes beneficios para la salud de la futura mamá:

Ayuda a reducir el riesgo de complicaciones a lo largo del embarazo

En un estudio publicado en el año 2017, las mujeres que participaron en un programa de acondicionamiento físico tenían menos probabilidades de desarrollar diabetes gestacional, así como menos probabilidades de tener cesáreas no planificadas, en comparación con las futuras mamás que no practicaron ningún tipo de ejercicio físico.

Presión arterial más baja 

En ocasiones, la presión arterial aumenta durante el embarazo. Y cuando se produce en exceso puede ser una señal de advertencia de preeclampsia, que es considerada como una complicación muy grave de la gestación. 

Un estudio ha descubierto que mantenerse activa durante el embarazo ayuda a evitar que la presión arterial aumente. Y, de acuerdo a esta investigación, basta simplemente con caminar regularmente.

Alivia el dolor de espalda y el dolor pélvico

No es ningún secreto que el crecimiento del bebé a lo largo del embarazo tiende a ejercer presión adicional en la mitad inferior del cuerpo de la futura mamá, lo que resulta en dolor de espalda baja y dolor en la pelvis.

Sin embargo, de acuerdo a los resultados de un estudio, hacer ejercicio físico puede provocar menos dolor lumbar y pélvico, especialmente al final del embarazo.

Dormirás mejor

Si bien muchas mujeres embarazadas informan que suelen tener un mayor número de complicaciones y dificultades a la hora de conciliar el sueño, quienes practican ejercicio físico de forma constante (siempre que no se realice a la hora de acostarse), suelen tener una calidad del sueño mejor. Además, se despiertan más descansadas.

Ayuda a aliviar el estreñimiento

Mantener un cuerpo activo ayuda también a tener unos intestinos más activos. De esta forma, algunas mujeres han informado que una simple caminata rápida de 30 minutos es suficiente para ayudarlas a prevenir el estreñimiento, mientras que otras indican que incluso un paseo de 10 minutos ayuda a que todo funcione de forma regular.

Mejora el estado de ánimo

Durante el embarazo, debido a los distintos cambios hormonales que ocurren en el cuerpo de la futura mamá, las mujeres tienden a ser más susceptibles que nunca a la depresión. De hecho, se estima que una de cada dos mujeres sufre un aumento de sensación de tristeza o ansiedad mientras esperan la llegada del bebé.

No obstante, la investigación ha encontrado que practicar ejercicio físico durante la gestación ayuda a reducir la depresión, gracias a que libera endorfinas que ayudan a mejorar el estado de ánimo, a la vez que reduce tanto el estrés como la ansiedad.

Acelera la recuperación posterior al parto

Cuanto mejor sea tu estado físico durante el embarazo, más rápida será la recuperación física después del parto.

Por ejemplo, en un estudio de 2012, las embarazadas que hicieron ejercicio fueron capaces de recuperarse más rápido después del parto, reanudando las tareas diarias más rápido, en comparación con las que no hicieron ejercicio.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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