Patrocinado

Preocupaciones que todas las embarazadas tienen relacionadas con su cuerpo

Recién estrenado el embarazo las preocupaciones normales por el desarrollo del bebé se mezclan con algunas (e inevitables) preocupaciones como los cambios que se viven a nivel físico.

Te acabas de enterar  de que estás embarazada y la emoción y felicidad se mezclan con un montón de dudas como aquellas que atañen al cambió físico que vas a vivir y cómo afectará a tu piel, es normal y si tomas una serie de precauciones todo irá como la seda. Si, aun conociendo bien todo lo que tienes que hacer, te quedan dudas por resolver los expertos de Tu piel y tú preparan contenido para solucionar tus preguntas.

Estrías

Durante el embarazo la piel se estira mucho y la capa media (dermis) se rompe y la epidermis transparenta estas fisuras, además, los cambios hormonales repercuten en la producción de colágeno y elastina que también favorecen la aparición de las estrías.

El tipo, grosor y el tono de la piel, así como la herencia genética, también determinan una mayor o menor tendencia a la rotura de la dermis.

¿Qué se puede hacer?

En Tu piel y tú encontrarás unas cuantas recomendaciones importantes para prevenir su aparición en el embarazo pero es importante tener claro que lo fundamental es evitar que aparezcan, porque una vez marcada la piel resulta muy complicado librarse de ellas. 

  • Hidrata constantemente tu piel: mínimo dos o tres veces al día haciendo hincapié en las zonas más problemáticas como la tripa, caderas y pecho.
  • Una dieta equilibrada ayuda mucho también a prevenir la aparición de estrías: las vitaminas A, B5, C, y E, y minerales, como el cinc, el cobre y el silicio favorecen la elasticidad.
  • Hidrátate por dentro bebiendo mucho agua.

Flacidez posparto

Es normal que la piel (y los músculos abdominales) tras haberse tenido que estirar como lo hace durante el embarazo, acuse flacidez tras haber dado a luz.

El doctor Iván Mañero, experto de Tu piel y tú, aclara que cada caso es diferente y que para poder evaluar un tratamiento es importante valorar la gravedad de esta flacidez tras dar a luz, ya que cada caso es diferente.

Sin embargo, es común que las embarazadas sufran diástasis (en mayor o menor medida), es decir, la separación de los músculos rectos abdominales, con rotura de la línea alba que provoca un desplazamiento de los órganos internos. El problema surge cuando, tras dar a luz, los músculos no revierten por sí mismos por lo que, aún avanzado el posparto, algunas mujeres presentan todavía un volumen amplio en la tripe pese a haber perdido todo el peso que cogieron en el embarazo.

¿Qué se puede hacer?

Desde el momento del embarazo, tratamiento cosmético con productos específicos.

Tras dar a luz se recomiendan ejercicios específicos para aumentar la fuerza en la zona lumbar y restaurar el equilibrio entre el abdomen y la espalda; los abdominales hipopresivos también son muy usados en estas condiciones.

En cualquier caso, un tratamiento integral con varios puntos de ataque y la valoración de un doctor experto serán las claves del éxito en este tipo de casos.

Varices

Muchas mujeres no han tenido varices nunca y, al quedarse embarazadas, aparecen. Esto se debe a que la posibilidad de desarrollar una enfermedad venosa e insuficiencia venosa crónica, en este periodo, se multiplica por cinco, ¿y por qué? Hay diversas causas pero las principales son:

  • La gran presión abdominal generada por el aumento de tamaño del útero dificulta el transcurso de las sangre en las extremidades inferiores. 
  • Durante el embarazo también aumenta la cantidad de sangre lo que complica más la circulación venosa.
  • La predisposición genética.

La debilidad de las paredes venosas puede darse por los estrógenos y la progesterona. Durante los nueves meses, los niveles de estas hormonas aumentan considerablemente. La progesterona actúa como vasodilatador de las paredes de las venas y los estrógenos aumentan el flujo de sangre hacia las piernas lo que provoca que aparezcan las temidas varices.

¿Qué se puede hacer?

Para evitar la aparición de las estrías lo mejor es seguir algunas recomendaciones:

  • No estar de pie y parada durante un tiempo demasiado prolongado.
  • Elevar las piernas al menos 3 veces al día para mejorar la fluidez de los vasos sanguíneos.
  • Evitar el sedentarismo caminando.
  • Evitar las temperaturas altas o los baños con agua muy caliente.

Recordar que las varices no se deben eliminar inmediatamente después del parto porque en un gran porcentaje estas desaparecen o se reducen muchísimo, además, los tratamientos para la eliminación no suelen ser compatibles con la lactancia.

Manchas

Las manchas son una preocupación recurrente para las mujeres durante el embarazo ¿por qué salen? ¿Cómo se tratan? ¿Desaparecerán?

Los cambios de coloración de la piel son muy frecuentes durante la gestación debido a que aumentan los niveles de estrógenos y progesterona, las hormonas que estimulan la formación de la melanina, es decir la sustancia que pigmenta la piel.

Es habitual que se oscurezca la piel de las areolas y los pezones, los genitales y la línea alba. Además también se suelen oscurecer las pecas, marcas y cicatrices que existían en la piel antes de la gestación.

En el cuello y la cara pueden salir unas manchas conocidas como cloasma.

¿Qué se puede hacer?

Para empezar hay que decir que casi la totalidad de las manchas de la piel que aparecen en esta época se corrigen una vez los niveles de hormonas se regularizan tras el parto.

Lo más importante para prevenir su aparición es evitar la exposición al sol y aplicarse cremas con factores de protección SPF altos y siguiendo las recomendaciones: al menos media hora antes de ir a la calle y repitiendo la aplicación cada dos horas.

Si las manchas persistieran tras la cuarentena lo mejor será acudir a un experto dermatólogo que indique los pasos a dar.