Después de la lactancia materna

Los mejores ejercicios para reafirmar los senos

Aunque se suele pensar que la lactancia en sí es una de las causas comunes de la flacidez y la caída de los senos, lo cierto es que es el final del embarazo el que influye directamente. Por suerte, existen algunos ejercicios útiles que pueden ser de gran ayuda.

El vínculo que se crea entre la mamá y su bebé cuando amamanta es simplemente maravilloso. Y los expertos coinciden en señalar que la leche materna se convierte en el alimento ideal para el bebé. Pero tanto la gestación como la lactancia en sí pueden ocasionar cambios irreversibles en los senos. Lo que significa que tanto el tamaño como la forma de los senos puedan cambiar.

El tamaño de los senos está principalmente determinado por la cantidad de tejido graso que hay en ellos. Al producir leche, se crea tejido más denso. Así, después de amamantar, una vez finalizada la lactancia materna, tanto el tejido conectivo como el tejido adiposo naturalmente presente en los senos pueden cambiar.

Los senos pueden volver -o no- a su tamaño o forma previos a la lactancia. Así, mientras que los senos de algunas mujeres se mantienen grandes, otros tienden a encogerse.

Sin embargo, la flacidez puede convertirse en un problema común o habitual, la cual puede ser resultado de la genética, el aumento de peso durante la gestación, o la propia lactancia materna en sí.

¿Por qué los senos cambian tanto durante el embarazo y la lactancia?

Cuando se está amamantando, el flujo de leche presente en los senos puede estirar la piel y sus tejidos. De manera que, una vez finalizada la lactancia, esto puede hacer que la piel se torne flácida, y los pechos pierdan volumen. Lejos de ser un problema médico, se trata únicamente de un problema estético tremendamente común después de la lactancia.

También es necesario tener en cuenta que cada seno es independiente. Esto significa que lo que le ocurra a un seno durante la lactancia no necesariamente tendría por qué ocurrirle al otro.

La conocida como congestión mamaria, por ejemplo, es una condición común que puede dejar un seno ligeramente deformado. O, bien, un seno puede producir una mayor cantidad de leche, en comparación con el otro, lo que contribuye a la asimetría de los mismos.

No obstante, aún cuando habitualmente se asocien los senos caídos con la lactancia materna, esto no es del todo cierto. De hecho, es en realidad el final del embarazo lo que hace que los senos empiecen a ceder.

Ejercicios útiles para reafirmar los senos después de la lactancia

Dado que los senos están formados por tejido graso, es imposible tonificarlos. Por este motivo, la mejor opción es trabajar los músculos pectorales debajo del tejido mamario con el fin de ayudar a dar forma a los senos. Por tanto, el entrenamiento de los músculos pectorales ayuda a crear una base firme para los senos.

De ahí que algunos de los ejercicios que te proponemos a continuación sean de mucha ayuda.

1. Flexiones

Las flexiones clásicas se convierten en un ejercicio físico sumamente sencillo y simple de practicar, y que ayuda a construir el área del pecho. Aunque es cierto que no cambiará ni modificará la forma del seno, sí proporcionará un levantamiento adecuado cuando se lleva a cabo de forma regular y correcta. Además, ayuda a fortalecer los brazos, los músculos centrales y la espalda.

Para hacerlas solo debes colocarte a cuatro patas, poniendo las manos un poco más anchas que los hombros. Estira los brazos y las piernas. Luego baja el cuerpo hasta que tu pecho casi toque el piso. Mantén una ligera pausa, y luego vuelve a la posición original. Vuelve a repetir el ejercicio.

2. Mancuernas para el pecho

Se trata de un ejercicio igualmente simple y sencillo, que consiste en recostarte de espalda sobre un banco, y sujetar dos mancuernas al nivel del pecho, a los lados del cuerpo, con las manos apuntando hacia los pies.

Ahora eleva las mancuernas hacia arriba, con los brazos rectos, hasta que los codos se encuentren cerca el uno del otro, y luego bájalos lentamente después de realizar una pausa breve. Es conveniente que exhales al elevar las mancuernas, e inhalar al bajarlas.

3. Prensa de pecho

Se convierte en otro ejercicio útil para tonificar los músculos del pecho, el brazo y la espalda. Además, es similar al ejercicio anterior, en el que hemos aprendido a hacer mancuernas para el pecho.

En esta ocasión debes sentarte en ángulo con ambos pies en el piso, sosteniendo una mancuerna o un peso en cada mano. Extiende ahora los brazos. Lentamente dirige y levanta los brazos hacia el pecho. Repite el proceso de nuevo.

Otros ejercicios útiles

La natación es otro ejercicio físico recomendado, además de particularmente beneficioso en este caso. Actúa condicionando todo el cuerpo, sobre todo los músculos del pecho. 

Especialmente nadar a crol ayuda a reafirmar los músculos pectorales, permitiendo sostener mejor el pecho, dado que el movimiento constante de los brazos, tanto dentro como fuera del agua, ayuda muchísimo.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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