Embarazo en verano

Ola de calor y embarazo: consejos esenciales para no pasarlo mal

Estamos sumidos en la que es la tercer gran ola de calor de este 2022. Las temperaturas están dejando un calor sofocante en gran parte de España que afecta especialmente a embarazadas. ¿Cómo hacerle frente?

El calor extremo, al igual que el frío extremo, no es beneficioso para la salud de la embarazada, como tampoco lo es para una mujer que acabe de dar a luz, ni para su bebé ni, por supuesto, para los niños.

embarazo y ola de calor
Fuente: iStock

Aprovechando la tercera ola de calor que vive España en lo que llevamos de 2022, en la que muchas zonas de España han superado (y se espera que sigan superando) ampliamente los 40 grados, hemos de intentar ayudar a todas esas mujeres embarazadas que tendrán que hacer frente a estas temperaturas con un bebé que crece dentro de ellas.

¿Hay algo que se pueda hacer para evitar que esa ola de calor afecte a su bienestar y también al de su feto? Sí, se puede hacer mucho, aunque lo primordial es salir de casa lo mínimo posible a fin de evitarlas directamente.

Consejos para no pasarlo mal si estás embarazada en plena ola de calor

Si de por sí las embarazadas tienden a la retención de líquidos, la hinchazón de tobillos y extremidades, los sofocos de calor o a sudar más que de costumbre, con la subida de las temperaturas por una ola de calor, los síntomas del embarazo pueden aumentar, provocando mayor malestar en la mujer.

Pero, no hay que desesperar, existen una serie de consejos que pueden ayudar a cualquier embarazada a pasar las olas de calor lo mejor posible. Los mismos han sido compartidos por el servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud de Sevilla, quien alerta del sistema autónomo más vulnerable de la embarazada para hacer frente a estas temperaturas. Los consejos que proporciona son:

  • Evitar la exposición a temperaturas extremas
  • No recomendable asistir a saunas
  • Ingesta de abundantes líquidos
  • A fin de evitar la hinchazón: o permanecer de pie sin moverse durante largos periodos de tiempo, levantar las piernas, evitar la ropa ajustada y andar entre 20 y 30 minutos al día
  • Evitar el alcohol, la cafeína y las bebidas muy azucaradas
  • Ingerir alimentos de digestión ligera de forma frecuente
  • Usar protectores solares de amplio espectro
  • Evitar exponerse al sol en las horas centrales del día
  • Buscar lugares frescos y bien climatizados
  • Utilizar ropa holgada y ligera que permita la transpiración
  • No practicar actividad física o deporte al aire libre en las horas de más calor

¿Cómo afecta una ola de calor en el embarazo?

Durante el embarazo, la temperatura normal de la mujer suele estar un poquito por encima de la media, por los cambios hormonales. Sin embargo, la exposición a altas temperaturas puede hacer que su bienestar y el de su futuro bebé corran peligro.

Y es que, estudios, como uno publicado por el British Journal of Obstetrics and Gynecology en 2005, y del que se hace eco la clínica Embryocenter en su web, concluyen que esa exposición a altas temperaturas se relacionada con más riesgo de bajo peso al nacer y con riesgo de parto prematuro.

¿A qué se debe esto? A la falta de nutrientes: “Las altas temperaturas provocan en la mujer embarazada que sus vasos sanguíneos se contraigan, reduciendo de esta forma la cantidad de nutrientes que pasan al feto”, argumenta la clínica antes referenciada.

No es este, sin embargo, el único peligro que corren las embarazadas: “Son uno de los colectivos con mayor riesgo de sufrir deshidratación”, afirmaban el año pasado los profesionales del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla en un comunicado público.

Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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