Cosméticos

¿Puedo usar autobronceador si estoy embarazada?

Este es otro de esos productos en torno al cual se han alimentado algunos mitos, entre ellos que no se puede usar durante la gestación. Te explicamos por qué.

Embarazada (Foto: Pexels)
Embarazada (Foto: Pexels)

Alrededor del embarazo, el boca a boca ha construido numerosas verdades universales. Algunas de ellas son ciertas, pero hay una larga lista de mitos que son, como la propia definición del término dice, ficticios, falsos. Uno de ellos es que no se puede usar autobronceador durante la gestación.

Son muchas las mujeres que, cuando experimentan su primer embarazo, especialmente si coincide durante la temporada de calor, que se siguen preguntando si pueden utilizar este tipo de productos cosméticos. La duda y el miedo a hacerlo viene, sobre todo, por dos motivos: hay cremas formuladas para objetivos muy distintos al de los  autobronceadores cuya composición hace que no sean recomendables en mujeres embarazadas, y también que antiguamente todo este tipo de productos (pasa con los tintes también), tenían composiciones más agresivas y no siempre testadas de manera conveniente. 

La realidad es que esto no es así en la actualidad. Los productos cosméticos pasan muchísimos controles de calidad y seguridad y además no hay evidencias científicas que concluyan que los autobronceadores en concreto puedan suponer un riesgo para la salud de una mujer gestante. Así lo explican todos los expertos médicos, que se expresan de forma similar al respecto: los autobronceadores son productos compatibles con el embarazo. 

La clave está en su composición

Lógicamente, hay excepciones en las que por diversos motivos no están recomendados, pero no es la norma general. La explicación es que la composición de estos no es agresiva. Es cierto que incluyen, casi todo, dihidroxiacetona, un derivado incoloro de la caña de azúcar que oscurece la superficie de la piel al entrar en contacto con las proteínas cutáneas. Su nombre asusta cuando no se tiene constancia de lo que es, pero al no liberarse ningún tipo de absorción -el producto no penetra hacia capas interiores de la piel-, el riesgo de alergia es muy bajo, del mismo modo que no existe la posibilidad de que llegue al flujo sanguíneo y, por ende, afecte al bebé. 

Prueba de ello es que la FDA americana (Food and Drug Administration) la incluyó hace casi medio siglo, en 1973, en su lista de productos aptos para uso cosmético. Eso sí, dicha asociación especifica que la dihidroxiacetona “no debe inhalarse ni aplicarse en áreas cubiertas por membranas mucosas, incluidos los labios, la nariz o las áreas alrededor de los ojos porque se desconocen los riesgos de hacerlo”, por lo que se deben evitar por precaución los autobronceadores en estas partes concretas del cuerpo. 

Pero por lo demás, como te hemos explicado, son productos que no ponen en marcha el mecanismo de bronceado habitual del organismo, sino que producen una reacción gracias a su composición que es la que tiñe la parte más superficial de la piel.  Es decir, no estimulan la melanina, responsable del bronceado natural; tan solo tiñen la primera capa de piel. Esto explica que muchos especialistas los recomiendan especialmente para mujeres embarazadas que quieren broncearse, ya que durante el embarazo la exposición directa a la luz solar es altamente desaconsejable, más incluso que en circunstancias normales. 

De todos modos, es recomendable leer siempre el etiquetado de un producto cosmético que se vaya a utilizar durante el embarazo, y ante cualquier duda, descartarlo. No merece la pena arriesgar teniendo en cuenta que cada vez hay más firmas que ya dejan claro de antemano si sus productos son o no compatibles con la gestación. Es el caso, por ejemplo, de Freshly Cosmetics, cuyos productos, tal y como especifican en su página web, son aptos para embarazadas -a excepción de una pasta de dientes con alto contenido en cafeína-.

Cómo aplicarlo

Una vez claro que el uso durante el embarazo está permitido, conviene hacer hincapíé en la importancia que tiene saber aplicarlo no solo por salud sino por una cuestión estética y evitar ronchones o formas desiguales. Y nada mejor para ello que seguir los consejos de los expertos, como es el caso del equipo de Bioderma, laboratorio especializado en productos cosméticos

Estos son los cuatro pasos a seguir para aplicar correctamente el autobronceador según los profesionales de Bioderma: 

  1. Exfoliar la piel: “Es importantísimo para lograr un acabado homogéneo, ya que unificamos la superficie de la piel para que el autobronceador se absorba por igual y ayudamos a evitar las temidas manchas”, explican desde el laboratorio cosmético.
  2. Aplicar el autobronceador: una vez esté la fiel exfoliada, limpia y seca, se aplica el producto para broncear la piel de la siguiente manera: “siempre a 20 cm de la piel, poco a poco y con movimientos circulares para asegurarnos que no dejamos ninguna zona de la piel sin cubrir”, indican desde Bioderma.
  3. Retirar el exceso: un truco que el equipo de Bioderma comparte “Para evitar manchas en zona rugosas y de flexión, por ejemplo, los codos o las rodillas donde el autobronceador tiende acumularse” es el de ayudarse de un disco desmaquillante para hacerlo más fácil.
  4. Secar: el último paso es el más sencillo, dejarlo secar durante 1 minuto para evitar que manche la ropa.

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