Lactancia materna

Qué cambios se producen en los senos durante y después del embarazo

¿Sabías que incluso antes de que tengas una prueba de embarazo positiva, sentir los senos sensibles y doloridos suelen ser algunos de los primeros síntomas de la gestación? Pueden aparecer, incluso, tan pronto como apenas una semana después de la concepción. Y es habitual que continúen hasta el nacimiento del bebé (y luego de la lactancia materna).

Tanto si ya has estado embarazada como si lo estás en estos momentos (o estás en la búsqueda de un bebé), es muy posible que ya hayas escuchado -o leído- que uno de los primeros síntomas del embarazo que suelen tener la mayoría de las mujeres son los cambios que se producen en el tejido mamario.

Los cambios en los senos son una parte más del embarazo, y ocurren sobre todo como resultado de fluctuaciones hormonales. De hecho, suele ser considerado como una primera señal de embarazo, siendo común que los pechos se sientan ligeramente más sensibles e hinchados. Pero no son los únicos cambios que se producen.

Cambios en los senos en el primer trimestre de embarazo

La mayor sensibilidad mamaria es, a menudo, uno de los primeros síntomas del embarazo. Es más, apenas 1 o 2 semanas después de la concepción, incluso cuando la mujer todavía desconoce que en realidad está embarazada, es común que los senos se sientan doloridos, hormigueantes y pesados.

También tienden a producirse cambios en los pezones, siendo habitual que, al tocarlos, se sientan sensibles y dolorosos.

Especialmente durante el primer trimestre, estos cambios se producen como consecuencia del aumento de los niveles hormonales en el cuerpo, así como al aumento del flujo sanguíneo al tejido mamario.

Por suerte, lo habitual es que el malestar de los senos desaparece unas pocas semanas después, aunque puede volver en las últimas etapas del embarazo, antes del parto.

Por otro lado, el crecimiento de los senos también es muy habitual, en particular cuando se trata del primer embarazo. Este crecimiento suele producirse al comienzo de la gestación, y es común que continúe durante toda la gestación. A su vez, aumentan de tamaño durante la lactancia materna.

La aparición de venas azules mucho más prominentes aparecen en varias partes del cuerpo, incluyendo no solo el abdomen, sino también los senos. Esto es debido principalmente al crecimiento del volumen sanguíneo, que durante el embarazo aumenta en un 50 por ciento. Lo cierto es que estas venas son fundamentales para transportar tanto el oxígeno como los nutrientes esenciales para el cuerpo del bebé en desarrollo.

Cambios en los senos en el segundo trimestre de embarazo

A medida que el embarazo avanza, y después de que los pechos se sientan ligeramente más hinchados, sensibles y doloridos, las areolas se tienden a volver más oscuras y grandes.

Los expertos no saben a ciencia cierta por qué ocurre. Algunos creen que ocurre para ayudar al recién nacido a localizar mejor los senos y alimentarse casi de forma inmediata tras el nacimiento. Mientras que otros creen que es debido a los cambios hormonales. 

También pueden surgir protuberancias de pequeño tamaño en las areolas, completamente indoloras y benignas, y que consisten en realidad en la inflamación de los tubérculos de Montgomery, unas glándulas areolares, que producen aceite y ayudan a lubricar los senos. Además, promueven que la lactancia sea más sencilla.

Los senos continúan aumentando ligeramente de tamaño, lo que puede hacer que sea necesario encontrar un sujetador más adecuado. Lo mejor es optar por un sujetador que pueda ajustarse en función del tamaño de los senos, dado que lo más probable es que continúen creciendo por un corto período de tiempo.

Por otro lado, durante las primeras semanas del segundo trimestre los senos empezarán a producir calostro, una maravillosa secreción espesa y amarillenta, que ayuda a estimular la función inmune del recién nacido en las primeras etapas de la lactancia materna. No obstante, es posible que esto no ocurra hasta el tercer trimestre, o incluso después del parto.

Cambios en los senos en el tercer trimestre de embarazo

Un trimestre más, el cuerpo continúa preparándose para la llegada del nacimiento del bebé. Y también para el comienzo de la lactancia materna. Por ello los senos se volverán aún más grandes y pesados. Y los pezones se harán más pronunciados y grandes. Además, es posible que cambien de forma, y que las areolas sigan oscureciéndose de manera significativa.

El uso de un humectante suave puede ser de mucha ayuda a partir de estos momentos, ya que a medida que la piel de los senos continúa estirándose, es común experimentar sequedad, o una incómoda y molesta picazón. Es la etapa en la que pueden surgir estrías, debido fundamentalmente al rápido crecimiento del tejido, que ocasiona que la piel se estire.

Todos estos cambios persiguen un objetivo evidente: la producción de leche con la que alimentar al bebé inmediatamente después del nacimiento. Así, después del parto, los senos continuarán produciendo calostro por un corto período de tiempo. Luego, a los pocos días, los senos comenzarán a producir leche, en lugar de calostro. En este sentido, se estima que la producción de leche materna habitualmente empieza entre 5 a 15 días después del parto.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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