Mujer y madre

Así me ha cambiado la vida mi bebé

Cambiar un pañal, preparar el biberón o seleccionar la ropa más adecuada para el bebé son algunas de las cosas que se preocupan por aprender las futuras mamás. Pero hay otras habilidades que tendrán que dominar. Quédate, sigue leyendo y descubre cuáles son.

Así me ha cambiado la vida mi bebé

 ¿Cómo cambia la vida la llegada de un bebé? A medida que van pasando los meses, la mayoría de las mujeres comprueban cómo su vida “de antes” ha cambiado y son conscientes de hasta qué punto la zona de confort de la que disfrutaban hasta ahora ha quedado atrás, pero también empiezan a descubrir aspectos de su personalidad que les resultan, cuanto menos, sorprendentes:

1- Del “descoloque' inicial al amor incondicional.

Se dice que la relación madre-hijo es “amor a primera vista”, pero no siempre es así, debido sobre todo a ese miedo a lo desconocido que paraliza a muchas mamás primerizas. “Es lógico sentir cierto agobio y miedo, ya que se trata de una situación nueva que genera una gran dosis de incertidumbre”, comenta la psicóloga. Sin embargo, en tan solo unas horas, esa ambivalencia de sentimientos se transforma en un auténtico enamoramiento del bebé. “De casi no acercarme a la cuna porque tenía pavor a que se me cayera pasé a no soltarlo de mis brazos. No podía dejar de mirar a Jaime, el resto dejó de importarme. Efectivamente, eso del amor de madre existe. ¡Vaya que si existe!, lo que pasa es que no te puedes hacer una idea de lo intenso que es hasta que no lo vives”, recuerda Lola, madre de un niño de 4 años.

 

2-“Hago todo en la mitad de tiempo”.

Esta es una de las sorpresas más gratificantes que experimentan las mamás recientes: el cambio radical que espontáneamente se produce en la manera en la que gestionan su tiempo. “Mis dos hijos se sacan apenas 11 meses entre sí, así que para mí cada minuto es oro: simultaneo 2,3 y hasta más tareas del hogar, aprovecho cuando duermen la siesta para hacer la cena, preparar la comida y poner a punto la ropa del día siguiente. Y lo más curioso es que he aplicado esta logística de gestión de tiempo en el trabajo, así que mi productividad ha subido enteros”, dice Mamen, madre de dos niños de 3 y 2 años.

 

3-Cambio de look…..

La mayoría de las mujeres, incluidas las más coquetas y “fashionistas”, simplifican sus rutinas estéticas cuando son madres. Y es que la consigna de la tendencia para a ser sustituida por otra: la comodidad. “Tardé poco tiempo en darme cuenta de que atender a las mellizas no era compatible con dedicar media hora al día a pasar la plancha por mi larga melena. Me costó tomar la decisión, pero decidí cortar por lo sano. No solo he ganado un tiempo precioso, sino que mi aspecto ha rejuvenecido”, cuenta Marta, madre de dos niñas de dos años.

 

4-….Y cambio de casa.

La presencia de un bebé en el hogar no solo obliga a “blindar” los espacios (esquinas, escaleras, armarios) para prevenir posibles accidentes, sino que también propicia que muchas mujeres cambien su percepción de lo que hasta ahora entendían por orden y limpieza. Y es que uno de los consejos que las mamás veteranas (sobre todo las que tienen varios hijos) suelen ofrecer a las primerizas es que niños y orden impoluto son dos conceptos prácticamente incompatibles. “Recuerdo lo que me dijo una tía de mi marido, madre de 8 hijos, cuando vino a conocer mi nueva casa y me encontró en pleno berrinche porque Juan, el mayor de mis tres hijos, había pintado con ceras la pared de su recién estrenada habitación: No te merece la pena volver a pintarla; espera a que los otros dos hagan la misma gracia –que la harán- y, cuando ya sean un poco mayores, entonces ya podrás dar las capas de pintura que quieras. ¡Qué razón tenía!”, explica Paloma, madre de tres hijos de 9, 7 y 6 años.

 

5-“Tengo más morro que antes”.

El “instinto de supervivencia” es algo que está latente y que la maternidad hace aflorar con toda su intensidad. Y es por eso que muchas mujeres experimentan un arrojo y una desinhibición de los que nunca antes había hecho gala y que puede manifestarse en las situaciones más cotidianas, tal y como le ocurre a Enma, madre de un bebé de 10 meses. “Siempre me ha dado una vergüenza horrorosa eso de alzar la voz en público, pero desde que tengo que ir a todos los lados con la sillita de Jorge me sale espontáneamente protestar cuando vulneran mis derechos. ¡No paso ni una! Y si tengo que llamar la atención a alguien, pues no me corto. Quién me ha visto y quién me ve….”.

 

6-“Lo pillo todo antes y no se me escapa ni una”.

Siempre he sido muy, pero que muy despistada, de esas que van siempre ensimismadas en sus pensamientos. De hecho, mis amigas se referían a mi como ‘la que está en su nube’. Sin embargo, desde que nació Elena me he convertido en un auténtico radar: no se me escapa un ruido, detecto peligros por todos los lados y tengo mejores reflejos. Vamos, que estoy en alerta continua”. Esto que cuenta Malén, madre de una niña de 2 años, le pasa a la mayoría de las mujeres y tiene una explicación científica: parece ser que los cambios hormonales y de otro tipo que se producen en el embarazo y el posparto modifican algunas estructuras orgánicas.

 

7-“Sí, soy mejor persona”.

Ser madre sensibiliza, no hay duda. “Desde que tengo a Diego, no puedo ver imágenes en las que salgan niños sufriendo; tengo que apagar la televisión, es superior a mi”, reconoce Pilar, madre de un niño de 18 meses. Y, también, hace que muchas mujeres que hasta ese momento iban “a lo suyo” se solidaricen con las necesidades de los que le rodean y desarrollen una mayor conciencia social.

 

Por tanto, está claro que el hecho ser madre trae consigo una etapa de crecimiento personal, de autodescubrimiento, de evolución. Tal y como señala la psicóloga Christine Lebriez, “la maternidad es una experiencia vivencial que aunque conlleva muchos cambios, está cargada de nuevas situaciones y oportunidades para el desarrollo personal de las que se puede sacar partido, siempre que se acepten y se muestre una actitud positiva. Hay que darse permiso para experimentar todas las novedades que trae consigo y ‘vivirlas’ y disfrutarlas en primera persona.

 

Asesora: Christine Lebriez. Psicóloga del Centro de Psicología Álava Reyes, de Madrid.

 

 

 

Etiquetas: bebé, cambios embarazo, hormonas maternas, trabajo y embarazo

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS