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Pregorexia: la obsesión por no engordar en el embarazo

Este término no está reconocido clínicamente, pero eso no quita para que no exista aquello que describe: la obsesión por el control del peso durante el embarazo.

Foto: Pexels
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Quizá hayas oído hablar del término pregorexia, término que la RAE no reconoce porque tampoco está catalogado como patología en el ámbito de la salud mental, si bien no indica esto que no sea real aquello que describe: la obsesión por el control del peso durante el embarazo.

Todos los especialistas médicos coinciden en apuntar antes de hablar sobre la pregorexia en que no está tipificada en el Manual de Trastornos Mentales publicado por la American Psychiatric Association (APA), por lo que técnicamente, desde un punto de vista médico, no es correcto utilizar dicho término que sin embargo se usa con asiduidad en los medios de comunicación. 

Dicho esto, los mismos especialistas alertan de que efectivamente existe un trastorno con la alimentación y el control obsesivo del peso en un porcentaje de la población gestante que, aunque sigue siendo pequeño, va a más. Este problema puede ser grave y convertirse en anorexia del embarazo o pregorexia

Síntomas más comunes

Desde Mayo Clinic explican que las señales de advertencia específicas de la pregorexia podrían son especialmente cuatro: “Hablar del embarazo como si no fuera real, enfocarse mucho en contar calorías, comer sola o saltarse comidas y hacer ejercicio en forma excesiva”. La mayoría de las mujeres gestantes que padecen este trastorno no reconocen el problema, tal y como ocurre a menudo con trastornos relacionados con la conducta alimentaria conocidos como la bulimia o la anorexia.  

La psicóloga perinatal de Clínica Alemana Macarena Silva explica que la pregorexia puede afectar a cualquier mujer, no solo a quienes han sufrido algún trastorno alimentario en su vida, si bien “Suele verse más en quienes tienen antecedentes de trastornos de conducta alimentaria y en algunas personas que no han sido diagnosticadas de tales, pero que tienen un excesivo control de las cosas, con un alto nivel de autoexigencia en general”, afirma.

Consecuencias en la mujer y el feto

El problema añadido de la pregorexia es que no solo está en juego la salud de la mujer que la padece, sino que también puede afectar de forma muy grave a la del feto. El doctor Juan Víctor Valdivia, ginecólogo de Clínica Alemana, apunta que en casos más graves se puede relacionar con malformaciones físicas, alteraciones neurológicas, retraso en el crecimiento, problemas cardiacos y digestivos e incluso, en el peor de los casos, en muerte fetal y aborto.

Es así porque un trastorno grave en la alimentación durante la gestación conlleva también consecuencias serias en la mujer. Desnutrición, anemia y falta de calcio en los huesos, baja producción de leche materna, alteraciones hormonales serias, pérdida del cabello en exceso y piel muy seca, apagada y deshidratada son algunos de los que destaca el especialista médico de Clínica Alemana.

Dado que la gestante que sufre pregorexia o que presenta síntomas compatibles con ella no acepta que puede existir dicho problema de salud, es importante que el entorno cercano se movilice si lo detecta para ponerle remedio a tiempo. Especialmente, cuando es evidente que durante el embarazo exista una excesiva preocupación por el aumento de peso o la persona tiene una visión distorsionada de sí misma, que es lo que se conoce como dismorfia corporal.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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