Tranquilidad ante todo

Nervios durante el embarazo: ¿cómo puedo relajarme?

Eliminarlos por completo es humanamente imposible, pero sí puedes limitarlos al máximo y controlarlos todo lo posible poniendo en práctica algunos consejos sencillos que, curiosamente, no se suelen aplicar durante el primer embarazo, y la experiencia demuestra que muchos de ellos son de gran ayuda para llevar la gestación mucho mejor.

Nervios en el embarazo (Foto: depositphotos)
Nervios en el embarazo (Foto: depositphotos)

Si hubiera una única e infalible respuesta a la pregunta de cómo poder relajarse durante el embarazo, seguramente no te la habrías planteado porque ya habría remedio para los inevitables nervios que aparecen, en mayor o menor medida, durante el embarazo. Pero precisamente porque no la hay, y somos honestas y realistas, el objetivo no debe ser eliminarlos o prevenirlos por completo, sino limitarlos. Y en esto sí podemos ayudarte con una serie de consejos que puedes poner en práctica según tus gustos hasta dar con la tecla para conseguir relajarte. 

Pregunta tus dudas a los expertos

Probablemente no hay nada en la vida que genere más incertidumbre que la duda. Y las dudas, en campos en los que una desconoce, solo pueden resolverse de una forma: consultando a los que saben la respuesta. Y la fortuna que tienen a su alcance las mujeres embarazadas es que tienen a su disposición a personal sanitario cualificado que puede darle respuesta a todo aquello que les quita el sueño con respecto a su embarazo. No te guardes nada.

Compartir tus experiencias y pensamientos con testimonios similares

Una cosa es resolver tus dudas y otra compartir incertidumbre y experiencia con testimonios que han vivido o viven un contexto similar al tuyo. Ambas cosas son compatibles y suelen ser muy efectivas a la hora de evitar nervios porque son dos formas de encontrar respuestas y referentes, ambas cosas claves para evitar el miedo a lo desconocido. 

No estar todo el día informándote en internet

De la mano de las dos anteriores, el tercer consejo es que evites pasarte el día en internet. La red es una maravilla para encontrar información veraz que puede servir de ayuda en momentos determinados, pero es también un peligro por el exceso de información que hay en ella, y no siempre cierta. Por eso, recurre a él lo justo si crees que te genera más ansiedad hacerlo. Y las dudas, antes que a las influencers, como ya he hemos recordado, a los expertos sanitarios. 

Relativizar el tiempo de espera

Este es el consejo más complicado de materializar porque no es sencillo hacerlo y porque durante el embarazo se pasan por distintas fases, todas ellas muy personales. Pero en la medida de lo posible es un ejercicio que conviene hacer, ya sea estando entretenida con la cabeza en otra parte, guardando el reloj y el calendario o mediante cualquier otro ejercicio que pueda funcionarte para no agobiarte por todo lo que queda por delante. Además, ya verás que pasa rapidísimo. 

Organiza el tiempo a tu forma de ser y no al revés

Mucha gente te agobiará con todo lo que supuestamente hay que hacer antes de la llegada de un niño, pero puedes tener la tranquilidad de que no es para tanto. Ni siquiera la inversión es tan grande a corto plazo, como te demostramos en un tema dedicado en exclusiva a los muebles que te salvarán la vida en los primeros meses de la maternidad. Si montar la habitación entera meses antes de parir te relaja, adelante, pero no lo hagas por las prisas del “tengo que tenerlo todo listo” o acabarás más agobiada. Organiza tú la agenda y el tiempo, y no al revés.

Dedicarte tiempo para el descanso mental

Es fundamental, y es una forma muy eficaz de relativizar el tiempo. Aprovecha más que nunca para dedicarte tiempo a ti misma, especialmente desde el momento en el que dejes de trabajar, si lo haces. Sé, y no nos malinterpretes por favor, incluso egoísta. Necesitas estar fuerte mentalmente y, lo más importante, tu bebé también lo necesita. Libros, meditación, baños relajantes… Todo suma si son actividades de tu agrado. 

Cuida tu cuerpo

Es una extensión del consejo anterior, y en cierto modo va unido porque cuerpo y mente están más sanos cuando existe una simbiosis entre ambos. Así que por el mismo motivo de lo expuesto en el tip anterior, aprovecha para darte masajes, salir a pasear sin rumbo ni tiempo límite, hacer deporte y todo aquello que te apetezca a nivel físico.  

Relativiza el trabajo

Punto muy difícil de conseguir y sobre todo de entender dónde está el equilibrio, pero es importante no añadir estrés a una situación de nervios, algo que el trabajo suele conseguir, de modo que salvo que a ti te ayude a tener la cabeza distraída, lo suyo es relativizar lo que ocurra en el trabajo y no llevárselo a casa. No es esto lo mismo que dejarse ir o no rendir al máximo, ni mucho menos. 

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